X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

convenio por la cesión de las cigarreras  

Alperi pactó con Altadis la construcción de un centro comercial en las parcelas del 'permutazo' 

28/02/2017 - 

ALICANTE. El convenio de permuta suscrito entre el Ayuntamiento de Alicante y Altadis bajo la etapa de Gobierno de Luis Díaz Alperi (PP), en el año 2000, incluía una cláusula por la que las dos partes concertaban la promoción de un centro comercial y de ocio en alguna de las cinco parcelas de propiedad municipal que se entregaban a la multinacional a cambio del complejo en el que hasta entonces se situaban sus instalaciones, situadas en el barrio de San Antón.

En concreto, en el apartado VIII de ese acuerdo se estipula que "si la forma de contraprestación municipal fuese en suelo", como así ha sido hasta ahora, "y en algunos de ellos la normativa urbanística lo permitiese, el Grupo Altadis se compromete a promover en él un centro comercial y de ocio (en cualquier caso sin hipermercado) de actividades intensas en empleo". Se llegaban a establecer plazos concretos para esa actuación al detallarse que Altadis debía presentar al Ayuntamiento "el correspondiente proyecto dentro del plazo máximo de 6 meses desde la fecha en que se formalice la transmisión de dicho suelo a favor de Altadis".

Diecisiete años después ese compromiso no ha llegado a ejecutarse. Como informó este diario, el Ayuntamiento sí ha hecho entrega a la compañía tabacalera de cuatro de las cinco parcelas edificables de propiedad pública reflejadas en el convenio a cambio del 95% del pleno dominio del complejo de lo que hoy es Las Cigarreras. 

Una de esas parcelas se sitúa en el Plan Parcial de Agua Amarga, otra en el Plan Parcial La Condomina, otra en el PAU 1 y una última en el el PAU 5 (Sector 1 del Plan Parcial Playa de San Juan). En su conjunto estaban tasadas en 15.817.713,91 euros y Altadis habría rentabilizado al menos las dos primeras con su venta a la EUIPO y la promotora que levantó el Residencial Paraíso con cerca de 235 viviendas.           

Quedaría pendiente la entrega de otros 3.700 metros cuadrados de techo edificable en el Plan Parcial Playa de San Juan Norte, Sector 2, por el 4% restante de las antiguas instalaciones de Tabacalera. Con las entregas satisfechas, elevadas a escritura pública en 2001 y 2004, la multinacional ya habría completado un operación más que ventajosa, dado que, además, acaba de vender la parcela del polígono de Las Atalayas en la que, según el convenio, debía mantener su centro de producción.  

Si el centro comercial concertado en el convenio se hubiese llegado a construir, Altadis habría tenido una baza más para tratar de multiplicar las plusvalías obtenidas a cambio de un complejo de edificios que ya entonces requería de una completa rehabilitación, tasado en su momento en 18 millones de euros: el mismo valor que se daba a los aprovechamientos urbanísticos con los que se le compensaba. Y aunque no se haya cumplido, ese compromiso relacionado con el centro comercial sí da cuenta de la naturaleza ambiciosa del convenio, del grado de colaboración municipal con la empresa y del trato preferente que se dio a todas las gestiones relacionadas con la construcción de su nueva fábrica. 

De hecho, en su apartado segundo, el acuerdo establece que el Ayuntamiento facilitaría que las ocho parcelas de suelo industrial adquiridas por Altadis al Sepes para asentar su nuevo centro de producción se integrasen en "una única unidad" que las integrase a todas con la "correspondiente iniciativa urbanística  para la integración requerida y la cesión a Altadis de los viales" que separaban esas ocho parcelas.  

En esta línea, en su apartado tercero, el convenio estipulaba que el Ayuntamiento se comprometía a que los permisos y licencias que la multinacional requiriese para construir su nueva fábrica "sean lo menos gravosos posibles para Altadis". Todo quedaba justificado en el objetivo de retener su actividad industrial -y con ella, los puestos de trabajo- en la ciudad. Pero ese objetivo quedó desvirtuado en 2008, cuando la compañía anunció el cierre de sus instalaciones.

Noticias relacionadas

next