ALTEA. El Ayuntamiento de Altea ha encontrado un nuevo uso para las antiguas instalaciones de la Cooperativa Agrícola de Altea cuyas edificaciones y terrenos adquirieron en 2022 por 2,2 millones de euros. El planteamiento del bipartito de Compromís y PSOE es adecuar la nave principal para el uso de la Empresa Pública de Desarrollo Municipal, que se dedica a la limpieza viaria y la recogida de residuos de la villa blanca.
La concejal de Infraestructuras, Aurora Serrat, informó a este diario que ya se ha encargado la redacción del proyecto. Este se ha adjudicado a Proyectos de Ingeniería Adse SL a través de un contrato menor por 16.365,25 euros, IVA incluido, y el plazo para la ejecución es de dos meses.
El proyecto contempla la adecuación de la nave principal para que cubra las necesidades de la Empresa Pública, que en la actualidad está ubicada en dos naves de Cap Blanch, atendiendo a las características del servicio que prestan en el municipio. De este modo, según indicó la edil, se estructuraría el espacio para el almacenamiento de toda la maquinaria y material, crearían el taller de acuerdo con el volumen de vehículos de los que dispone la misma, renovarían la instalación eléctrica y de ventilación, además de incorporar las oficinas.
La Pública se constituyó en 2001 como una sociedad anónima con capital público y plena capacidad de obrar para el cumplimiento de sus fines, dispone de patrimonio propio y administración autónoma. El Ayuntamiento gestiona estos servicios municipales a través de esta entidad, que además de lo comentado, también es la encargada de servicios técnicos y cementerio, limpieza de edificios municipales, el mantenimiento de parques y jardines, de playas así como de la señalización horizontal.
En cuanto a la historia del edificio, la Cooperativa fundada en 1948 era la titular hasta 2022. Dos años antes, entró en concurso de acreedores, y el Consistorio se interesó en darle un nuevo uso. El Ayuntamiento adquirió la deuda hipotecaria de 1,6 millones de Euros que la cooperativa tenía con Caixaltea, posicionándose como acreedor privilegiado en el proceso, y se postulaba como el principal candidato a adjudicarse las propiedades. En aquel entonces, con el actual alcalde como concejal de Infraestructuras, Diego Zaragozí, consideraba una buena oportunidad su adquisición por su ubicación para conectar infraestructuras básicas y el desarrollo de un parque tecnológico que encajara con el modelo sostenible del municipio. Previamente, también habían manifestado sus intenciones de establecer allí el nuevo cementerio y tanatorio, desplazar las industrias molestas del núcleo urbano, la implantación de nuevas empresas y ayudar a los emprendedores, la instalación del ecoparque, además de permitir que la Empresa Publica pueda desplazar sus instalaciones y también ayudar al sector agrícola de Altea para impulsar su estabilidad y crecimiento.
En paralelo a lo comentado, el Ayuntamiento ha cedido de manera temporal y año tras año a la Comunitat de Llauradors i Ramaders una parte de la propiedad para su utilización durante las campañas del níspero y la naranja.