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EN LA FRONTERA

Los damnificados por el tardosanchismo

Publicado: 31/05/2026 · 06:00
Actualizado: 31/05/2026 · 06:00
  • Diana Morant y Pilar Bernabé, antes de un mitin en València.
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El índice reputacional del PSOE está bajo mínimos o en números rojos. El discurso oficial transita por una memez monumental, con Óscar Puentes a la cabeza: los últimos casos de (presunta) corrupción, el de Zapatero y la trama de  Leire Díez-Santos Cerdán para investigar, presionar o incluso sobornar a jueces y altos funcionarios inmersos en procesos judiciales que perjudiquen a Pedro Sánchez ha colmado el vaso de una conspiración global. 4.000 euros al mes cobraba la “fontanera” en dinero negro aunque luego se blanquearan las operaciones de forma burda. ¿Hay indicios de financiación ilegal del PSOE? Sí.

Mientras Sánchez se entrevistaba en el Vaticano con el Papa el pasado miércoles la UCO de la Guardia Civil echó el día con registros en Ferraz (doce horas) y en la casa navarra de Santos Cerdán. La “fontanera” estaba tutelada por este último y, entre otros, por el ex vicepresidente de la Junta de Andalucía Gaspar Zarrías, que es el que soltaba la guita a Leire: va a traer mucha cola. Y lo ZP también: este mismo sábado, El Mundo detallaba con pelos y señales que una parte de las investigaciones del juez Santiago Pedraz se enfoca en el dinero que recibía el expresidente del Gobierno de lobbies chinos gracias a sus contactos con el Partido Comunista que, como sabemos todos, es el único que existe en China.

Sánchez no dimite por el bien del país dijo casi taxativamente en lo de la visita a León XIV, de forma simultánea a la intervención en Ferraz. Es lógico pensar también que no dimite por salvar el barco, su barco, de los restos de este naufragio en el que los nacionalistas vascos (PNV alto y claro) y catalanes ya le han pedido elecciones anticipadas mientras se acrecientan las dudas entre sus socios de investidura que ya no ponen la mano en el fuego ni por ZP, el gurú ético de la izquierda, ni por nadie. Convoque elecciones o no, estamos de lleno en una fase agónica, en pleno tardosanchismo, por mucho que los ministros del PSOE (con Óscar Puente a la cabeza como ya se ha dicho) proclamen al unísono que todo es un complot de la derecha, de la ultra-derecha, y de fuerzas ocultas dirigidas por EE.UU como vociferaba en redes un ilustre periodista de origen argentino que no cito por rubor. Es decir, poco menos que fue el mismísimo Trump el que ordenó poner una caja fuerte llena de joyas en el despacho de ZP en Ferraz.

Me da cosa por la situación que está pasando el vicepresidente Carlos Cuerpo, el único sensato y cabal. El sustituto  natural de Sánchez desde mi modestísimo punto de vista.

Los damnificados de todo este desaguisado van a ser los próximos candidatos en las elecciones autonómicas y locales con altas probabilidades de que sigan la estela del monumental batacazo de las exministras María Jesús Montero en Andalucía o de Pilar Alegría en Aragón: y eso que todavía no habían estallado los casos de ZP y el de la fontanera Leire.

Se adelanten o no las elecciones, eso es lo que le espera a la ministra Diana Morant (si es que antes el partido no le busca un relevo) como candidata a la presidencia de la Generalitat. O a Pilar Bernabeu, delegada del Gobierno, a la Alcaldía de València. O... pongan todos los nombres de alcaldables socialistas habidos y por haber. Van a concurrir con una mochila de 200 kilos por el peso de estos dos asuntos tan graves que se suman a la retahíla de los otros casos (Ábalos, Koldo, Santos Cerdán y las presuntas mordidas en adjudicaciones de obra pública, o lo de Begoña y el Hermanísimo que yo personalmente no les veo demasiado recorrido).

Todos, me incluyo, tememos que la alternativa al tardosanchismo sea un gobierno del PP con ministros de Vox, o con el respaldo parlamentario de los ultramontanos. Y ello por mucho que intenten marcar distancias con lo de la “prioridad nacional” como se está comprobando en casi todos los municipios de la Comunidad Valenciana, desde Castellón a Alicante (¡hasta Pablo Ruz en Elche dijo No en el último pleno¡),mientras que el president Pérez Llorca se hace el sueco. Y el noruego. Ya lo ha dejado claro el conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, que  la “prioridad nacional” de Vox es un concepto abstracto que no tiene reflejo presupuestario. Escurriendo el bulto. Pero bueno, habrá que acarrear con los riesgos que conlleva la democracia, incluido el de tener que convivir con los de Santiago Abascal. El voto del pueblo es soberano.

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