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"Por un tema y tal"

10/10/2018 - 

ALICANTE. Quique Hernandez justificaba este miércoles su renuncia al cargo de presidente del Hércules en que Enrique Ortiz y especialmente Juan Carlos Ramírez habían perdido la confianza en él, aunque también hacía referencia a lo que llamaba "barbaridades" en materia de mercadotecnia en el seno de la entidad y que eran consentidas por los empresarios.

El ya expresidente llegaba a esa conclusión después de que en las últimas semanas los anteriores hubiesen hecho especial hincapié en la necesidad de controlar asunto de las invitaciones que se reparten por el club desde finales del curso pasado pero especialmente en el presente, algo que Hernández identificaba también con cierta preocupación en el efecto que lo anterior podía tener en los ingresos por venta de entradas, de ahí que en su comparecencia de prensa no solo pusiera el acento en que, a su juicio, es más importante una grada poblada que la taquilla, también defendiera con cifras que la mayor asistencia de público se ha traducido en una mayor recaudación por el citado concepto.

Las cifras son muy interesantes 

Quique Hernández apuntaba que de los 8.000 euros que el Hércules ingresó por venta de entradas con motivo del encuentro ante el Olot de la primera jornada de la Liga 2017/18, un año después se había pasado a unos 15.000 euros de recaudación en el partido ante el Ontinyent, cifra que no solo confirmaba el propio Hércules horas después, es que en los tres siguientes partidos se había mantenido ese nivel de ingresos de tal forma que, como también había adelantado el expresidente, eran casi 50.000 los euros recaudados por venta de entradas en lo que llevamos de curso, lo que supone la mitad de lo presupuestado para toda la Liga y que se había fijado con base a lo ingresado por el mismo concepto la temporada pasada, descontando lo obtenido con motivo de los dos derbis (el de Liga y el de Copa) con el Elche.

El problema es que las anteriores cifras, siendo muy buenas, para el club podrían serlo todavía más y es que, como una fuente autorizada revelaba también este miércoles, además de que no se tenía la sensación de que las invitaciones para niños fueran siempre empleadas por menores, también se había detectado la venta fraudulenta de invitaciones en los alrededores del estadio antes de los partidos, concretamente de las pertenecientes al convenio con las Hogueras. Al igual que Hernandez, tanto Ortiz como Ramírez son partidarios de que se invite a los niños, pero en el caso de adultos que las destinadas a estos representen como máximo un 6% de las anteriores, algo que desde el club aseguran que no se estaba cumpliendo, como tampoco se entendía que se regalasen entradas a clubes de fútbol base que cuentan con un convenio con el Valencia y el Villarreal, perdiéndose la posibilidad de hacerlo con aquellos que no lo tengan y que pueda ser el Hércules quien tenga preferencia sobre sus jóvenes valores.

Guerra de cifras

Mientras que la versión de ambas partes coincide al milímetro en lo que a las citadas cantidades recaudadas se refiere y también se comparte la necesidad de llevar hasta el Rico Pérez a niños de clubes de fútbol base y a algunos adultos con ellos (aunque con cierta mesura, ya que se han llegado a entregar 240 invitaciones a una misma entidad), esta difiere cuando se habla del número de invitaciones para mayores de 12 años y menores de esa edad y, en cualquier caso, cuántos adultos se han aprovechado tanto de las segundas como de las primeras pese a no tener derecho a ello. Así, según la versión del club, se han llegado a distribuir tres mil invitaciones por ejemplo para un partido, cifra que se considera no solo fuera de lugar, también dañina para la imagen de la entidad entre sus abonados.

La campaña de abonos

Y precisamente hablando de abonos, como Quique Hernández señalaba en la rueda de prensa en la que anunciaba su dimisión, su primera renuncia al cargo se produjo con motivo de la confección de la campaña de abonos, cuando Ramírez y Ortiz no tenían tan claro que las bonificaciones, descuentos y en especial que aquellos que renovasen su adhesión con respecto al curso pasado no tuviesen que pasar por caja si se disputaba el 'play-off' al final del presente, ya que lo anterior suponía renunciar a una importante parte de los ingresos: el Hércules presupuestó un ingreso de 550.000 euros por venta de abonos para esta Liga (teniendo presente que el curso pasado se ingresaron 615.000 y que al rebajarse los precios iba a ser complicado alcanzar esa cifra) y ya se han obtenido 600.000 euros con algo más de 6.400 carnés expedidos (fueron 5.700 el curso pasado) por lo que la campaña se puede considerar un éxito salvo para el bolsillo de Ortiz y Ramírez, tal y como hemos venido contando en Alicante Plaza. La razón reside en que mientras en la última campaña en la que se disputó el 'play-off', en la 2015/16, se ingresaron 480.000 euros por venta de entradas en los tres partidos como local de la fase de ascenso, ahora se calcula que se dejarían de ingresar unos 300.000 al no tener que pasar por caja los abonados que hayan renovado su adhesión con el club como sí hicieron hace dos años. De todas formas, es importante tener presente que lo anterior, todo y el perjuicio económico que suponía para los empresarios, fue finalmente aceptado por estos, razón por la que Quique Hernández continuó en el cargo. 

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