ALMORADÍ. El PSOE de Almoradí empieza a mover ficha de cara a las elecciones municipales de 2027 después de los meses de crisis interna que han sacudido a la agrupación y al grupo municipal socialista. Amanda Ferrández Ros, exconcejal y militante socialista de 30 años, ha anunciado su intención de concurrir a las primarias para convertirse en la candidata del partido a la Alcaldía.
El paso adelante llega después de un periodo especialmente convulso para el socialismo almoradidense, marcado por la fractura entre sus cuatro concejales, el intento de expulsión de Joaquín Barraquel y Rosana Martínez del grupo municipal, la disolución de la ejecutiva local y la constitución de una gestora por parte de la dirección provincial del PSPV-PSOE.
En ese escenario, Ferrández presenta su candidatura precisamente con un mensaje de renovación. "Nuestro pueblo necesita nuevos aires, nuevos proyectos, nuevas caras y nuevas propuestas. Almoradí necesita abrir una nueva etapa y creo que es el momento de dar un paso adelante, de sumar y de trabajar para construir un proyecto de municipio diferente", sostiene.
Ferrández ya conoce el Ayuntamiento, puesto que fue concejala durante el mandato 2019-2023, y ahora pretende regresar a la primera línea política como cabeza de cartel socialista. Nacida en Almoradí y vecina del municipio durante toda su vida, actualmente trabaja como maestra de Educación Primaria en el CEIP Canales y Martínez, donde ejerce desde hace tres años.
Su anuncio se produce meses después de que las discrepancias internas del PSOE local estallaran públicamente. La crisis quedó patente en el pleno del pasado 24 de abril, cuando los cuatro integrantes del grupo socialista se dividieron en una votación relacionada con las obras del CEIP número 4, con dos votos favorables y dos contrarios.
La ruptura desembocó posteriormente en la expulsión del grupo municipal de Joaquín Barraquel y Rosana Martínez, promovida por el sector encabezado por Ruth Navarrete y Antonio Fernando Sabino. Ambos concejales pasaron inicialmente a la condición de no adscritos, aunque la dirección provincial del PSPV-PSOE terminó desautorizando la decisión al considerar que el grupo municipal carecía de competencias para expulsarlos y que no existía expediente disciplinario ni resolución firme del partido que avalara la medida.
La crisis alcanzó también a la estructura orgánica del partido. La ejecutiva local quedó disuelta y la dirección provincial constituyó una Comisión Gestora, presidida por Pilar Gay Bódalo, para hacerse cargo provisionalmente de la agrupación.
La gestora terminó además retirando la portavocía municipal a Ruth Navarrete y entregándosela a Joaquín Barraquel, precisamente uno de los dos ediles que habían sido apartados del grupo. El movimiento supuso un vuelco en la pugna interna y evidenció la intervención de la dirección provincial en un conflicto que había dejado profundamente dividido al PSOE de Almoradí.
"Escuchar, sumar y recuperar la ilusión"
Es en este contexto en el que Ferrández plantea ahora la necesidad de abrir una nueva etapa dentro del partido. La aspirante defiende un proyecto basado en la participación y en la incorporación de nuevas ideas y sensibilidades, con el objetivo de recomponer el espacio socialista antes de afrontar las municipales.
"Quiero que este sea un proyecto abierto, en el que tenga cabida todo el mundo que quiera trabajar por Almoradí. Tenemos que escuchar, sumar y recuperar la ilusión por construir un proyecto socialista fuerte, cercano y con capacidad para ofrecer una alternativa a los vecinos y vecinas", señala.
Ferrández reivindica también su vinculación con el municipio y su participación en la vida social, cultural y festiva de Almoradí, incluidas las fiestas de Moros y Cristianos. Defiende los servicios públicos, la igualdad, la integración y la convivencia como algunos de los ejes sobre los que quiere levantar su proyecto político.
"Soy de Almoradí, he nacido aquí y he vivido aquí toda mi vida. Conozco a mi pueblo y a su gente, y siempre he sentido una enorme vocación de servicio y de ayudar a los demás", afirma. Para la socialista, "la política tiene sentido cuando sirve para mejorar la vida de las personas y cuando es capaz de escuchar lo que necesitan nuestros vecinos".
Una alternativa al PP para 2027
Más allá de la situación interna del partido, Ferrández sitúa su objetivo en construir una alternativa al PP, que gobierna actualmente el municipio con María Gómez al frente de la Alcaldía.
"Después de tantos años con el mismo modelo de gobierno, Almoradí necesita una alternativa. Necesita nuevas ideas, nuevas propuestas y una manera diferente de afrontar los problemas que seguimos teniendo", asegura la aspirante, que considera necesario dejar atrás cuestiones que se prolongan durante años y definir "qué municipio queremos para los próximos años".
El anuncio de Ferrández abre así una nueva fase para el PSOE de Almoradí, esta vez con la vista puesta en las urnas de mayo de 2027. Será la militancia socialista la encargada de decidir en las primarias quién encabezará la candidatura, de acuerdo con el procedimiento establecido por el PSPV-PSOE.
Ferrández inicia la carrera con un discurso de renovación y unidad después de una crisis que ha marcado buena parte de la vida interna del partido durante los últimos meses. Su propósito, según sostiene, será escuchar a militantes y vecinos y sumar apoyos para construir un proyecto con el que el PSOE trate de recuperar terreno político en Almoradí.