Plaza Inmobiliaria

Avalancha de proyectos de VPO en la Comunitat en 2025: la región alcanza máximos de la última década

Las peticiones de esta tipología se multiplican, pero su construcción no avanza al mismo ritmo por su planificación a futuro

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. La vivienda protegida comienza a despertar en la Comunitat Valenciana. Las solicitudes para desarrollar promociones bajo esta tipología se dispararon el pasado año 2025, alcanzando niveles máximos de la última década. Un repunte que marca un cambio significativo frente a años anteriores, en los que la promoción de viviendas de protección pública (VPP), antiguamente conocidas como VPO, era residual en la región. Aunque todavía quedan años para que estas promociones se levanten y entreguen, este impulso supone revertir la fotografía actual y generar nueva oferta habitacional a precios asequibles y tasados, algo imprescindible en un momento de máxima emergencia habitacional en el mercado de la vivienda en España.

Según se desprende de la estadística del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, en 2025 las peticiones de calificación provisional de viviendas protegidas se doblaron en la autonomía valenciana, pasando de 902 en 2024 a 1.837 en 2025, muy lejos de las 145 registradas en 2015. Cabe recordar que este trámite es el paso inicial que reconoce a un inmueble como protegido hasta que los servicios autonómicos revisan la obra ya finalizada para ver que cumple con los requisitos para la calificación definitiva. 

De hecho, la evolución de la última década evidencia un cambio de tendencia en la Comunitat Valenciana. Así, de acuerdo con la estadística, en 2014 se registraron 126 solicitudes de calificación provisional, cifra que aumentó ligeramente hasta las 145 en 2015. En 2016 se produjo un notable salto hasta las 352 solicitudes, mientras que fueron 268 en 2017 y 573 en 2018. La tendencia alcista continuó en 2019, con 672 solicitudes, aunque en 2020 la cifra descendió a 495, probablemente por la pandemia de la covid y la ralentización del sector.

El repunte se reanudó en 2021, con 721 peticiones, para descender de nuevo en 2022 hasta las 258 peticiones. En 2023 se recuperó y se pidieron 511 calificaciones provisionales, y 2024 cerró con 902, la cifra más elevada de toda la década. Hasta ahora, ya que en 2025 se batieron récords y se disparó esa cifra hasta las 1.837. 

  • Promoción de Culmia en València del Plan Vive -

Desde el sector, achacan parte de estas cifras a la necesidad de ofrecer oferta asequible y al impulso del Plan Vive, el proyecto estrella de la Generalitat Valenciana para levantar 10.000 unidades durante esta legislatura: 6.000 en suelos públicos y 4.000, en privados. Una iniciativa que recurre a la colaboración público-privada para la movilización de suelo. La fórmula preferente está siendo la permuta a cambio de obra futura, es decir, la Generalitat entrega terrenos a las empresas adjudicatarias para que desarrollen las promociones y, a cambio, recibe un número determinado de viviendas de esos proyectos, que pasan a incorporarse al parque público de vivienda asequible.

Hasta ahora, según datos de la patronal Feprova, alrededor de 2.800 viviendas ya han sido adjudicadas, lo que equivale a cerca del 28% del objetivo total de 10.000 viviendas fijado para la legislatura. En paralelo, el programa mantiene todavía unas 1.510 viviendas licitadas pero pendientes de concesión. 

De hecho, según los datos del Ministerio, de estas 1.837 peticiones de calificación provisional, el grueso son proyectos impulsados por el sector privado: 1.622 VPO, el 88%.

No obstante, la tensión geopolítica mundial, recrudecida por el conflicto bélico en Oriente Próximo, amenaza con encarecer la obra nueva y agravar el acceso a la vivienda. Desde la Federación de Empresas Promotoras y Agentes Urbanizadores de la Comunidad Valenciana (Feprova) advertían de que ell mayor riesgo está precisamente en la vivienda asequible. 

"Lo que más nos preocupa no es que suba el precio de las viviendas nuevas, que subirá, sino que la vivienda protegida y la más asequible directamente dejará de construirse. Son las primeras en caer porque trabajan con márgenes mínimos y precios topados. Si los gobiernos no mueven ficha, muchas promociones se van a paralizar antes de arrancar", avisaban. Por ello, reclaman a la Administración una revisión anual de los precios máximos, como fija el decreto autonómico, con el objetivo de adaptarlos a la realidad del mercado y evitar que parte de los proyectos anunciados no llegue a ejecutarse. La Generalitat ya ha movido ficha en este sentido y ha iniciado este trámite.

Construcción al ralentí

No obstante, este despertar de proyectos no implica que la construcción de VPO se haya disparado en 2025. Al contrario, la ejecución de los proyectos todavía no acompaña el ritmo de las solicitudes, dado que muchas de estas se realizan con años de antelación y requieren planificación y tramitación administrativa antes de que la obra pueda materializarse. Este desfase entre la demanda proyectada y la ejecución real del ladrillo es uno de los factores que explica que, pese a los récords en solicitudes, la oferta efectiva de VPO no haya experimentado un crecimiento tan explosivo.

  • Trabajadores en la construcción de un edificio. -

Por tanto, el verdadero hito que marcará el resurgir de la vivienda protegida será el paso de las calificaciones provisionales a definitivas, una consideración que se otorga una vez finalizada la construcción para certificar que la promoción se ha ejecutado conforme a las condiciones aprobadas inicialmente. Y, según los datos del Ministerio, el número de viviendas que recibieron esta consideración final descendió en 2025 un 45% al pasar de las 742 unidades certificadas como VPO a las 407. Una caída que fue generalizada en el conjunto del país.

Así, el número de calificaciones definitivas de vivienda protegida en España retrocedió un 22,7% en 2025 respecto al año anterior, hasta las 11.104 unidades. Sin embargo, a pesar de esta retroceso, el dato fue el segundo mejor desde el año 2014, tras el máximo registrado en 2024, cuando hubo 14.371 calificaciones definitivas de vivienda protegida, según refleja la estadística del departamento que dirige Isabel Rodríguez.

Por territorios, Cataluña fue donde más VPO se calificaron en 2025, con 3.517 inmuebles protegidos. Le sigue Andalucía (2.265 unidades) y Comunidad de Madrid (2.048 unidades). En el lado contrario, en Melilla, Ceuta, La Rioja, Región de Murcia, Canarias y Cantabria no se registró ninguna.

Recibe toda la actualidad
Alicante Plaza

Recibe toda la actualidad de Alicante Plaza en tu correo

El número de viviendas protegidas retrocedió un 22,7% en 2025, hasta las 11.104 unidades
Elche da los primeros pasos de trámite para destinar suelo dotacional a más vivienda protegida