Guardia de voluntarios en El Campello para proteger una nidada de huevos de tortuga 'boba'

Sostenibilidad

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

EL CAMPELLO. Operativo de protección en marcha en El Campello, tras el hallazgo de una nidada de 61 huevos de la especie de tortuga Carretta Carreta, el pasado 29 de julio, en la playa de Muchavista. Fuentes municipales apuntan que se espera que eclosionen en los próximos días tras un periodo que va desde los 49 a los 58 días de incubación.

Los expertos de la Universidad de Valencia y el Oceanogràfic determinaron que, al tratarse de un tramo de playa muy concurrido, lo más conveniente era trasladar los huevos hasta un espacio más ligero de bañistas, al otro extremo de la playa de Muchavista, concretamente en el Rincón de la Zofra. 

Ese nido, excavado con manos humanas, fue vallado, y desde entonces es objeto de una vigilancia especial, de la que se ha hecho cargo un grupo de voluntarios y voluntarias integrados en la asociación de ámbito nacional 'Ágoras climáticas', que tiene como finalidad apoyar, difundir y concienciar a las administraciones públicas y a la población sobre el cambio climático y la necesidad de adoptar medidas que reviertan la situación.

La concejalía de Turismo, que dirige Marisa Navarro, presta su colaboración a la Asociación. Ante el incremento de la anidación en nuestras costas, el Ayuntamiento de El Campello, en colaboración con Ágoras Climáticas y la asociación Xaloc, organizó una jornada formativa técnica y ciudadana esencial para profesionales del sector y amantes del mar, centrada en una charla explicativa de Jesús Tomás, investigador de la Unidad de Zoología Marina del Instituto Cavanilles de la Universidad de Valencia, y experto clave en los dispositivos de rescate y supervisión de nidos en nuestra costa.

Este jueves cumplen 44 días de turnos en los que equipos de voluntarios participan en la vigilancia de la nidada en turnos aleatorios que, a partir de este mismo domingo, cubrirán las 24 horas del día, instalados en un campamento ya operativo, a cuyo frente están cuatro coordinadores: Susi Ivañez, Carlos Bernárdez, Pepe Huertas y José Miguel Gil. La asociación Xaloc aporta todo el material necesario para el campamento.

Según señala la secretaria del grupo, Susi Ivañez, su misión es garantizar que el proceso de incubación no se vea interrumpido por la acción humana, así como dar aviso a los organismos pertinentes cuando se detecte en la nidada el mínimo síntoma de que la eclosión ha comenzado, proceso que puede durar desde varias horas hasta dos días.

Será entonces cuando los expertos del Instituto Oceanogràfic de València y el departamento de Zoología Marina de la Universidad de València volverán a desplazarse a El Campello para supervisar un operativo que consistirá en examinar algunos ejemplares y escoger unos pocos para trasladarlos al Oceanogràfic, donde pasarán un año antes de ser soltados en el mar. El resto de las pequeñas tortugas que nazcan serán acercadas a la orilla para que por sus propios medios se adentren en el agua.

Especie protegida

La Caretta Caretta o boba es la tortuga con caparazón duro más grande del mundo. Los adultos tienen un peso medio entre 80 a 200 kilogramos, y una longitud de 70 a 95 centímetros. Al nacer miden apenas 4,6 centímetros, y pesan unos 20 gramos, según concretan fuentes municipales. 

La conservación de este animal marino requiere esfuerzos de cooperación a todos los niveles. Se trata de una especie vulnerable, según indica la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y está incluida en el catálogo internacional de especies amenazadas.

Por ello, muchos municipios españoles, entre ellos El Campello, desde hace siete años participan en campañas de divulgación, con cartelería en espacios bien visibles de los arenales informando a los usuarios de cómo actuar ante alguna evidencia de nidada y charlas divulgativas sobre la importancia de proteger esta especie.

Su caza ha disminuido mucho debido a la legislación internacional que las protege, aunque todavía se consume carne y huevos en algunos países donde no se cumplen las leyes, según las mismas fuentes, que añaden que existe la falsa creencia que los huevos de tortuga tienen un fuerte componente afrodisíaco, algo que es absolutamente falso.

 

 

Recibe toda la actualidad
Alicante Plaza

Recibe toda la actualidad de Alicante Plaza en tu correo