Orihuela monitorizará el subsuelo del casco histórico para prevenir daños en edificios por el descenso del nivel freático

VEGA BAJA

El Ayuntamiento y la Confederación Hidrográfica del Segura instalarán una red de sensores para detectar movimientos del terreno y ampliar el conocimiento geológico y arqueológico de la ciudad

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ORIHUELA. El Ayuntamiento de Orihuela y la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) impulsarán un proyecto para vigilar el comportamiento del subsuelo del casco histórico mediante la instalación de una red de extensómetros y piezómetros, unos dispositivos que permitirán detectar posibles movimientos del terreno y controlar la evolución del nivel freático con el objetivo de prevenir afecciones en edificios históricos y otros inmuebles de la ciudad.

La iniciativa nace ante la necesidad de conocer con mayor precisión las consecuencias que pueden derivarse de las extracciones de agua de los pozos de reserva que la CHS autoriza durante los episodios de sequía. La reducción del nivel freático puede provocar la consolidación de determinados sedimentos y generar asientos del terreno que, en algunos casos, terminan afectando a las cimentaciones de los edificios.

Para controlar estos posibles efectos, el proyecto contempla la instalación de varios puntos de monitorización distribuidos entre el casco histórico y el entorno de los pozos de extracción. Los extensómetros medirán las deformaciones y desplazamientos del terreno, mientras que los piezómetros registrarán la presión del agua subterránea y las variaciones del nivel freático. Toda la información permitirá realizar un seguimiento continuo de la estabilidad del subsuelo y anticiparse a posibles incidencias.

La actuación cobra especial importancia por las características geológicas de Orihuela. Aunque el centro histórico se asienta principalmente sobre abanicos aluviales y depósitos coluviales relativamente estables, las áreas más modernas de la ciudad se levantan sobre la llanura aluvial del Segura, donde existen espesores de sedimentos arenosos y limosos que pueden sufrir procesos de consolidación cuando disminuye la presión del agua en el subsuelo.

No se trata de un riesgo desconocido en el municipio. Según recoge el proyecto, en Orihuela ya se documentaron en el pasado problemas de asentamientos relacionados con las modificaciones del nivel freático derivadas de las obras de encauzamiento del río Segura, especialmente en inmuebles históricos con cimentaciones superficiales situados en zonas como la Plaza Nueva o la calle San Agustín.

Las perforaciones necesarias para instalar los equipos contarán con seguimiento arqueológico y han sido planificadas por el Servicio Municipal de Patrimonio Histórico para minimizar la afección sobre el subsuelo. Además de su función preventiva, los trabajos ofrecerán una oportunidad para profundizar en el conocimiento de la evolución geológica y arqueológica de la ciudad, ya que permitirán estudiar la secuencia de sedimentos, localizar posibles restos constructivos, determinar la profundidad de la roca madre y conocer con mayor precisión la evolución histórica del nivel freático.

El concejal de Patrimonio Histórico, Matías Ruiz, ha destacado que la monitorización permitirá disponer de información objetiva para anticiparse a posibles afecciones y mejorar la protección del patrimonio histórico de Orihuela. Asimismo, ha subrayado el valor científico del proyecto, que contribuirá a ampliar el conocimiento sobre la evolución del subsuelo y facilitará una mejor planificación de futuras actuaciones de conservación.

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