ALICANTE. La colaboración entre administraciones públicas es una de las formas más eficaces de mejorar los servicios que reciben los ciudadanos. Compartir conocimiento, experiencia y recursos con otras administraciones permite aprovechar mejor el dinero público, ofreciendo una gestión tributaria más eficiente, innovadora y orientada al ciudadano. Con esta filosofía, Suma Gestión Tributaria impulsa desde 2005 un modelo de cooperación institucional que, más de veinte años después, continúa creciendo y consolidándose como un referente en la gestión tributaria local.
Este proyecto nació con una idea sencilla: si las administraciones públicas afrontan problemas similares, también pueden compartir soluciones. Desde entonces, Suma ha puesto a disposición de otras entidades no solo un sistema de gestión tributaria, sino una forma de trabajar basada en la colaboración, el intercambio de conocimiento, la innovación continua y la mejora permanente de los servicios públicos.
A lo largo de estos años, distintas administraciones han decidido sumarse a este modelo. El Ayuntamiento de Majadahonda y el organismo tributario Valora fueron los primeros en hacerlo en 2005. Más tarde se incorporó Gestalba, organismo de gestión tributaria de la Diputación de Albacete; posteriormente el Ayuntamiento de Roquetas de Mar y, más recientemente, el Ayuntamiento de Valdemoro. Tras un periodo en el que no se produjeron nuevas incorporaciones, Suma ha retomado con fuerza esta línea de colaboración, reafirmando su apuesta por un modelo que ha demostrado su utilidad y capacidad de adaptación.

- Trabajadores en una oficina de Suma. -
- Foto: PLAZA
Gracias a estos convenios, el conocimiento y la experiencia desarrollados por Suma benefician hoy a 246 ayuntamientos de toda España: los 141 municipios de la provincia de Alicante, donde desarrolla su actividad ordinaria, y otros 105 ayuntamientos pertenecientes a distintas administraciones colaboradoras. A ellos se suman 10 consejerías, un cabildo, 48 comunidades de regantes y otros organismos públicos, configurando una red de cooperación que trasciende el ámbito provincial. Solo los organismos colaboradores gestionan durante 2025 alrededor de 665 millones de euros, además del importante volumen de gestión que Suma desarrolla diariamente en la provincia de Alicante.
El valor de este modelo va mucho más allá de compartir una aplicación informática. Las administraciones colaboran para evolucionar conjuntamente sus sistemas de gestión, intercambiar procedimientos y buenas prácticas, formar a sus equipos, desarrollar nuevos servicios digitales y aprovechar infraestructuras y recursos especializados. Compartir el esfuerzo también significa compartir los costes de mantenimiento y evolución, haciendo posible que cada organismo disponga de servicios más avanzados con una inversión mucho más eficiente.
Los beneficios alcanzan tanto a las administraciones como a la ciudadanía. La cooperación permite optimizar recursos públicos, acelerar la innovación y mejorar la calidad del servicio. Cada mejora desarrollada beneficia al conjunto de los organismos participantes, generando un círculo de colaboración en el que todos aportan y todos avanzan.
Después de más de dos décadas, este proyecto demuestra que la colaboración institucional es una inversión de largo recorrido. La estabilidad de las relaciones construidas, la incorporación de nuevos organismos y los resultados obtenidos han consolidado un modelo basado en la confianza mutua y en la convicción de que trabajar juntos permite ofrecer unos servicios públicos más modernos, eficientes y sostenibles. Un ejemplo de cómo la cooperación entre administraciones puede generar valor público y contribuir a mejorar la vida de las personas.