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La Coqueria o como resucitar la 'pizza valenciana' entre los estómagos modernos

La moda de las food trucks ha creado todo un calendario de festivales de buena cocina que deambulan de ciudad en ciudad. Con el firme propósito de conservar la receta tradicional de les coques de forat de la Marina Alta, Dora Perelló concibió su estrategia de recuperación de la denominada ‘pizza valenciana’ sobre una furgoneta. A sus 55 años, ha logrado rodar un proyecto gastronómico colándose en fiestas de pueblos y festivales

21/08/2017 - 

PEDREGUER. El coworking de La Nau de Pedreguer sirve de punto de encuentro para que Dora Perelló nos relate su proyecto emprendedor. La Coqueria es un ejemplo de reinvención profesional, una apuesta personal y gastronómica de una mujer de Orba que con la crisis diseñó una idea y con talento y esfuerzo ha convertido en modelo de negocio una receta de ‘tota la vida’. La propuesta encierra una motivación especial como es la conservación de la receta de ‘les coques de forat de la Marina Alta’.

En poco más de un año y medio, esta emprendedora ha invertido sus ganancias en comprar una segunda food truck y poder aprovechar al máximo el calendario de eventos que giran hoy alrededor de este tipo de mini restaurantes ambulantes. Con una inversión propia inicial que ronda los 30.000 euros y que se ha ido inyectando en tres años, La Coquería es una fábrica artesanal a razón de 2.000 coques en una noche récord con precios que van desde los dos a siete euros la degustación; pero, sobre todo, es uno de los últimos bastiones de este manjar típico de la zona y que hoy encaja perfectamente con las modas por formato, precio y materia prima.

“El origen de la pizza es valenciano. Los pobladores de Aragón se la llevaron de aquí a Nápoles y la adaptaron. Así que se puede decir que les coques son la pizza valenciana’, apunta esta maestra y estudiantes de idiomas para resaltar el valor de su producto. Dora Perelló trabajaba en una ferretería familiar en Orba y el crujido del ladrillo, especialmente sonoro en la comarca de la Marina Alta, le trajo a la cabeza la necesidad de buscar nuevas salidas.

Curiosamente el nuevo formato iba en ruedas y tras testar hace tres años en el bar de su hermana Teresa durante un verano, La Coqueria empezó su andadura bajo una carpa a modo de puesto ambulante en los “Mercats de la Terra” de su localidad natal. Poco tiempo después, tomó forma de remolque antiguo de tres metros.

Junto a la idea y los conocidos prueba y error, Dora Perelló entró de pleno en el mundo emprendedor. El coworking de la Escuela de Organización Industrial (EOI) de Benissa fue una de esas ayudas en el camino importante para acceder a “formación, ayudas en marketing; pero también me ha abierto muchas puertas”.

Crear escuela y asociación

El verano es uno de las temporadas fuertes, porque La Coquería está funcionando en ferias y fiestas de pueblos. Sin embargo, la diversificación ya ha entrada en este proyecto. “También estamos haciendo eventos privados y talleres para escolares”, explica la dueña de esta food truck.

En cuanto al producto, “tenemos opciones para vegetarianos y para celiacos”, indica la promotora que explica que le gusta hacer cada coca a mano para no perder el toque auténtico. En la carta, un total de 12 rellenos posibles, nueve de ellos artesanales. “Hacemos al horno, fritas y escaldadas”, detalla esta artesana, quien ha recuperado la receta de su abuela. Para ella, estos “mossets artesans” era también una manera de responder a la desaparición progresiva de hornos. “No había ninguna coquería y en las panaderías de Dénia y Pedreguer hay, pero no recién hechas, como las que me gusta servir”.

La iniciativa tiene una continuidad o eso espera esta orbera, que espera que tenga un hueco en las escuelas como ya lo tiene en la dianense de Pou de la Muntanya o en “las semanas culturales de los pueblos”, comenta. El otro paso es una vía más profesional, Dora comenta que “ahora en la Marina Alta somos cuatro o cinco food trucks pero no estamos asociados”. Está convencida de que como colectivo pueden tener más fuerza y contar con un espacio propio dentro de la reputada cocina de la comarca hoy luciendo  bandera de Dénia, Ciudad Creativa de la Gastronomía de la Unesco dentro del proyecto Dénia & Marina Alta Tasting Life.

De Orba a Valencia pasando por Albacete

Los eventos se suceden y La Coquería, presente en redes sociales, está en la plataforma “Food Truck ya” para no perder ritmo en su trayectoria auténtica de hace poco más de un año, cuando Dora Perelló cierra la ferretería. En la ruta, han quedado jornadas excepcionales como la cuenta en la puerta del Ayuntamiento de Valencia. “Estuvimos siete horas sin poder bajar, ni para ir al aseo”. En la carretera, otras localidades como Murcia o Albacete, donde comparte cierta analogía con las fritilla manchegas.

 Este fin de semana estará en La Xara, por si los emprendedores tienen curiosidad de probar la de espinacas o la de pisto.

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