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directo

The Fleshtones en La Gramola: el garage y el rock ‘n’ roll nunca mueren

21/01/2017 - 

ORIHUELA. Afortunadamente, en la provincia aún quedan algunos de esos garitos clásicos que siguen siendo un pequeño templo del rock ‘n’ roll. En Orihuela desde hace algo más de 25 años La Gramola continúa programando actuaciones de primer nivel, tanto con bandas nacionales como con internacionales. Y por estas últimas se sigue vistiendo de gala con conciertos como el que tendrá lugar el próximo domingo 22. Desde Nueva York llegan unos auténticos clásicos, The Fleshtones. Tan clásicos que han sobrevivido a toda la ola de punk que marcó una época, tanto musical como cultural. Y tan clásicos también que debutaron en el CBGB en 1976, en pleno esplendor del género, cuando los Ramones, Patti Smith o Television revolucionaban la ciudad a través de esa sala. Y ese pedazo de historia estará el domingo en Orihuela.

Pero al contrario que pasa con algunos dinosaurios del rock, aún en activo y lejos de estar en forma, el conjunto de Queens continúa en forma, o eso se dice de sus actuaciones en directo. Sobrepasando ya los 60 años, Peter Zaremba sigue presentándose en el escenario como si tuviera unos cuantos años menos. Aún tiene suficiente energía como para aporrear el órgano mientras canta o se mueve espasmódicamente para después zambullirse entre el público. Probablemente su voz y la de sus compañeros ya no sean las de hace treinta años, pero su actitud punk, desfogada sobre el escenario, hace que su gamberro y kamikaze garage no se resienta. Sin que su música sea explícitamente punk, su actitud sí lo es, y eso les mantiene vivos.

El pasado 2016 publicaron un nuevo álbum, The Band Drinks for Free (Yep Roc, 2016), un disco que demuestra la sorprendente forma en la que se encuentran. Al contrario que otros conjuntos clásicos —y mucho más jóvenes— que en sus regresos o simplemente en los últimos tiempos pasan sin pena ni gloria con discos indiferentes, el de los Fleshtones rezuma energía y rock ‘n’ roll por los cuatro costados. A esta vorágine de guitarreo, referencias sesenteras, temas al más puro Stones y gran dosis de hedonismo, hay que sumar uno de los puntos fuertes del álbum; de los que les da especial enjundia: la voz de Lisa Kekaula. El poderío de la imponente vocalista de The Bellrays le da ese toque de soul y de fuerza que hace que el disco de los de Queens sea verdaderamente disfrutable en algunos de sus pasajes. Temas como ‘Respect Our Love’ o ‘Love Like a Man’ —versión de Ten Years After—, el encargado de abrir el trabajo, son una bofetada en la cara y una muestra de que la veteranía a no es sólo un grado, sino que algunas veces, como aquí, es un elemento ganador.


Un álbum que llega justo 40 años después de su debut en el CBGB y que al escucharlo se entiende rápidamente por qué vinieron después, en parte, grupos como los Young Fresh Fellows o Hoodoo Gurus, entre otros. Desde el surf, el garage y ese espíritu de rock ‘n’ roll por el que no pasan los años, los Fleshtones han dado durante toda su trayectoria una lección de dignidad musical y regularidad en sus trabajos, manteniendo una línea y sobreviviendo a gran parte de sus congéneres punks con los que compartieron época y escena. En definitiva, la de mañana es una cita indispensable para aquellos amantes del rock en letras mayúsculas, pues ante ellos tendrán a una parte viva de él. 

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