El presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Mario Urrea, destaca con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, las actuaciones ambientales del organismo de cuenca en el tramo bajo del Segura, la Vega Baja de Alicante.
-Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, ¿cuáles son las principales líneas de actuación de la CHS en la Vega Baja de Alicante y en el tramo bajo del Segura?
-La CHS mantiene una estrategia ambiental centrada en la recuperación de los ecosistemas fluviales, la mejora del estado ecológico de los cauces, la eliminación de especies invasoras, la conservación de la biodiversidad y la sensibilización ciudadana. En la Vega Baja de Alicante, estas líneas de trabajo tienen una especial relevancia por su relación directa con el tramo final del río Segura, de las acequias, los azarbes, así como los humedales asociados a la demarcación. La actuación ambiental de la CHS no se limita a intervenir sobre el cauce principal, sino que incorpora también prevención de residuos, restauración de hábitats, control de especies invasoras, educación ambiental y colaboración institucional.
-La CHS viene actuando sobre las redes de flotantes y los residuos que llegan al río Segura en su curso bajo. ¿Cuál es la situación?
-La Confederación realiza labores de mantenimiento y limpieza en la red de barreras de flotantes del río Segura y en los azarbes que desaguan en el cauce bajo, con especial incidencia en el entorno de Guardamar del Segura. Estas estructuras tienen como finalidad impedir que los residuos acaben llegando al mar Mediterráneo a través del río y de los canales asociados al regadío tradicional.
-¿Qué volumen de residuos se ha llegado a retirar en estas campañas?
-En la última campaña la CHS retiró 365,64 toneladas de sólidos urbanos, 42,96 toneladas de restos vegetales, 0,83 toneladas de restos animales y 0,46 toneladas de residuos peligrosos.
La restauración de hábitats es una línea prioritaria para reforzar la resiliencia ambiental de la demarcación"
-¿Qué mensaje se traslada a la ciudadanía de la Vega Baja?
-El mensaje es claro: no deben arrojarse residuos a acequias, azarbes, cauces ni terrenos próximos al dominio público hidráulico. Estos residuos pueden terminar en el Segura, afectar a los ecosistemas, comprometer infraestructuras y generar riesgos añadidos en episodios de crecida. En la Vega Baja, donde la red tradicional de riego y drenaje está estrechamente conectada con el curso bajo del río, la prevención en origen resulta fundamental.
-¿Qué papel desempeña la restauración de hábitats en esta zona de la demarcación?
-La restauración de hábitats es una línea prioritaria para reforzar la resiliencia ambiental de la demarcación. En el ámbito de la Vega Baja del Segura, la CHS trabaja para reducir presiones sobre los ecosistemas, mejorar la funcionalidad de los cauces y favorecer espacios adecuados para la biodiversidad. Estas actuaciones se complementan con proyectos de conservación en humedales, como el parque natural de El Hondo, que desempeña un papel destacado en la recuperación de especies amenazadas.
-Precisamente, uno de los proyectos destacados es la recuperación de la cerceta pardilla. ¿Qué papel desempeña la CHS en El Hondo?
-La CHS participa en el proyecto LIFE Cerceta Pardilla, orientado a revertir el riesgo de extinción de una de las especies de pato más amenazadas de Europa. El parque natural de El Hondo constituye un enclave fundamental para la recuperación de la especie dentro de la demarcación del Segura. La Confederación formalizó la adquisición de la finca de La Raja, con una superficie de 81,61 hectáreas, en Crevillente, situada en el límite oeste del parque natural de El Hondo.
-¿Por qué es relevante la finca de La Raja para la conservación de esta especie?
La finca presenta características ambientales singulares para el desarrollo del proyecto LIFE Cerceta Pardilla. Está integrada por dos grandes áreas lagunares de aguas salobres y forma parte de la Red Natura 2000. Es un hábitat excepcional e insustituible para la recuperación de la especie, por lo que su incorporación al proyecto permite ampliar los espacios destinados a la conservación de la cerceta pardilla y reforzar las actuaciones de restauración de humedales en la demarcación.
-¿Qué importancia tienen los humedales como El Hondo para la biodiversidad?
-Los humedales son espacios esenciales para la conservación de la biodiversidad, especialmente para especies ligadas a ambientes acuáticos y zonas de reproducción. En el caso de la cerceta pardilla, la pérdida de hábitats adecuados es una de sus principales amenazas. Por ello, la recuperación, mejora y gestión de espacios como El Hondo resulta clave para favorecer la presencia de láminas de agua, zonas de refugio, alimentación y cría.
-La caña común sigue siendo uno de los grandes problemas ambientales de los cauces mediterráneos. ¿Cómo aborda la CHS esta cuestión?
-La caña común, Arundo donax, desplaza a la vegetación autóctona, empobrece los ecosistemas de ribera y dificulta la recuperación natural de los cauces. La CHS ha acumulado una amplia experiencia en su gestión y control, que ha quedado recogida en el “Manual de Gestión de la Caña Común: experiencias de la CHS, O.A.”, una publicación editada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y financiada por la Unión Europea en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. El documento recopila más de 15 años de trabajos de gestión y control de Arundo donax en los ecosistemas fluviales de la cuenca del Segura, así como el aprendizaje obtenido tras más de 50 actuaciones desarrolladas en este ámbito.
-¿Ese conocimiento técnico resulta aplicable también al tramo bajo del Segura y la Vega Baja?
-La gestión de la caña común es especialmente relevante en los tramos medios y bajos de la cuenca, donde esta especie presenta una elevada capacidad de expansión y puede afectar tanto a la biodiversidad como a la funcionalidad hidráulica de los cauces.
La protección del tramo bajo del Segura exige una implicación conjunta de administraciones y ciudadanía"
-¿Qué papel juega la educación ambiental en esta estrategia?
-Es una herramienta esencial para consolidar las actuaciones sobre el territorio. La CHS ha adjudicado el programa “Aula Ambiental del Segura”, que contempla actividades educativas, itinerarios guiados, jornadas, talleres, una exposición itinerante sobre la cuenca y materiales didácticos para fomentar el conocimiento de los ecosistemas fluviales y el uso responsable del agua. Esta iniciativa se desarrollará en el ámbito de toda la demarcación hidrográfica del Segura y está dirigida tanto a la comunidad educativa como a la población general y a colectivos específicos.
-¿Qué compromiso deben asumir las administraciones y la ciudadanía de la Vega Baja y cuál es el balance de las actuaciones ambientales desarrolladas en torno al Segura?
-La protección del tramo bajo del Segura exige una implicación conjunta de administraciones y ciudadanía. Las administraciones deben mantener y reforzar proyectos de restauración, control de invasoras y mejora ambiental, mientras que la población debe evitar vertidos, respetar cauces y fomentar un uso responsable del agua.
Se avanza en restauración de hábitats, retirada de residuos, conservación de fauna amenazada y educación ambiental. En la Vega Baja, estas medidas son estratégicas por su impacto en azarbes, canales tradicionales y espacios clave como El Hondo, consolidando una gestión preventiva y sostenible del río.