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a vueltas con el indefinido no fijo

El ex ministro socialista Valeriano Gómez advierte de la incertidumbre de los trabajadores de La Ribera

13/07/2017 - 

VALÈNCIA. La figura de indefinido no fijo anunciada por la consellera de Sanidad, Carmen Montón, para incorporar a los 1.900 trabajadores del Hospital de La Ribera genera incertidumbre. Aunque a priori parece una fórmula válida con la que conselleria pretende mantener a los profesionales en el departamento hasta su jubilación tras la reversión, lo cierto es que existen trabas hasta llegar a este final idílico. 

Así lo explicaron el que fuera ministro de Trabajo en el Gobierno socialista desde 2010 a 2011, Valeriano Gómez, y el director de la Asociación para la Excelencia de los Servicios Públicos, Ramiro Aurín, en una conferencia este miércoles en el Foro Alzira organizada en el Hospital de La Ribera. 

Bajo el título "Los cambios en las condiciones laborales de los trabajadores privados a públicos", Valeriano Gómez ponía sobre la mesa lo que recoge la ley sobre esta figura en los Presupuestos Generales del Estado 2017 ya que no existen demasiados precedentes respecto al tema en el aspecto práctico. 

La disposición adicional 34 de los PGE señala que no se podrá atribuir la condición de indefinido no fijo a personal con contrato de trabajo temporal ni a personal de empresas que a su vez tengan un contrato administrativo con la Administración respectiva, salvo cuando ello se derive de una resolución judicial. Una redacción que evidentemente choca con la única solución posible para que la administración incorpore a todos estos trabajadores. 

Gómez reconoce que existe una subrogación de la empresa a la administración que desemboca en la figura del indefinido no fijo y asegura que, en el caso de no aceptarse esto, sería muy fácil que fuera ganado por la vía judicial. 

El ex ministro recuerda que esta ley es para 2017 y que de cara a la reversión, en 2018, podría ser cambiada e invita a un replanteamiento de la figura por parte de la administración que marque el itinerario para estos casos y que guíe a futuras reversiones. 

Sin embargo, recuerda que la jurisprudencia siempre ha considerado al indefinido no fijo una figura excepcional y no permanente, por el carácter a largo plazo que a priori tendrán los trabajadores de La Ribera. "Mantener a alguien 35 años con esta figura es forzado, pero podría ser despedido 35 años después", señalaba. "La discusión es si es bueno mantener al trabajador indefinido no fijo tanto tiempo y hasta marzo hay tiempo para discutirlo".

¿Hay riesgo de pérdida del empleo con la reversión? En la subrogación nadie se va a quedar por el camino. Todos pasarán a ser indefinidos no fijos porque aunque la administración no quisiera -que no es el caso- Gómez señala que sería un litigio judicial fácilmente ganable. Evidentemente, el profesional no es un trabajador de la administración de pleno derecho, ya que no se ha sacado una oposición. "Mientras no tengas una plaza por concurso público estás en una suerte de limbo y si te presentas a la oposición la puedes ganar o no", reconoce.

Por este motivo puedes ser despedido desde el primer día de la subrogación con la indemnización correspondiente como también ocurre con la empresa privada. "Si no te despiden te pueden jubilar allí pero, en mi opinión, es verdad que estamos en presencia de una figura que no está pensada para estar 30-35 años en ella". Mientras, el director de la Asociación para la Excelencia de los Servicios públicos, Ramiro Aurín, señalaba que en el momento que salga un Oferta Pública de Empleo (OPE) será la administración la encargada de despedir al indefinido no fijo. 

A la pregunta de asistentes sobre si la figura del indefinido no fijo es más precaria que la actual en Ribera Salud, el ex ministro señalaba que la indemnización por despido y la posibilidad de que ocurra es la misma. "Lo que ocurre es que genera una situación en la que piensas que estarás sometido al albur de la administración de turno", reconoce y destaca que la estabilidad la da el empleador. "Por eso yo decía que era importante aprovechar el tiempo para resolver estas cosas".

"La probabilidad de que un trabajador en el tránsito sea despedido es mayor que si no lo hubiera", señala Aurín. "En una empresa privada no me van poner a competir, pero en la parte pública sí con oposiciones. La probabilidad de que yo pierda ese empleo haciéndolo bien aumenta". Mientras, las condiciones laborales de los profesionales serán las mismas que tienen los profesionales de la sanidad de gestión directa.

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