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pérdida de la votación en comisión de hacienda

Los tránsfugas aprietan al tripartito al tumbar las cuentas y lo abocan a una cuestión de confianza 

18/03/2017 - 

ALICANTE. Al tripartito de Alicante -que pese al malestar instalado en Guanyar se mantuvo unido en torno a su propio presupuesto en la comisión de Hacienda-, sólo le quedan ya cuatro días de margen de maniobra para tratar de salvar su planificación económica para este 2017. Negociar, negociar y negociar. Esa es la única hoja de ruta que ocupa al tripartito, después de que toda la oposición en bloque, y sobre todo, los dos concejales no adscritos -Fernando Sepulcre y Nerea Belmonte-, votasen en contra y dejasen meridianamente claro este viernes que las cuentas presentadas por PSOE, Guanyar y Compromís no gustan. 

No sólo eso, lo que todavía puede resultar más trascendente es que PP, C's y los dos tránsfugas salieron de la comisión convencidos de que los tres socios que integran el equipo de Gobierno -y, según subrayaron, especialmente Guanyar-, siguen sin darse cuenta de que se encuentran en situación de minoría, que continúan sin avenirse al consenso y sin asumir correcciones. O lo que es lo mismo, que no hay campo para un probable entendimiento.

La posición de PP y C's no fue ninguna sorpresa. Los dos partidos habían anunciado sus votos en contra y ninguno de los dos está dispuesto ya a cambiar de posición cuando se celebre el debate del presupuesto en pleno, el próximo miércoles. Sus dos portavoces, Luis Barcala y Yaneth Giraldo, avisaron el jueves que no respaldarían al tripartito aunque admitiesen todas o algunas de sus enmiendas

Y así fue. El PP logró sacar adelante 10 de las 54 propuestas parciales que había presentado, después de que quedase rechazada su enmienda a la totalidad (quedó desactivada con los votos del tripartito y las abstenciones de C's, Sepulcre y Belmonte). C's, por su parte, consiguió que el presupuesto acabase incorporando sólo 3 de sus 22 correcciones

Los números no engañan: las dos formaciones cosecharon un balance exiguo que en ningún caso hubiese colmado sus expectativas, en el caso de que hubiesen llegado a la comisión dispuestos a una posible abstención. Y aunque el portavoz del tripartito, Natxo Bellido, insistiese al término de la comisión en pedir responsabilidad a C's, como venía haciendo desde el principio de semana, nada apunta a que en el partido de Albert Rivera se pueda producir un cambio de criterio. Ni PP ni C's son recuperables, reconducibles. Y el tripartito, aunque lo niegue, lo sabe.

La cuestión es que el balance de los dos ediles no adscritos también fue muy pobre y que los dos coincidieron en un mismo diagnóstico: el de la decepción. A la exedil de Guanyar, Nerea Belmonte, se le aceptaron cuatro de las 28 enmiendas que había presentado. Dos de ellas consistían en realidad en un cambio de denominación de determinadas partidas o proyectos. La tercera consistía en la dotación de 20.000 euros para auditar la labor de la Protectora de Animales y la cuarta, en el aumento de 4.000 euros en una convocatoria de subvenciones de Igualdad. El tripartito aceptó otras cuatro propuestas de Belmonte tras transaccionarlas (corregirlas) y reorientó otras seis como compromisos políticos. Algunas de ellas, porque no eran asumibles desde el punto de vista técnico.

El exconcejal de C's, Fernando Sepulcre, había presentado 15 enmiendas. El jueves, representantes del tripartito le habían trasladado que se aceptarían la mitad de ellas. Pero finalmente sólo se le aprobó una, se le transaccionaron otras tres y seis más quedaron relegadas como compromisos políticos. Algunas de ellas, igualmente por no encajar técnicamente. El resto fueron rechazadas. El también diputado provincial (que ha facilitado que el PP pueda aprobar el presupuesto de la Diputación en dos ejercicios consecutivos) admitió a Alicante Plaza que llegaba a la comisión de Hacienda con la predisposición de abstenerse, de acuerdo con las intenciones que le habían transmitido sobre la viabilidad de sus enmiendas. Al término de la comisión (que se prolongó durante seis horas), dijo sentirse "desengañado".

¿Qué debe pasar de aquí al pleno del miércoles para que alguno de los dos cambie el sentido de su voto y facilite que el presupuesto se apruebe? Ninguno supo dar una respuesta concreta. Los dos apuntaron que, por lo pronto, les parecía una posibilidad poco probable.

Lo cierto es que Belmonte facilitó la aprobación inicial del presupuesto de 2016 en el pleno celebrado justo tres días antes de que se acordase su destitución y expulsión de las filas de Guanyar. La edil explicó este viernes que entonces ya sabía que iban a expulsarla y, pese a todo, votó a favor "porque yo había negociado esos presupuestos". Por ahora, dijo, no hay ningún motivo conocido que pueda animarla a repetir ese gesto. Más, si cabe, si se tiene en cuenta que el tripartito -y sobre todo, Guanyar- "no han sido receptivos con dos temas que a mí me parecen claves como la inclusión social y el empleo juvenil".

¿Qué piensa hacer el tripartito a partir de ahora? Lo cierto es que, al margen de la invitación a C's con la que insiste Bellido (y que ya se da por descontado que será infructuosa), o de la renegociación con los tránsfugas, sigue estando sobre la mesa la posibilidad de forzar la aprobación de los presupuestos de manera automática vinculándolos a una cuestión de confianza. En el equipo de Gobierno se conoce esa posibilidad, se ha barajado internamente y sólo el vicealcalde y líder de Guanyar, Miguel Ángel Pavón, la ha contemplado como alternativa real en declaraciones públicas, tras manifestar que ha sido el mecanismo que se ha utilizado en un ayuntamiento tan relevante como el de Barcelona. En el entorno de Alcaldía, hasta el momento, sólo se habla de agotar todas las posibilidades de negociación que aún queden por explorar antes del miércoles. Después de ese pleno, ya se verá. Y en Compromís se recalca que ya se ha demostrado que el tripartito, unido, ha sido capaz de mantener una actitud dialogante con la oposición y que incluso se han incorporado algunas de sus enmiendas, "algo que era impensable con anteriores gobiernos". Pero está por ver si eso resulta suficiente para sumar nuevos apoyos. 

Y por si fuera poco, todavía no se ha despejado cuál va a ser la posición definitiva de Guanyar en el pleno, supeditada -según sostuvo Pavón el jueves- a la decisión que adopte la asamblea de la agrupación electoral (todavía no ha trascendido su fecha) y al compromiso del alcalde, Gabriel Echávarri, de manifestar en el pleno una próxima modificación presupuestaria para mejorar la dotación económica de la Concejalía de Acción Social. Este viernes todavía resonaban los ecos del malestar que había generado en PSOE y Compromís el momento elegido por Guanyar para expresar su desacuerdo con las cuentas. "No se debió de presionar y tensionar así, en el último minuto", insistieron las fuentes consultadas.

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