ALICANTE. La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) prevé invertir 1,7 millones de euros durante el año hidrológico 2026-2027 en actuaciones de mantenimiento y conservación de cauces en la provincia de Alicante. Entre las intervenciones previstas destacan diferentes trabajos en municipios de la Vega Baja, así como dos proyectos para el Derramador de Jacarilla que cuentan con un presupuesto conjunto de 2,3 millones de euros y cuya tramitación administrativa todavía está pendiente de iniciarse.
Así lo ha trasladado el organismo de cuenca durante una reunión telemática con representantes de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), en la que ambas instituciones han abordado las necesidades de mantenimiento de los cauces públicos de la Vega Baja y la coordinación con los ayuntamientos para prevenir posibles inundaciones ante episodios de lluvias intensas.
El encuentro ha estado encabezado por el presidente de la CHS, Mario Urrea, acompañado por la comisaria de aguas, Ana María Arenas; el comisario de aguas adjunto, Ginés Toral; y el jefe de gabinete de presidencia, Juan Miguel Martínez. Por parte de la FVMP han participado su secretario general, Miguel Bailach, y la coordinadora de la oficina técnica, Julia Colomel.
Durante la reunión, la Confederación ha destacado el incremento de los recursos destinados a la conservación de cauces en la provincia, que han pasado de unos 100.000 euros en 2018 a 1,2 millones en 2026. Esta cantidad aumentará hasta los 1,7 millones previstos para el próximo año hidrológico.
En cuanto a las actuaciones concretas en la Vega Baja, la CHS ha señalado que tiene previstos trabajos de mantenimiento en Formentera del Segura, Benejúzar y Almoradí. A estas intervenciones se suman los dos proyectos redactados para el Derramador de Jacarilla, con una inversión conjunta estimada de 2,3 millones de euros. No obstante, ambas actuaciones todavía deben iniciar su correspondiente tramitación administrativa.
El organismo también ha informado de la existencia de un contrato destinado a la retirada de cañas, materiales flotantes y otros residuos acumulados en el río Segura, especialmente en las inmediaciones de las cadenas de retención instaladas en el cauce y en los azarbes del cauce viejo.
Seis convenios firmados con ayuntamientos
Otro de los asuntos abordados ha sido la colaboración entre la Confederación y los municipios para garantizar el mantenimiento de los cauces en zonas urbanas y periurbanas. En este sentido, la CHS ha recordado que estas labores corresponden a los ayuntamientos, aunque el organismo de cuenca ofrece apoyo técnico y económico mediante convenios de colaboración.
Hasta el momento, ocho municipios han solicitado acogerse a esta fórmula de colaboración y seis ya han firmado sus respectivos acuerdos. La Confederación no ha concretado en su comunicado qué localidades han formalizado estos convenios ni cuáles mantienen pendiente su suscripción.
Asimismo, la CHS ha explicado las posibilidades que ofrece la modificación del Reglamento de Dominio Público Hidráulico aprobada en 2023, que permite a los consistorios presentar programas plurianuales de conservación de cauces urbanos.
Este procedimiento facilita la tramitación de los trabajos, puesto que evita tener que solicitar una autorización individual para cada intervención de mantenimiento. De este modo, las administraciones competentes pueden definir previamente las actuaciones previstas y su ubicación, mientras que el organismo de cuenca emite un informe sobre el conjunto del programa. Una vez completado este procedimiento, las actuaciones incluidas quedan amparadas para su ejecución durante los años siguientes.
La Confederación también ha recordado que el mantenimiento de las infraestructuras de drenaje transversal, como los ojos de los puentes o los pasos de carreteras sobre ramblas, corresponde a los titulares de las vías. Por ello, antes de las campañas de lluvias, el organismo les recuerda la obligación de mantener estas instalaciones en condiciones adecuadas para garantizar el desagüe.
Un nuevo sistema de alerta temprana todavía en fase de pruebas
Durante la reunión también se han abordado los avances en el nuevo sistema de alerta temprana para las zonas con mayor riesgo de inundación, una herramienta desarrollada con financiación de los fondos europeos Next Generation que actualmente se encuentra en fase de validación y calibración.
La CHS pretende que este sistema entre en funcionamiento lo antes posible, aunque ha advertido de las dificultades que presentan las cuencas mediterráneas, como las del Segura y el Júcar, para anticipar con suficiente antelación los riesgos de inundación debido al carácter torrencial de las precipitaciones.
En este contexto, el organismo ha insistido en que la prevención y la rápida activación de los protocolos de Protección Civil siguen siendo las herramientas más eficaces para reducir los riesgos. Estas medidas corresponden a las comunidades autónomas y los municipios una vez que los organismos de cuenca comunican las alertas hidrológicas.
Finalmente, tanto la CHS como la FVMP han mostrado su disposición a mantener una coordinación permanente que permita mejorar la interlocución con los ayuntamientos de la provincia de Alicante y agilizar las actuaciones relacionadas con el mantenimiento de los cauces y la prevención de inundaciones.