Hay problemas que no se ven… hasta que se notan. En sanidad ambiental, anticiparse es la diferencia entre gestionar con calma o reaccionar tarde. Por eso, cada vez más administraciones y entidades del sector apuestan por una idea sencilla (y exigente): decidir con evidencias, medir resultados y mejorar continuamente. En esa lógica se enmarca Expocida 2026, el congreso y feria de sanidad ambiental que volverá a reunir al sector los días 26 y 27 de febrero en IFEMA (Madrid).
En esta edición, Lokímica (que forma parte del grupo Rentokil) participará en el programa técnico con siete comunicaciones que recorren, de forma muy literal, ese camino “del humedal a la ciudad”: desde la vigilancia vectorial asociada a grandes ecosistemas hasta la gestión de especies sinantrópicas en entornos urbanos.
El punto de partida es uno de los escenarios que más exige coordinación y datos: el Virus del Nilo Occidental en el Bajo Guadalquivir. La comunicación “Del mosquito al riesgo sanitario: control y vigilancia del Virus del Nilo Occidental en el Bajo Guadalquivir” recoge una campaña de vigilancia vectorial desarrollada en 2025 tras un 2024 especialmente complejo en la zona, y pone el foco en cómo la planificación operativa, la lectura de indicadores y la respuesta técnica permiten reforzar la prevención en salud pública.
Ese rigor también es clave cuando el riesgo no depende de un único foco, sino de la suma de microescenarios. En el ámbito del mosquito tigre (Aedes albopictus), se presentará la experiencia de vigilancia entomológica mediante ovitrampas en Calvià (Mallorca), en colaboración con el consistorio, un municipio donde la detección temprana resulta esencial por su contexto turístico y su dinámica estacional. A esa vigilancia se suma un tema crítico para la eficacia de cualquier programa: el estudio preliminar de resistencias a insecticidas piretroides en poblaciones de Aedes albopictus, con implicaciones directas sobre la toma de decisiones y el uso responsable de herramientas de control.
El recorrido continúa en la ciudad, donde la sanidad ambiental convive con la vida cotidiana y el patrimonio urbano. En Madrid, la comunicación “Monitorización y gestión de mosca negra (Simuliidae) en el río Manzanares (2019–2025)” muestra cómo la vigilancia sostenida y la coordinación institucional permiten gestionar un problema que combina componente entomológico y gestión ambiental del cauce. Y, en paralelo, el “Estudio piloto de movilidad de palomas urbanas (Columba livia) en la ciudad de Madrid” aporta conocimiento aplicado para orientar estrategias de gestión más ajustadas al comportamiento real de la especie.
El ámbito de los roedores se abordará desde dos perspectivas complementarias. Por un lado, la ponencia sobre mutaciones en el gen Vkorc1 en roedores del municipio de Valencia y sus efectos sobre la afinidad de unión a rodenticidas anticoagulantes, un enfoque que conecta genética, eficacia y estrategia de control. Por otro, los hallazgos del nematodo pulmonar de la rata, Angiostrongylus cantonensis, en Rattus spp. en Europa continental (Valencia), una comunicación que refuerza el enfoque One Health y la necesidad de integrar vigilancia y conocimiento científico ante riesgos emergentes.
“Cuando hablamos de sanidad ambiental hablamos de salud pública, sostenibilidad y calidad de vida. Y eso exige rigor: identificar, medir y actuar con criterio”, subraya Rubén Bueno Marí, director técnico de Lokímica, que participará en el programa técnico junto a otros especialistas.
Con esta participación, “reforzamos el compromiso con la innovación aplicada, la transferencia de conocimiento y el trabajo coordinado con administraciones y entidades del sector para avanzar en modelos de gestión más preventivos, trazables y eficientes”.