ORIHUELA. El Ayuntamiento de Orihuela ha cerrado de forma preventiva al baño las playas de La Glea y Aguamarina, en Orihuela Costa, después de que los últimos controles realizados hayan detectado niveles de contaminación en el agua superiores a los permitidos. La prohibición se mantendrá hasta que nuevos análisis confirmen que ambas zonas vuelven a cumplir los parámetros de calidad exigidos.
La decisión se ha adoptado a raíz de los resultados obtenidos dentro del Programa de Control de la Calidad de las Aguas de Baño de la Conselleria de Medio Ambiente y Agua. Las muestras fueron tomadas el pasado 24 de agosto y, según ha informado este martes la Concejalía de Costa, han arrojado valores que superan el doble de los niveles máximos admisibles. Los resultados apuntan, según la información municipal, a una «contaminación de origen residual».
Ante esta situación, el Ayuntamiento ha procedido al cierre temporal de La Glea y Aguamarina y a señalizar la prohibición del baño como medida preventiva para proteger la salud de los usuarios. Por el momento, el consistorio no concreta cuándo podrán reabrirse las dos playas, ya que la medida permanecerá vigente hasta que los nuevos controles acrediten la desaparición de la contaminación y la recuperación de los niveles de calidad establecidos.
Mientras tanto, la Concejalía de Costa trabaja para determinar el origen de la contaminación y solucionar el problema «a la mayor brevedad posible», en coordinación con los técnicos de la Dirección General del Agua y el resto de organismos competentes.
La Conselleria realiza controles periódicos sobre la calidad de las aguas de baño con el objetivo de detectar posibles alteraciones y adoptar medidas preventivas. El Ayuntamiento ha señalado que informará de cualquier novedad y comunicará la reapertura de La Glea y Aguamarina en cuanto los resultados de los análisis certifiquen que el agua vuelve a encontrarse dentro de los parámetros exigidos.