ORIHUELA. La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) prevé mantener el suministro de agua para regadío sin restricciones durante el año hidrológico 2026-2027, gracias a la recuperación de las reservas de la cuenca tras las precipitaciones registradas durante el último ejercicio. La Comisión de Desembalse del organismo de cuenca ha aprobado por unanimidad una propuesta que contempla desembalsar 347,52 hectómetros cúbicos, una cantidad que permitirá atender con normalidad las demandas de abastecimiento, agricultura e industria.
La decisión llega después de un año hidrológico especialmente favorable en términos de aportaciones hídricas. Según los datos de la CHS, la cuenca del Segura recibió 637 hectómetros cúbicos durante el ejercicio 2025-2026, frente a los 326 hectómetros cúbicos del periodo anterior. Esto supone un incremento de 311 hectómetros cúbicos, prácticamente el doble de los recursos registrados un año antes.
Esta evolución ha permitido una notable recuperación de los embalses de cabecera. A fecha del 1 de octubre de 2026, las reservas de recursos propios alcanzaban 248 hectómetros cúbicos, frente a los apenas 68 hectómetros cúbicos contabilizados en la misma fecha de 2025. La diferencia representa un incremento de 180 hectómetros cúbicos y sitúa al sistema en una posición más favorable para afrontar el nuevo ejercicio.
Detrás de esta recuperación se encuentran las precipitaciones registradas durante el último año hidrológico, que alcanzaron una media de 383 litros por metro cuadrado, un 17% por encima del promedio de la última década. Las lluvias se concentraron especialmente en las cabeceras de los ríos Segura, Taibilla y Mundo, donde contribuyeron a incrementar las aportaciones a los embalses.
Especialmente significativos fueron los episodios de lluvias de enero y febrero de 2026, asociados a las borrascas atlánticas que atravesaron la península. Solo durante febrero se contabilizaron 256,73 hectómetros cúbicos de aportaciones, el mayor volumen mensual registrado desde 1980 y el tercero más elevado de toda la serie histórica disponible.
Por su parte, el consumo acumulado durante el año hidrológico 2025-2026 se situó en aproximadamente 457 hectómetros cúbicos. Esta cantidad incluye los desembalses forzosos realizados durante los episodios de lluvias intensas de enero y febrero y supone haber superado en un 9% el objetivo ordinario establecido por la Comisión de Desembalse.
La cuenca y el trasvase, en situación de normalidad
La mejoría de las reservas también se refleja en los indicadores oficiales de sequía y escasez. Según los datos correspondientes al 1 de octubre, la demarcación hidrográfica del Segura se encuentra en una situación global de normalidad, tanto en lo relativo a la disponibilidad de recursos propios como al sistema del trasvase Tajo-Segura.
El índice global de sequía prolongada presenta un valor de 0,645, lo que corresponde a una situación de ausencia de sequía prolongada, mientras que el indicador de escasez coyuntural alcanza 0,732, también dentro del escenario de normalidad.
Por subsistemas, el indicador de escasez de la cuenca se sitúa en 0,660, mientras que el correspondiente al trasvase alcanza 0,805. Ambos valores permiten descartar, por el momento, la necesidad de adoptar medidas extraordinarias de reducción del suministro.
Los informes elaborados por la Dirección Técnica y la Comisaría de Aguas de la CHS concluyen que los recursos disponibles son suficientes para atender las demandas previstas incluso en un escenario de escasas aportaciones, por lo que no consideran necesario establecer restricciones al regadío.
En consecuencia, la propuesta aprobada establece un desembalse ordinario de 347,52 hectómetros cúbicos, que se distribuirá a lo largo de los doce meses del ejercicio conforme a las previsiones del Plan Hidrológico de la Demarcación del Segura.
El trasvase aportó 562,6 hectómetros cúbicos durante el último ejercicio
La situación favorable también se extiende al sistema del trasvase Tajo-Segura, especialmente relevante para los regadíos del sureste peninsular y de la Vega Baja. Según los datos facilitados por la Confederación, el sistema contaba con unas reservas de 277 hectómetros cúbicos al inicio del nuevo año hidrológico.
A esta disponibilidad se suma la previsión de que el trasvase permanezca en escenario 2 durante los próximos seis meses, así como la producción de agua desalada destinada a complementar los recursos convencionales.
De hecho, el año hidrológico 2025-2026 se situó entre los ejercicios con mayores volúmenes de agua trasvasada recibidos en la cuenca del Segura, con un total de 562,6 hectómetros cúbicos procedentes del Tajo-Segura.
Además, durante ese mismo periodo se produjeron 142,4 hectómetros cúbicos de agua desalada destinados a los usuarios del Acueducto Tajo-Segura (ATS). De esta manera, la disponibilidad conjunta de recursos trasvasados y desalados alcanzó los 705 hectómetros cúbicos durante el último ejercicio.
La Confederación considera que esta combinación de reservas, aportaciones del trasvase y disponibilidad de agua desalada permitirá garantizar las necesidades de abastecimiento y regadío durante el nuevo año hidrológico.
Así, salvo que se produzcan circunstancias sobrevenidas que alteren las previsiones actuales, la CHS espera que el ejercicio 2026-2027 transcurra sin restricciones para los regantes, tanto en el sistema de recursos propios de la cuenca como en el correspondiente al trasvase Tajo-Segura.