ORIHUELA. Veolia ha invertido más de 14 millones de euros en la implantación de sistemas de telelectura del consumo de agua en una docena de municipios de la Vega Baja. El proyecto alcanza actualmente el 70% de la ejecución prevista y forma parte del proceso de digitalización de la gestión del ciclo integral del agua que la compañía desarrolla en la comarca.
Las actuaciones se están llevando a cabo en Algorfa, Los Montesinos, Orihuela, Almoradí, Bigastro, Formentera del Segura, Catral, San Fulgencio, Rafal, Jacarilla, Benferri y Cox. El grado de implantación varía en función del municipio, aunque todos ellos han iniciado ya las inversiones correspondientes.
En localidades como Benferri, Bigastro y Jacarilla, la instalación se encuentra próxima al 100%, mientras que en otros municipios los trabajos continuarán durante los próximos meses. En Orihuela, por su parte, dos de cada tres clientes disponen ya del sistema de telelectura, con un ritmo de implantación que avanza conforme a la planificación prevista.
La tecnología permite a los usuarios conocer con mayor precisión el agua que consumen sin necesidad de realizar una lectura presencial del contador. Los clientes que ya cuentan con el sistema pueden configurar a través de la oficina virtual un servicio de información y alertas en sus teléfonos móviles y consultar sus datos de consumo con una periodicidad horaria.
Una de las principales utilidades es la detección de consumos anómalos. El sistema puede avisar de excesos o de consumos continuados que puedan deberse a una fuga o una avería en el domicilio, lo que permite actuar antes de que la incidencia se traduzca en un consumo elevado y, por tanto, en un incremento de la factura.
El gerente territorial de Veolia en la zona sur de Alicante, Andrés Martínez, ha explicado que la implantación de la telelectura se enmarca en la estrategia de digitalización de la compañía y está vinculada también al ahorro de agua y la sostenibilidad. Según ha señalado, disponer de información más detallada sobre el consumo permite fomentar un uso responsable del recurso tanto entre los usuarios particulares como en las administraciones.
La herramienta ofrece también información a los ayuntamientos sobre sus propios consumos, lo que facilita realizar un seguimiento de instalaciones y espacios municipales como edificios públicos, colegios o jardines. En las zonas turísticas, además, los datos permiten analizar patrones de consumo teniendo en cuenta factores como la población flotante y utilizar esa información para planificar los servicios básicos y diseñar estructuras tarifarias.
La telelectura proporciona asimismo información a la empresa gestora sobre el funcionamiento de las redes de abastecimiento. Entre otras posibilidades, permite monitorizar el rendimiento hidráulico, detectar de manera temprana fugas o roturas y supervisar en tiempo real los caudales en aquellos puntos o momentos considerados más críticos.
Martínez ha destacado que el objetivo es disponer de datos y patrones que reduzcan la incertidumbre a la hora de planificar el servicio y permitan anticiparse a posibles incidencias, con el fin de garantizar el suministro de agua y mejorar la eficiencia de la red, al tiempo que se contribuye a la protección del medio ambiente.