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gestión de tributos municipales

Alicante se ahorra 1,8 millones y recauda 6,9 más al rescatar el cobro del IBI que el PP cedió a Suma  

El Ayuntamiento ingresa 77,8 millones en el nuevo periodo de gestión municipal frente a los 70,9 de 2015, último año bajo la responsabilidad del organismo tributario de la Diputación. En ese pasado ejercicio, la administración local tuvo que compensar con 1,6 millones la tarea de Suma      

28/11/2016 - 

ALICANTE. La balanza se decanta del lado del Ayuntamiento de Alicante en detrimento de Suma, el organismo tributario de la Diputación Provincial. La caja municipal lleva ingresados hasta noviembre de este año 6,9 millones de euros más (en concreto, 6.967.025,25) por la recaudación en periodo voluntario del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) urbano -el principal tributo de gestión local-, respecto a la cifra alcanzada en todo 2015, según precisó la edil de Hacienda, Sofía Morales (PSOE) en el pleno ordinario celebrado este jueves, en respuesta a una pregunta formulada por el edil no adscrito Fernando Sepulcre (ex de Ciudadanos).

Se de la circunstancia de que 2015 fue el último año en el que Suma asumió el control del cobro de ese impuesto, que el Gobierno del PP de Sonia Castedo le había transferido a partir del ejercicio de 2014. El de Alicante se convirtió, así, junto al de Xàbia, en uno de los últimos ayuntamientos de la provincia en delegar esa tarea en el organismo de la Diputación. Sin embargo, una de las primeras decisiones anunciadas por el nuevo equipo de Gobierno -el tripartito compuesto por PSOE, Guanyar y Compromís- tras su toma de posesión, en junio de 2015, fue precisamente la de iniciar los trámites para romper el convenio de cesión de esa responsabilidad al considerar que se trataba a todas luces de un acuerdo lesivo para los intereses municipales. 

Tanto el alcalde, Gabriel Echávarri, como la regidora del área, la propia Morales, sostenían ya entonces que no existía ninguna garantía de que la labor desarrollada por Suma fuese más efectiva que la que habían desempeñado los técnicos municipales hasta 2014. Y, además, argumentaban que suponía un coste innecesario, ya que Suma se quedaba con un porcentaje de la recaudación del que el Ayuntamiento no tendría que desprenderse si la tarea volvía a manos de los empleados municipales. Dicho y hecho, no sin cierta polémica con la Diputación, el tripartito acabó resolviendo ese convenio a finales de 2015, de manera que el cobro del IBI volvió a ser responsabilidad del Ayuntamiento desde el arranque de 2016.

El tripartito anunció su intención de romper el convenio de cesión de la recaudación suscrito por Castedo al llegar al poder e hizo efectivo el rescate hace un año  

Ahora, al menos en función del balance provisional detallado por Morales (no se incluyen los datos de diciembre), lo cierto es que el tiempo habría acabado por confirmar las consideraciones del tripartito. Según concretó la edil del área en su intervención en el pleno, en este nuevo periodo de gestión municipal, no sólo se habría recaudado más (de 70,926.470,96 euros de 2015 se pasa a 77.893.496,21 euros en los once primeros meses de 2016), sino que, además, no ha sido necesario abonar a Suma los casi 1,8 millones (1.791.550,41 euros) que le hubiesen correspondido por asumir la tarea en concepto de premio de cobranza (el 2,3%). En 2015, el Ayuntamiento sí tuvo que cubrir ese compromiso con un saldo de 1,6 millones (1.631.308,83 euros) a favor del organismo tributario de la institución provincial.

A la vista de los datos facilitados por Morales en el salón de plenos, la mejora es generalizada no sólo por los resultados económicos traducidos en ingresos. La evolución no es significativa por lo que respecta a la recaudación esperada a través del IBI. En 2015 se preveía ingresar 86.785.574,91 en base al censo de unidades catastrales obligadas a tributar (derechos reconocidos de padrón), mientras que en 2016 esa cifra sólo se ve superada en 87.452,62 euros. Sin embargo, sí es abultada la diferencia entre los derechos reconocidos netos (la cifra resultante de la minoración de las bajas y de los fraccionamientos de pago) con una diferencia positiva de 6,6 millones en 2016. Además, el porcentaje de recaudación también sube, del 90,77% de 2015 hasta el 91,81% de 2016. Es decir, que a estas alturas del año se ha ingresado un 1,04% más sobre el total de lo que se consiguió recaudar el año pasado.        

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