MADRID (EP). Las acciones de las principales aerolíneas o grupos aeronáuticos en Europa han cerrado en negativo durante la sesión de este lunes en sus respectivas Bolsas, incluidas IAG, Lufthansa o Air France-KLM, dentro de un contexto desfavorable provocado por la guerra de Oriente Próximo, que amenaza con reducir un 26% los beneficios del sector continental para 2026.
Así se desprende del reciente informe de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que estima esa caída como consecuencia de las interrupciones en su operativa y de los altos precios del combustible, pasando el beneficio de las aerolíneas de Europa continental de los 13.000 millones de dólares (11.262 millones de euros) previstos, a los 9.300 millones de dólares (8.056,7 millones de euros) actuales.
A nivel global, sumando todas las regiones, el sector de las aerolíneas perderá la mitad de los beneficios anteriormente estimados, hasta los 23.000 millones de dólares (19.979 millones de euros).
Bajo este escenario, IAG ha retrocedido un 1,70% este lunes en el Ibex 35, hasta los 4,787 euros por acción, siendo el cuarto valor con mayores mientras que otra firma turística, Amadeus, ha marcado una caída superior, del 2,12%.
En cuanto a la cotización de otras grandes compañías en el continente, Air France-KLM, Grupo Lufthansa y Wizz Air se han quedado a las puertas de superar un descenso mayor del 2%, mientras que Ryanair se ha mantenido plana con un -0,59%.
COBERTURA DEL 70% DE COMBUSTIBLE PARA MITIGAR LA PRESIÓN
El estudio de IATA apunta que Europa es "altamente" dependiente de las importaciones de combustible para aviones procedentes del Golfo Pérsico.
Sin embargo, esta presión se mitiga gracias a una cobertura de riesgos previa a la crisis que alcanzaba el 70% de sus necesidades de combustible, aunque la organización ha señalado que "el aumento de los costes se notará a medida que expiren dichas coberturas".
En cuanto a tráfico, el continente ha experimentado cierto aumento gracias a la conectividad directa entre Europa y Asia, lo que ha sustituido parte del tránsito por los aeropuertos del Golfo, mientras que algunas zonas siguen sufriendo restricciones del espacio aéreo sobre Rusia.