ALICANTE. La evolución del sector inmobiliario en Alicante se desarrolla en un contexto de costes al alza, retrasos en la ejecución de proyectos y cambios en el entorno económico global. Por eso, el foro inmobiliario 'El nuevo ciclo inmobiliario en la provincia de Alicante: mercados, riesgos y producto' de Alicante Plaza ha reunido en el Hotel Hospes Amérigo a Isabel Montesinos, CEO de Grupo Imont; Javier Ripalda, director de proyectos inmobiliarios de Grupo Cívica; Camila Mora, directora comercial de Goya Real Estate; Valentina Sileike, directora de Lucas Fox Alicante; Manuel Pertusa, CEO de MPC Group; y Jorge Blay, director comercial de Alicante Global Group, en una mesa moderada por el director de Alicante Plaza, Miquel González. El encuentro ha abordado múltiples temas, como pueden leer en otro artículo que publica este medio, -sobre la transformación hacia destino residencial extranjero de la provincia- y también como se hablará en este artículo, de la industrialización, la evolución de los costes, los plazos de ejecución de obra y la posibilidad de una nueva burbuja inmobiliaria en la provincia.
Acortar plazos en un contexto de falta de mano de obra
Y es que, uno de los ejes de la conversación ha girado en torno a la industrialización de la construcción como alternativa para reducir tiempos en un contexto de retrasos acumulados. Javier Ripalda ha explicado que los costes de este tipo de edificación se sitúan en niveles similares a los de la construcción tradicional, en torno a los 1.400 o 1.500 euros por metro cuadrado, lo que limita su impacto en el precio final. Aun así, ha indicado que la principal ventaja reside en la reducción de los plazos, con efectos directos sobre la financiación de los proyectos.

- Foro inmobiliario de Alicante Plaza en 2026. -
- Foto: RAFA MOLINA
Manuel Pertusa, por su parte, ha aportado cifras sobre ese ahorro temporal, con estimaciones que sitúan la reducción en varios meses según el tipo de promoción. En viviendas unifamiliares, ha detallado que puede recortarse entre seis y ocho meses, mientras que en bloques residenciales la diferencia puede alcanzar hasta diez meses. También ha apuntado que los modelos mixtos permiten acortar parcialmente los tiempos. Ambos han vinculado este avance a la escasez de mano de obra, que Pertusa ha cifrado en más de 700.000 trabajadores en el sector.
Ripalda ha introducido matices sobre las limitaciones de este sistema, al señalar que exige adaptar los esquemas de financiación, ya que implica adelantar pagos antes de la ejecución completa, y que su aplicación no es total en todos los elementos constructivos. En este sentido, Camila Mora ha vinculado este proceso a la necesidad de cumplir plazos en un mercado con demanda activa, mientras que Jorge Blay ha relacionado la reducción de tiempos con una mayor eficiencia en la gestión económica de las promociones.
Cómo afectan los conflictos al sector
La conversación sobre los plazos ha estado acompañada por el análisis del comportamiento de los costes. Los participantes han hecho referencia al impacto de factores externos como la guerra en Ucrania, los conflictos en Oriente Medio o las tensiones comerciales internacionales en el encarecimiento de materiales y energía. Blay ha indicado que se trata de variables que escapan al control del sector, mientras que Pertusa ha situado el margen de actuación en la agilización de procesos administrativos y en la generación de suelo.

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- Foto: RAFA MOLINA
En ese contexto, Javier Ripalda ha expuesto que los costes de construcción y del suelo no presentan perspectivas de descenso, y ha recordado que el incremento de estos factores ha llegado a paralizar proyectos o a provocar la devolución de cantidades en promociones ya comercializadas. Isabel Montesinos ha vinculado esta situación a la dificultad de que los precios experimenten ajustes a corto plazo, en un escenario en el que la demanda continúa presente.
¿Es posible otra burbuja inmobiliaria?
El foro ha dedicado parte del debate a la posible aparición de una burbuja inmobiliaria. La valoración compartida por los participantes descarta un escenario similar al de ciclos anteriores. Valentina Sileike ha indicado que el crecimiento de los precios responde a factores como la inflación y el aumento de costes, dentro de un proceso de transformación del mercado hacia un modelo residencial. También ha señalado que, en comparación con otros destinos, los precios en Alicante mantienen niveles que resultan asumibles para el comprador internacional.
Jorge Blay ha apuntado que una parte significativa de las operaciones, especialmente en segmentos de mayor valor, se realiza sin financiación, lo que reduce la exposición al riesgo crediticio. En la misma línea, Javier Ripalda ha explicado que el acceso a la financiación por parte de los promotores se encuentra sujeto a condiciones más estrictas, con exigencias de preventas elevadas y control externo durante el desarrollo de las obras. Desde su punto de vista, la combinación de oferta limitada y financiación supervisada reduce la probabilidad de una burbuja.
Isabel Montesinos ha hecho referencia a la evolución del sector en los últimos años, con prácticas más controladas y una mayor profesionalización, lo que marca diferencias con etapas anteriores. Manuel Pertusa ha puesto el foco en el desequilibrio entre oferta y demanda como elemento que sostiene los precios, mientras que Camila Mora ha señalado que la demanda actual responde a perfiles definidos y a decisiones de compra más estructuradas.

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- Foto: RAFA MOLINA
Junto a estos elementos, los participantes han coincidido en la necesidad de reducir los tiempos administrativos para acortar los plazos globales de desarrollo de vivienda. Ripalda ha mencionado la tramitación urbanística y la concesión de licencias como factores que condicionan la generación de nueva oferta, mientras que Pertusa ha defendido una mayor coordinación entre administraciones y sector privado.
El impacto del coste del transporte también ha formado parte del análisis. Jorge Blay ha indicado que el encarecimiento de los vuelos ha modificado el comportamiento de viajeros, con menos estancias de corta duración y mayor permanencia en destino. Isabel Montesinos ha introducido ejemplos de otros mercados donde la conectividad condiciona el desarrollo inmobiliario, mientras que Valentina Sileike ha vinculado la accesibilidad con la competitividad del territorio.
En cuanto al producto, Mora ha destacado la importancia de cumplir plazos en la comercialización, mientras que Pertusa ha hecho referencia a la adaptación continua de la oferta a las condiciones del mercado. Ripalda ha añadido que la disponibilidad de vivienda sigue siendo limitada, lo que influye en el ritmo de las operaciones.
El encuentro ha finalizado con una visión compartida de un mercado condicionado por factores estructurales, en el que la industrialización se presenta como una herramienta para reducir los tiempos de ejecución sin modificar los costes, y en el que la ausencia de exceso de oferta y el control de la financiación alejan el escenario de una burbuja inmobiliaria.