MADRID (EFE/EP). El precio del gas natural sigue disparado este martes y registra una fuerte revalorización del 45 %, hasta superar los 63 dólares por megavatio hora (MWh), lo que supone nuevos máximos desde febrero de 2025.
El precio del gas sube con fuerza, por segundo día consecutivo, como consecuencia del aumento de las tensiones en Oriente Medio y después de que Qatar Energy, empresa propiedad del Estado de Catar, haya suspendido la producción de gas natural licuado por cuestiones de seguridad tras el ataque a dos de sus instalaciones.
El pasado sábado, Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva conjunta contra Irán, que ha respondido con ataques a otras regiones y ha extendido el conflicto por Oriente Medio, lo que además ha despertado el miedo a un bloqueo en el estrecho de Ormuz, un punto clave del tráfico petrolero y del gas.
Según datos de Bloomberg recogidos por EFE, a las 11:30 horas (10:15 GMT), el gas natural para entrega a un mes en el mercado TTF de Países Bajos, el de referencia en Europa, sube el 45 %, hasta los 63,13 dólares.
En la jornada previa, el precio del gas ya llegó a dispararse más del 50 %, aunque finalmente cerró la jornada con una subida del 40,81 %.
El estrecho de Ormuz, principal arteria para el petróleo y el gas
El estrecho de Ormuz es la principal ruta de transporte de petróleo y gas del mundo. Por aquí transita alrededor de uno de cada cinco barriles de petróleo, y cualquier interrupción en esta vía tiene un impacto inmediato sobre la economía mundial, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).
Tras el ataque de EEUU e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz se encuentra en el centro de atención de la economía global, y reaparece la pregunta de qué ocurriría si su cierre se prolongase en el tiempo.
En la práctica, Ormuz funciona como una puerta muy estrecha por la que debe pasar casi todo el petróleo y el gas que sale del golfo Pérsico hacia el resto del mundo, partiendo desde este punto las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, los grandes productores de la región. La mayoría de los volúmenes que transitan por el estrecho no dispone de rutas alternativas para salir de la región, según la EIA.
El estrecho de Ormuz, situado entre Omán e Irán, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo. Así, aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) transitó por Ormuz en 2024, principalmente procedente de Qatar.
La EIA estima que el 84% del petróleo crudo y condensado y el 83% del GNL que cruzaron el estrecho de Ormuz en 2024 se dirigió a los mercados asiáticos.
China, India, Japón y Corea del Sur fueron los principales compradores de crudo, lo que representa un 69% combinado de todos los flujos de petróleo crudo y condensado de Ormuz en 2024.
En esta línea, EEUU importó en 2024 aproximadamente 0,5 millones de barriles de petróleo crudo y condensado de países del Golfo Pérsico a través del Estrecho de Ormuz, lo que representa aproximadamente el 7% de las importaciones totales de petróleo crudo y condensado del país norteamericado.
No obstante, las importaciones estadounidenses de petróleo crudo de países del Golfo Pérsico se situaron en su nivel más bajo en casi 40 años, debido al aumento de la producción nacional y las importaciones desde Canadá, según la EIA.
España tiene una dependencia limitada de Ormuz
En el caso de España, la dependencia directa de Ormuz es limitada gracias a la diversificación de orígenes del suministro energético. Las importaciones de crudo a España alcanzaron los 61,423 millones de toneladas en 2025, lo que representa una caída del 4,9% en 2025 con respecto al ejercicio anterior.
En esta línea, el Gobierno ha estimado que apenas el 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado (GNL) que llega a España transita por el Estrecho de Ormuz, según indicó la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.