ORIHUELA. El Ayuntamiento de Orihuela está ejecutando diversas actuaciones de acondicionamiento en el CEIP Virgen de la Puerta, unos trabajos que llegan tras las críticas expresadas por la comunidad educativa y por grupos de la oposición por el estado del centro y ante la proximidad del inicio del nuevo curso escolar. El objetivo del Consistorio es que el alumnado pueda regresar a las aulas con seguridad y en las mejores condiciones posibles. Los trabajos están siendo desarrollados por las brigadas municipales bajo la supervisión de los técnicos municipales.
Las intervenciones se centran, entre otros puntos, en el saneamiento de pilares y el desmontaje de las repisas que presentan problemas, además de la limpieza de la fachada y la cubierta del edificio. También se están impermeabilizando puntos críticos, eliminando desconchados y sustituyendo la pintura en las zonas que lo requieren.
Estas actuaciones tienen carácter previo a una intervención de mayor alcance en un colegio que arrastra problemas estructurales desde hace décadas. Paralelamente, el Ayuntamiento trabaja para poner a disposición de la Generalitat Valenciana una parcela en la que puedan instalarse aulas prefabricadas durante el periodo necesario para ejecutar la rehabilitación integral del centro o la actuación que finalmente determine la Conselleria de Educación.
El alcalde de Orihuela, Pepe Vegara, ha señalado que acondicionar el colegio "a la mayor brevedad posible" constituye una prioridad para el Gobierno municipal, al tiempo que ha insistido en la necesidad de avanzar hacia una solución definitiva que permita disponer de un centro adaptado a las necesidades actuales.
Vegara ha asegurado además que el Ayuntamiento lleva trabajando en la solución desde su llegada a la Alcaldía y ha reiterado su compromiso con la comunidad educativa para que los problemas actuales del colegio queden definitivamente atrás.
Un edificio con problemas desde los años 70
El CEIP Virgen de la Puerta fue recepcionado en 1972 y comenzó a recibir alumnado en 1973. Apenas tres años después ya se detectaron grietas en el forjado del salón de usos múltiples y en la zona este del patio de recreo.
Los problemas del inmueble han continuado desde entonces y llegaron a provocar un desalojo temporal del colegio en 1990. A lo largo de estas décadas se han planteado diferentes alternativas para solucionar las deficiencias del centro sin que ninguna llegara a materializarse, según recoge el Ayuntamiento en su nota de prensa.
Ahora, mientras se ejecutan las actuaciones de mantenimiento de cara al inicio de las clases, queda pendiente concretar la solución de mayor alcance para el inmueble. La actuación que determine la Conselleria de Educación marcará el futuro del colegio, mientras el Consistorio prepara el espacio necesario para trasladar temporalmente al alumnado a aulas prefabricadas y poder abordar la intervención en el actual edificio.