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RAMÓN LÓPEZ “SUPERMINI”, DJ-REMIXER-PRODUCER-VISUAL ARTIST ILICITANO INSTALADO EN AUSTRALIA 

Ramón López: “Estoy a punto de cumplir mi sueño de vivir el verano continuo” 

3/11/2018 - 

ELCHE. El ilicitano Ramón López es Supermini, la reencarnación del proyecto Balearic Soul, dj y productor de house clásico, “propiamente dicho, el house de toda la vida, que puede ser con instrumentos reales, guitarras, piano, bajo, con violines incluso, orgánico, pero en el que mandan el groove y el bass, el que se escuchaba en Inglaterra, que se empezó a escuchar por aquí, con Jose Rives como referencia en KKO, por ejemplo”.

El  trabajo de remixer y productor del ilicitano instalado en Sidney ha conseguido, entre otros hits, que este verano la influyente locutora de la Radio 1 de la BBC considerara su última remezcla, We dance, el “disco más caliente del año”.

Su creatividad acaba de saltar desde los platos, las regletas, los buses, los controles y los monitores al objetivo de la cámara digital 360º, con la que construye mundos comprimidos en rotación, minimundos o superminimundos, que sería más propio. 

Aprovechamos una breve visita a la terreta para charlar con él.

- ¿De dónde sale Supermini?

Supermini es una tontería, jeje… estábamos eligiendo un nombre para una fiesta que hacíamos hace unos años entre varios, en Alicante, pusimos varios nombres sobre la mesa y ese estaba allí. Viene de… ¡es que es muy aburrido, no tiene una historia llena de glamour!, pero bueno, ahí va: yo tenía dos ordenadores, un PC, que yo llamaba SuperPC, y un Mac Mini, que yo llamaba Mini, la unión de los dos dió SuperMini, pero ya digo, en principio era el nombre para una fiesta. Al final el nombre que elegimos fue HouseBox. A mi me hacía, y me sigue haciendo, gracia la broma, el contraste entre el súper y el mini, ese oxímoron…”

- Y adaptable, porque sirve para todo, ahora has desarrollado el trabajo fotográfico este de los minimundos y claro, el nombre superminimundos le viene al pelo.

Exacto, y lo dices igual en español que en francés, en inglés o en alemán. Simplemente por eso ya vale la pena, pero nació como una gracia, simplemente. Yo podría inventarme una historia superfantástica sobre el nombre, pero fue así. 

- Tu carrera como Dj se forma en la ruta histórica de la electrónica en el sur de la provincia de Alicante, pasas por Benidorm y formas parte de la influyente escena ibicenca.

Ibiza sigue siendo uno de los polos de la electrónica y la música de baile más importantes del mundo. Gente de todo el mundo viene allí, atraída por los clubs y su espíritu hedonista. Ha cambiado algo últimamente, y ha perdido cierto empuje frente a nuevos lugares en boga, como Croacia, que tiene una escena muy potente, una oferta turística muy interesante, y un sonido propio. Benidorm, sin embargo,  ha sido un lugar donde los sueldos para los discjockeys han sido de lo peor de la provincia siempre. Mucho trabajar duro, mucha competencia, y muy mal pagado. El proyecto para reventar los precios, de cara al turismo masivo y barato que tienen, principalmente inglés, hace que no sea competitivo en cuanto a calidad, que haya un montón de críos que quieran hacer ese trabajo barato o gratis, y eso no es compatible con la consolidación de una escena potente.

“La Vega Baja del Segura, Bigastro y la Metro, Torrevieja y KKO, con Jose Rives como buque insignia en sus inicios, de los primeros en pinchar house por aquí, ha sido el lugar donde se ha concentrado la mayor cantidad de talento en el mundo de la electrónica en el sur de la Comunitat Valenciana, y Benidorm que se podía haber convertido en la Ibiza valenciana, ha tenido ese lastre del que hablábamos antes.

- ¿Y cómo acabas en Australia?

Fui por amor, claro. Mi chica me estaba presionando, después de 8 años aquí, ella es australiana, y aunque yo tenía bastante éxito con mi nombre anterior, Balearic Soul, un dúo de dj’s productores junto a Gonzalo, un amigo que vive en Benidorm, justamente, que también es de Elche, pinchando bastante por Europa, entre el año 2000 y el 2013, especialmente entre 2009 y 2012, incluso por Medio Oriente y África, con un tema que se llama Babilonia, así con violines, que pegó muy fuerte. Yo me fui a Australia profesionalmente solo, así es que allí rescaté ese nombre del pasado, Supermini, me fui formando en las cosas que tenía que mejorar, en principio como un proyecto paralelo a Balearic Soul, pero desde allí, trabajando online, se hacía más complicado mantener el dúo. Mi chica trabaja allí en cine, y yo me pude permitir dedicar un tiempo a crecer en mis habilidades de estudio, yo soy teleco de formación y eso me ha ayudado mucho en el trabajo de producción, en el control de las herramientas de estudio. La verdad es que nunca he llegado a ejercer de ingeniero, siempre me ha tirado más la creatividad. Y quién despertó esa creatividad en mi, haciéndome que dedicara mis esfuerzos a pinchar, a la tarea de Dj, fue mi compañera de piso en València mientras estudiaba la carrera, y desde entonces amiga incondicional, Begoña García Boix, que cursaba Bellas Artes y que ahora mismo también trabaja en el mundo del arte y la creatividad. Me dedico a ser creativo gracias a ella, mezclado con mi punto friki de ingeniero, un buen combo.

- Seis años en Australia y ya empiezas a hacerte un nombre en la escena de allí.

Sí, fui tejiendo mi red poco a poco, sacando cosas, consiguiendo visibilidad, hasta el año pasado, en que ya conseguí meter dos números 5 Y 6 en el ARIA Chart, que es la lista oficial de clubes australiana. El punto álgido ha sido la remezcla de We dance, del dúo de productores neoyorkinos Crush Club, que consiguió que Annie Mac, locutora irlandesa estrella de la BBC Radio 1, lo considerara Hottest Record In The World, en su lista particular, en julio de este año, una lista que es la referencia ahora mismo en Gran Bretaña y gran parte de Europa. La verdad es que la estrategia nos funcionó muy bien, haciéndolo sonar mucho en el verano australiano, para que hiciera un poco de hype, y después licenciarlo en algunos sellos ingleses, para que apoyado en el éxito australiano, lo petara aquí. El apoyo de Annie Mac me ha abierto muchas puertas, de cara a conseguir mi sueño, vivir el verano contínuo, estar siete, ocho meses allí y cuatro o cinco aquí. Ahora mismo ya sé cómo hacerlo, años después de ir recopilando información y capacitación, al final las piezas del puzzle encajan. 

- ¿Entre esas piezas está la colaboración con Frankie Romano?

Sí, Frankie es una de las conexiones básicas que tuve en Sidney. Él tiene mogollón de labia y fue el que  me conectó a más gente, para que yo, a partir de ahí, creara mi red. Tenemos conexión personal, es mi mejor amigo allí, pinchamos juntos, organizamos fiestas juntos y producimos juntos.

- Y ahora, además, la fotografía…

Bueno, una salida más de creatividad. Me llamó la atención un programita que cogia fotos hechas incluso con el móvil y hacía proyecciones estereográficas de las imágenes en 360º. Empecé utilizando una aplicación con la que tenía que estar cinco minutos tomando todas las fotos, para que después el programa las uniera, y ahora utilizo una camarita, una Xiaomi Mi Sfere de Acción Panorámica 4K, con dos lentes -también hay una Go Pro, Samsung y otras marcas haciéndolas, pero esta a mí de momento me da un rendimiento estupendo-, que utilizo con un palo extensible o algún dispositivo para hacer la foto en remoto, saco la foto, y desde el mismo móvil, con la app, las modifico y les doy mi toque particular, mis superminiworlds. No fue algo intencionado, pero ahora ya forma parte de mi imaginario me planteo cualquier cosa, desde una exposición, trasladándolas a dos dimensiones, a trabajar en vídeo y que se convierta en el sistema de producción de los clips de vídeo de mis temas.

 

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