ORIHUELA. El servicio de limpieza viaria y recogida de residuos sólidos urbanos (RSU) de Orihuela consume alrededor de 762.000 litros de combustible al año, lo que se traduce en un coste que supera los 1,3 millones de euros anuales solo en carburante. Así se desprende del pliego del contrato de suministro de combustible licitado por el Ayuntamiento, que pone cifras concretas a uno de los capítulos más relevantes del gasto asociado a la gestión de residuos en el municipio.
El contrato, actualmente en licitación, contempla el suministro de gasolina sin plomo y gasóleo para los vehículos y camiones adscritos a la Concejalía de Limpieza Viaria y RSU, con un valor estimado total de 3,8 millones de euros para un periodo de dos años, prorrogable por uno más. El presupuesto base de licitación asciende a 2,56 millones de euros (IVA incluido), lo que refleja el elevado impacto económico del consumo de combustible en el funcionamiento diario del servicio municipal.
Este elevado consumo se explica, en buena parte, por las dimensiones y características de la flota municipal adscrita a RSU, compuesta por 63 vehículos, según detalla el Anexo I del contrato. Se trata de una flota amplia y heterogénea, integrada mayoritariamente por camiones recolectores de carga lateral y trasera, vehículos de gran tonelaje y maquinaria pesada, a los que se suman lavacontenedores, camiones cuba, barredoras mecánicas, vehículos auxiliares y furgonetas de apoyo, además de algunos vehículos eléctricos e híbridos destinados a tareas concretas.
Uno de los factores que más contribuye a este gasto es la distancia que deben recorrer los camiones de recogida de residuos. En la actualidad, Orihuela no dispone de un vertedero propio, lo que obliga a trasladar los residuos a instalaciones ubicadas fuera del término municipal, ya sea en la Región de Murcia, Elche, Villena e incluso en Valencia en determinados momentos. Estos desplazamientos incrementan de forma notable el número de kilómetros recorridos y, con ello, el consumo de combustible.
El pliego divide el contrato en dos lotes, uno destinado al casco urbano de Orihuela y sus pedanías y otro específico para la zona de costa, reflejando la dispersión territorial del municipio y la complejidad logística del servicio. Ambos lotes están sujetos a un procedimiento abierto y a regulación armonizada, de acuerdo con la normativa europea de contratación pública.
Además del precio, que tendrá un peso del 85 % en la adjudicación, el contrato valora con un 15 % las mejoras medioambientales, aunque el propio documento reconoce que no aplica la Directiva de Vehículos Limpios, lo que limita el margen para introducir criterios de sostenibilidad más exigentes en la flota municipal.
Las cifras ponen de manifiesto que el combustible se ha convertido en uno de los grandes condicionantes económicos del servicio de RSU en Orihuela, especialmente en un contexto en el que la ausencia de infraestructuras propias para el tratamiento de residuos obliga a asumir largos desplazamientos y, con ellos, un sobrecoste estructural que repercute directamente en las arcas municipales.