ORIHUELA. El Ayuntamiento de Orihuela ha redactado un proyecto de recuperación ambiental y salubridad pública en Cala Mosca con el objetivo de acabar de forma definitiva con los encharcamientos que aparecen periódicamente en el acceso a la playa, junto a la desembocadura de la rambla de las Estacas. La propuesta pasa por instalar un sistema de drenaje subterráneo bajo el paseo y la zona de tránsito para interceptar las aguas freáticas antes de que afloren a la superficie.
El documento técnico sostiene que las investigaciones realizadas desde 2023 han permitido descartar que el agua proceda de fugas en las redes municipales o de vertidos de saneamiento. Según las campañas analíticas, las inspecciones mediante cámaras en la red de alcantarillado y las catas ejecutadas en la zona, el origen del fenómeno es freático, vinculado a la presencia de un nivel de agua subterránea que aflora en el tramo final de la rambla cuando se aproxima a la línea de costa.
El proyecto reconoce que el charco generado tiene una extensión reducida y no afecta directamente a la calidad del agua de baño ni impide el uso de la playa. Sin embargo, considera que su presencia provoca una percepción negativa entre los usuarios, que asocian de forma inmediata la acumulación de agua a posibles vertidos residuales, lo que repercute en la imagen ambiental del enclave y puede influir en las evaluaciones externas de calidad del litoral.
Para resolver el problema, la solución propuesta consiste en ejecutar una zanja drenante de unos 14 metros de longitud bajo la zona de acceso a la playa. Esta infraestructura incorporará una tubería drenante de PVC de 315 milímetros de diámetro rodeada de grava y geotextil, que recogerá el flujo subterráneo y lo conducirá hasta un pozo de registro situado bajo el paseo. Desde ese punto, dos bombas sumergibles automáticas evacuarán el agua cuando el nivel alcance la cota establecida.
La actuación requerirá la demolición parcial de la losa de hormigón existente y la retirada de una superficie de aproximadamente 50 metros cuadrados de asfalto en el acceso a la playa. También contempla excavaciones de entre uno y metro y medio de profundidad, con la posibilidad de encontrar sustrato rocoso que obligue al uso de martillo hidráulico. Una vez instalado el sistema, se repondrán los pavimentos y se restaurará la zona afectada.
El Ayuntamiento defiende que la intervención se desarrollará íntegramente en suelo municipal y fuera del dominio público marítimo-terrestre, evitando cualquier actuación sobre la arena o la ribera del mar. Asimismo, asegura que el drenaje no alterará la dinámica litoral ni el comportamiento general del acuífero, ya que únicamente interceptará la parte del flujo responsable del afloramiento superficial.
La memoria técnica concluye que la obra es viable desde el punto de vista técnico, jurídico y ambiental, y la enmarca dentro de una estrategia municipal orientada a mejorar la calidad percibida del litoral y evitar incidencias recurrentes que puedan afectar a la valoración ambiental y turística de Cala Mosca.
Contexto
La aparición de charcos en la desembocadura de la rambla de las Estacas ha generado durante los últimos años numerosas quejas vecinales y controversias sobre su origen. El proyecto municipal pretende zanjar definitivamente el debate al atribuir el fenómeno a surgencias freáticas naturales y no a vertidos de aguas residuales, apostando por una solución de drenaje preventivo para evitar que el agua llegue a aflorar en la playa.