ALICANTE. Las consecuencias de la ruptura de los pactos autonómicos suscritos entre Partido Popular (PP) y Vox comienzan a ser perceptibles en el Ayuntamiento de Alicante. Esos efectos se hicieron sentir en el transcurso del pleno ordinario de septiembre celebrado este jueves, en el que los cuatro concejales voxistas hicieron todo lo posible para escenificar su intención de volar solos, libres de toda atadura con el PP. O al menos, de aparentar esa autonomía a pesar de la proximidad ideológica, de las alianzas pasadas y de los pactos que todavía les ligan.
Bastó ver el resultado de las votaciones en las iniciativas sujetas a debate durante la sesión. Los populares perdieron en siete de esas propuestas (además del trámite de admisión por urgencia de una de ellas, sobre la reubicación de los comerciantes de La Explanada) en las que Vox hizo pinza con los tres partidos del eje progresista: PSOE, Compromís y Esquerra Unida Podem. Y pudieron ser ocho si Compromís no se hubiese decantado por una abstención en la declaración institucional formulada por Vox para instar al PP a realizar un estudio de impacto económico sobre las consecuencias que podría acarrear la aplicación de las restricciones de horarios para los veladores de la hostelería con la entrada en vigor de la Ordenanza de Ocupación de Vía Pública.