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ningún industrial ilicitano en el lobby valenciano

AVE y el empresariado de Elche: tan cerca, tan lejos

19/03/2017 - 

ALICANTE. La ciudad de Elche, y especialmente su Parque Empresarial, concentran las principales enseñas del sector industrial de la provincia de Alicante. No solo del sector calzado: el Grupo Soledad, especializado en la fabricación de neumáticos, facturó en 2015 más de 300 millones de euros y se encaramó a lo alto del ranking de ventas de la provincia (la naviera Baleària, del dianense Adolfo Utor, superó la cifra en 2016).

A la enseña de los neumáticos se suman media docena de empresas de calzado con marcas reconocidas internacionalmente, como Panama Jack, Mustang o Pikolinos, entre otras. Todas ellas con facturaciones que oscilan entre los 30 y los 90 millones de euros. Potencial más que suficiente para liderar, o al menos participar, en los movimientos de representación empresarial más destacados de la provincia y de la Comunitat. Por eso llama poderosamente la atención que no haya ni un solo ilicitano entre los miembros del selecto club de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE).

Esta 'anomalía' se explica, según los análisis de distintas fuentes consultadas, por una suerte de desinterés mutuo. El empresario ilicitano tipo centra todas sus energías en su negocio (quizá por eso son punteros en sus sectores) y observa como algo lejano las asociaciones empresariales y sus estrategias para tratar de influir políticamente. Históricamente, la voz de la sociedad civil de Elche se ha dejado sentir poco en el plano institucional. "Con mucha más razón en el caso de AVE, que desde aquí se ve como algo demasiado valenciano", explica una voz que conoce perfectamente el tejido de Elche Parque Empresarial.

La falta de empresarios ilicitanos en AVE (en realidad, los alicantinos tampoco son tantos) se ha hecho más evidente con el giro en la estrategia de la organización que preside Vicente Boluda con un evidente protagonismo del dueño de Mercadona, Juan Roig. El lobby empresarial, que durante varios años se había centrado en mantener contactos periódicos con representantes políticos (lo sigue haciendo) y ofrecer su punto de vista sobre decisiones políticas que afectasen a la actividad económica, ha decidido elevar su perfil reivindicativo y convertir en su bandera la exigencia del Corredor Mediterráneo.

Precisamente, AVE se está dejando ver mucho últimamente en la provincia de Alicante (la cena de Navidad en Alcoy, el acto a favor del Corredor en La Encina...), y esta misma semana ha desplazado a 60 asociados a Murcia para seguir con su calendario reivindicativo. Y la ausencia de referentes económicos ilicitanos se ha hecho aún más evidente: no solo no hay ningún asociado de AVE de la ciudad de las palmeras. Es que no asistió ningún empresario de renombre a una reunión de más de 550 directivos.

Esa distancia, según la opinión de los empresarios consultados, parece fluir en los dos sentidos. En AVE hace tiempo que no hay empresarios ilicitanos (el último, Francisco Borja, que dirigiría la división española de Reebook y hoy preside el Consejo Social de la UMH, se dio de baja al jubilarse en 2009), pero tampoco parece que haya cola para entrar. Desde la asociación aseguran que hay algunos interesados de la ciudad de las palmeras, pero en Elche Parque Empresarial dudan que "haya codazos". 

¿Hasta qué punto ha privado esa distancia a los empresarios ilicitanos de introducir sus inquietudes en el debate político? "Nunca ha sido una de sus prioridades", explica una de estas voces. Ahora, con la zona franca que impulsa la Diputación, los retrasos en la ejecución de la Alta Velocidad que debe llegar a Elche antes que a Murcia, o el PAT Alicante-Elche, "parece que se ha reavivado, pero se sigue sin ser una de sus prioridades". El máximo exponente de asociacionismo en la ciudad de las palmeras podría ser Avecal, la asociación de empresas del calzado de ámbito autonómico que impulsó Rosana Perán (Pikolinos) y que hoy preside Marian Cano. Aveval se acaba de integrar en Confeindustria, pero sigue teniendo "una concepción más práctica que política", según una de estas fuentes.

Los empresarios alicantinos que sí están en AVE, con todo, valoran el potente altavoz que les ofrece la asociación empresarial. Uno de sus últimos asociados de la provincia destaca, precisamente, que "con lo mal que están las patronales hoy en día, AVE es una plataforma que puede defender los intereses del empresariado". Este directivo fue uno de los pocos alicantinos (Antonio Arias de Vectalia, Francisco Gómez de Grupo Marjal, José Juan Fornés de Masymas, Pere Joan Devesa de Hoteles Poseidón, Jesús Navarro de Carmencita y algunos más) que se desplazó a Murcia el martes.

Curiosamente, la representación de la provincia en el lobby valenciano llega desde los extremos de la provincia: salvo Arias, la mayoría de alicantinos en AVE son, bien de la Vega Baja, bien de las Marinas. Mientras, el principal foco industrial de Alicante y uno de los lobbys económicos más potentes de España siguen viviendo de espaldas. Tan cerca, tan lejos.

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