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LA OPINIÓN PUBLICADA

"Ilusión y "unidad" para la "izquierda a la izquierda" del PSOE

Publicado: 14/02/2026 ·06:00
Actualizado: 14/02/2026 · 06:00
  • Archivo - El portavoz de Esquerra Republicana (ERC) en el Congreso, Gabriel Rufián
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Hay un axioma de los partidos de la "izquierda a la izquierda" del PSOE que nunca falla: conforme peor le va al PSOE, mejor les va a ellos. Así, cuando el PSOE consigue mayorías absolutas, o casi, dicha izquierda, especialmente si hablamos de partidos de ámbito nacional, sufre lo suyo para mantenerse e incluso para obtener representación. Así sucedió con el PCE en 1982 (4 escaños), cuando el PSOE pulverizó todos los registros electorales al alcanzar los 202 diputados; en 1986 (7 escaños, por 184 del PSOE); y también en las dos victorias electorales de José Luis Rodríguez Zapatero, en 2004 (5 escaños, por 164 del PSOE) y 2008 (2 escaños, por 169 del PSOE).

Es lógico que aquí suceda, porque en su misma denominación, "izquierda a la izquierda de", se evidencia que estos partidos comparten un espacio electoral con el PSOE. Cuanto más se ensancha el PSOE, menos espacio deja a su izquierda. Cuando el PSOE está en dificultades, muchos votantes abandonan a este partido y se muestran críticos con sus políticas, ¿a dónde van? Pues a la izquierda del PSOE, a ejercer un voto crítico con los socialistas, a opciones que les ofrezcan "verdadera izquierda" (la "verdadera izquierda" que, para sorpresa de nadie, después de todo no constituye el PSOE).

El mejor momento de dicha izquierda alternativa se produjo en 2015-2016, los peores resultados del PSOE en toda la historia de la democracia (90 y 85 escaños). Allí, Podemos-IU, tanto por separado en 2015 como conjuntamente en 2016, obtuvieron 71 escaños. Una división del voto que, como se dio en un contexto de intenso desgaste electoral del partido gobernante (el PP), fue suficiente, a la postre, para alcanzar el poder, cosa que hizo Pedro Sánchez en 2018 a pesar de contar únicamente con los mencionados 85 escaños.

A partir de ese momento, la izquierda a la izquierda del PSOE está viviendo una contradicción de la que es muy difícil escapar: cómo conseguir el voto de los desafectos del PSOE mientras participan en un Gobierno con el PSOE. Esto les arrebata uno de sus principales argumentos para concitar el apoyo de su electorado, que es votarles para protestar contra las insuficiencias del PSOE. Si votas con ese propósito y luego los representantes a los que has votado utilizan tu voto para continuar apoyando las políticas del PSOE que no te gustan, mal asunto. Y si te parece maravilloso cómo lo está haciendo el PSOE en el Gobierno... ¡Pues entonces vota al PSOE, alma de cántaro!

Pedro Sánchez lleva ocho años gobernando y, sinceramente, no puede decirse que el balance de su Gobierno, en términos de implantar políticas progresistas que respondan nítidamente a las aspiraciones de los votantes que apoyaron a las formaciones a su izquierda, primero a Unidas Podemos y después a Sumar, constituya un éxito rutilante. Su principio motor es el mismo desde 2018: vótame para que no llegue la ultraderecha facha-fascista, que lo hará mucho peor que yo. Pero eso, que quizás sirva para amalgamar a buena parte de los votantes socialistas (pero no los suficientes, en todo caso), tiene menos peso en lo que se refiere a la "izquierda a la izquierda". En este caso, si te conformas con votar para que no lleguen otros, mejor hacerlo por el PSOE, ¿no? No cabe extrañar que la izquierda a la izquierda no haga más que bajar, elección tras elección, si bien es cierto que bajando desde la cúspide de los 71 escaños.

  • Archivo - La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz -

Dos principios animan a la izquierda de la izquierda cuando llegan elecciones: "ilusión" y "unidad". Ilusión para movilizar al votante, lo cual significa un proyecto de cambio que motive a su electorado, y "unidad" para maximizar el apoyo obtenido, cosa que en un sistema como el español requiere que la candidatura que se presenta obtenga al menos un 15% de los votos. Por debajo, empiezan los problemas y el "despilfarro" de votos que no se convierten en escaños. Con el máximo de "ilusión" y "unidad", Unidas Podemos llegó a 71 escaños (en los cuales se incluían también algunas formaciones de ámbito regional, como Compromís). Con menos ilusión, pero mucha unidad, Sumar logró 31 escaños. En ambos casos, apoyándose en liderazgos carismáticos (Pablo Iglesias, Yolanda Díaz), que han servido a su propósito electoral, pero luego se han quemado rápidamente (más rápidamente Díaz que Iglesias, pero ambos han acabado igual de quemados ante la ciudadanía).

  • Archivo - Exvicepresidente y exsecretario de Podemos Pablo Iglesias -

Ahora se acercan elecciones, con unas perspectivas más negras que nunca para la izquierda, y sobre todo para la izquierda que está a la izquierda del PSOE. No en vano, no hay ni rastro de ilusión entre el electorado, ni tampoco unidad. Las encuestas muestran pésimos resultados para Sumar y para Podemos, y resultados similares a 2023 para las formaciones de ámbito regional (ERC, Bildu, Compromís, BNG, CHA). Con esos mimbres, imposible plantearse repetir el resultado de 2023.

De manera que estamos en ciernes de ver qué experimento de reinvención nos ofrece la izquierda a la izquierda de... Por lo pronto, Gabriel Rufián ha saltado a la palestra, auspiciado por su presencia mediática, sus chascarrillos digitales y la inmensa popularidad que, según nos dicen los medios afines al PSOE (más que los medios ubicados a la izquierda del PSOE), atesora el líder independentista. Pero en la práctica es dudoso que se pueda articular una candidatura unitaria en torno a un dirigente de Esquerra Republicana de Catalunya, por muy ex-indepe que pueda parecer. Rufián parecía querer una especie de confederación informal de partidos de izquierdas en la que él ejerza como líder. Pero, si se trata de eso, tanto da que ERC, Bildu y Compromís afirmen formar parte de dicha confederación o no, a efectos electorales.

Otra cosa sería si realmente se organiza una candidatura unitaria en el conjunto de España (por más que en los territorios donde dichas formaciones ya tengan presencia, como Cataluña, País Vasco, Galicia, Comunidad Valenciana, ... sea la formación de ese lugar la que comparezca ante las urnas), donde Sumar-Podemos-IU renunciasen a presentarse, y lo hicieran en Andalucía, las dos Castillas, Asturias, etc. Es decir, candidatura única y listas conjuntas. ¡El debate por las listas, eso sí que es un ejercicio de enjundia ideológica y programática para la izquierda a la izquierda! Esto sí que podría funcionar electoralmente, si bien (spoiler alert!) no creo que baste para revertir la actual mayoría PP-Vox que auguran todas las encuestas, pues esta legislatura "de prestado" de Pedro Sánchez, sin mayoría parlamentaria para aprobar nada y plagada de escándalos, ha erosionado significativamente a los socios de la coalición de Gobierno, por más que hagan como que no lo quieren ver y que mágicamente los votantes volverán al redil en las Elecciones Generales.

  • Mónica Oltra con Pablo Iglesias en el mitin de la Fonteta de la confluencia de 2015-16. -

Pero se hace muy difícil pensar en una candidatura que aúne a Sumar y Podemos (¡unidad!), y más todavía que dicha candidatura genere una arrolladora corriente de ilusión en la ciudadanía, la clase de ilusión que suscita seguir cuatro años más como muleta del PSOE en los términos actuales. Ocho años apoyando a Pedro Sánchez son muchos, y han generado un cansancio en su electorado potencial que se percibe con claridad en las encuestas, las elecciones que se van celebrando en distintas comunidades autónomas y en la calle. Porque para la izquierda a la izquierda del PSOE estar en el Gobierno ha dado la medida, ante todo y sobre todo, de su incapacidad y limitaciones.

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