BENIDORM. La Comunitat Valenciana ha cerrado la segunda quincena de agosto con una ocupación hotelera media del 92,7%, uno de los mejores registros de la temporada, según los datos recopilados por BigDataHOSBEC, de la patronal hotelera. Todos los destinos de la región han superado el 87% de ocupación y todos han crecido respecto a los datos de 2025 aunque lo han hecho de esa forma moderada que Hosbec venía adelantando en sus informes. Pero el verano no ha terminado todavía para la industria hotelera y las reservas ya confirmadas para la primera quincena de septiembre apuntan a una etapa final de verano muy sólida, con unas reservas que ya están en el 87,4% para el conjunto de la Comunitat, lo que anticipa una prolongación de la temporada alta.
El análisis de la ocupación hotelera revela que Benidorm vuelve a ser el líder en destinos todos con un 93,7% de ocupación y mantiene el pulso de cara a septiembre, con un 90,7% ya reservado. Por su parte, la ciudad de València recupera el pulso en la ocupación de las categorías superiores: los hoteles de 5 estrellas suben 5,7 puntos interanuales (hasta el 82,3%) y los de 4 estrellas, 4,9 puntos (93,8%). La provincia de Castellón registra el mayor crecimiento interanual en categoría de 3 estrellas de toda la Comunitat, con un salto de 6,7 puntos, hasta el 91,1%.

Por otra parte, el mercado nacional continúa siendo el principal emisor en todos los destinos, con un peso especialmente elevado en Castellón (78%) Alicante Sur (66,7%) y Costa Blanca (64,3%), y más moderado en la ciudad de València (28,2%) o Benidorm (36,5%). Mientras, el Reino Unido se consolida como primer mercado emisor extranjero, con un peso especialmente alto en Benidorm (32,5% de los huéspedes) y en el conjunto de la Comunitat (20,8%). Italia gana terreno como mercado emisor en el área metropolitana de Valencia adelantándose a británicos y estadounidenses: es ya el segundo mercado internacional tanto en la ciudad (12,6%) como en la provincia (8,2%).
"Desde Hosbec celebramos estos datos como reflejo del atractivo del destino y del esfuerzo de un sector que genera empleo y actividad económica en toda la Comunitat por continuar siendo motor económico y social", indica la patronal hotelera en un comunicado. "Pero queremos trasladar un mensaje de prudencia: incrementar la ocupación no equivale a ganar más. Los costes operativos que soportan los establecimientos turísticos y hoteleros están creciendo a un ritmo que, en muchos casos, iguala o supera el de los ingresos, y ese diferencial es el que determina el resultado final de la temporada".
De hecho, Hosbec identifica cuatro frentes de presión sobre la cuenta de resultados: El coste laboral junto al absentismo, el coste energético, el de los alimentos y bebidas, y la inversión en modernización de activos.
El coste laboral: Acumula subidas muy por encima de lo habitual por incrementos pactados en convenios colectivos por encima de IPC a lo que se suman el incremento del Salario Mínimo Interprofesional, la cotización empresarial a la Seguridad Social y la dificultad creciente para cubrir puestos cualificados, que obliga a muchos establecimientos a competir al alza en condiciones salariales.

A este capítulo hay que añadir el creciente coste del absentismo laboral, que situamos entre los factores que más están lastrando la rentabilidad del sector turístico en su conjunto. Además, este incremento de las bajas laborales no solo eleva los costes empresariales de forma directa, sino que obliga a redistribuir la carga de trabajo entre el resto de la plantilla, con el consiguiente impacto en la organización y en la calidad del servicio.
Energía. El coste energético acumulado en España ha subido un 46,5% entre 2021 y 2026 estando en máximos en este mes de agosto, con la electricidad registrando incrementos interanuales de doble dígito. En la actividad hotelera donde la climatización y la refrigeración son consumos ineludibles, este encarecimiento golpea de forma directa y estructural al margen operativo.
Alimentación y bebidas. Los precios de las materias primas clave para la restauración han subido con fuerza: los huevos un 22%, la carne un 18% y el café un 17%, según los últimos datos del INE, pero esa subida se sigue absorbiendo en parte por las empresas para no perder competitividad frente al cliente.
1.077 millones de inversión
A los tres factores anteriores se suma el esfuerzo inversor que el propio sector está realizando para mantener la competitividad de su oferta. Solo en el primer semestre de 2026, la reforma de hoteles movilizó en España más de 1.077 millones de euros —un 12% más que un año antes—, y las reformas ya concentran cerca del 77% de toda la actividad constructiva hotelera, muy por delante de la obra nueva. La Comunitat Valenciana figura entre los principales focos de esta actividad, con proyectos de renovación integral cuyo coste, según estimaciones aproximadas del sector, se sitúa entre 750 y 1.500 euros por metro cuadrado en intervenciones estándar, y puede superar los 2.500-3.000 euros por metro cuadrado en renovaciones de alta gama. Estas inversiones, amortizadas contablemente en horizontes de entre 8 y 15 años según el tipo de elemento renovado, generan un coste fijo anual adicional que también repercute en la cuenta de resultados durante ese periodo.
Conviene subrayar que este no es un coste “perdido”: la elevación de la calidad de la oferta —habitaciones renovadas, instalaciones más eficientes, mejor experiencia de cliente— es precisamente uno de los factores que permite sostener el crecimiento de la ocupación y del precio medio que reflejan las estadísticas oficiales. Es decir, buena parte del incremento de ingresos que hoy se traduce en cifras positivas está ya comprometido, a través de la amortización, con la propia inversión que ha hecho posible ese mayor precio de venta.