Así les va a las cadenas hoteleras: viento a favor, pero también sufren la crisis de la vivienda para sus empleados

marinabaixa

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

BENIDORM.- El hotel Villaitana de Benidorm ha acogido este miércoles un interesante debate sobre la situación actual del turismo, desde el punto de vista de las cadenas hoteleras de la Comunitat Valenciana. Moderado por Jon Loiti, decano académico de Les Roches Marbella, han participado Pablo Hernández, director general de Hoteles RH; Amaia Echevarría, directora general del Asia Garden Hotel & Thai Spa 5*; Isaac Vidal, director comercial y de marketing de AR Hoteles & Resorts; Diego Fernández, CEO de Port Hotels; Fernando Garijo CEO de Alannia Resorts; y José Antonio González, director del Gran Hotel Bali. Las conclusiones son una especie de minuto y resultado del sector: las empresas viven un buen momento con una especie de viento a favor por la buena conectividad de los aeropuertos con las capitales de Europa; es necesario transformar los destinos, y para ello, miran a la administración, y también tienen problemas comunes a la población, como el de la vivienda, que dificulta la contratación de personal y la retención del talento, para lo que reclaman algo que ya aplican: una mejor y mayor formación. Estos son han sido los principales puntos del debate.

La Costa Blanca gana temporada, pero necesita transformar el destino

La prolongación de la temporada turística es uno de los cambios más evidentes en la evolución de la Costa Blanca y ha sido la primera cuestión que han abordado los participantes en el debate. Pablo Hernández, director general de RH Hoteles, observa cómo el periodo de mayor actividad se extiende prácticamente de mayo a octubre, consolidando un escenario en el que los meses estivales dejan de concentrar toda la demanda. Una evolución que, a su juicio, responde a la capacidad de la industria para incorporar nuevos atractivos al destino.

En esta transformación, el mercado internacional adquiere un protagonismo creciente. José Antonio González, director del Gran Hotel Bali, considera que la Costa Blanca deja atrás la dependencia del verano español y consolida una demanda extranjera durante todo el año. Sin embargo, advierte de que la renovación hotelera no encuentra todavía el mismo ritmo en las ciudades, donde la transformación del entorno urbano continúa siendo una asignatura pendiente.

El crecimiento internacional también abre la puerta a un turismo de mayor valor. Amaia Echevarría, directora general de Asia Gardens Hotel & Thai Spa 5*, apunta a los incrementos del 22% en visitantes extranjeros y del 34% en gasto internacional como indicadores de esta evolución. No obstante, defiende que el destino debe seguir avanzando en calidad, conectividad, formación, transporte y vivienda para consolidar una propuesta premium, especialmente durante la temporada de invierno.

La modernización del destino recibe también una valoración positiva por parte de Fernando Garijo, CEO de Alannia Resorts, quien considera que la Costa Blanca avanza de forma razonable en comparación con otros destinos nacionales e internacionales. El desafío, señala, pasa por responder a las nuevas exigencias del visitante, incorporar la inteligencia artificial y continuar diversificando la oferta, con el turismo deportivo como uno de los segmentos que contribuyen a suavizar la estacionalidad.

A este escenario favorable se suma un contexto internacional que juega a favor del Mediterráneo español. Diego Fernández, CEO de Port Hotels, destaca la seguridad, el clima y la proximidad a las principales capitales europeas como ventajas competitivas de la Costa Blanca (y lejanía de los conflictos), aunque advierte de que este viento de cola no debe generar complacencia. El reposicionamiento hotelero, la apuesta por productos de mayor categoría y una oferta gastronómica urbana acorde con esta evolución son, a su juicio, elementos fundamentales para seguir avanzando.

La diversificación de mercados y modelos alojativos completa esta fotografía. Isaac Vidal, director comercial y de marketing de AR Hotels & Resorts, pone el foco en la renovación de los activos turísticos y en la capacidad del destino para combinar establecimientos de alto valor con propuestas más accesibles. Una convivencia de productos que, junto al turismo residencial y el camping, contribuye a sostener la demanda y reforzar la conectividad aérea.

El Imserso, entre la función social y la viabilidad económica

El futuro del Imserso ha sido uno de los asuntos abordados en el debate. Isaac Vidal, director comercial y de marketing de AR Hotels & Resorts, considera que el esfuerzo inversor que afrontan los establecimientos obliga a buscar segmentos capaces de rentabilizar los activos renovados, aunque reconoce que el programa todavía resulta necesario en determinados momentos para mantener la actividad. Su estrategia pasa por reducir progresivamente la dependencia del Imserso y reforzar otros colectivos, como los viajeros sénior de mercados europeos, que permiten complementar la demanda invernal con tarifas más competitivas.

Diego Fernández, CEO de Port Hotels, pone el foco en la brecha entre las tarifas del programa y el incremento de los costes hoteleros, y recuerda que el Imserso mantiene una importante dimensión social al facilitar el descanso de las personas mayores, generar empleo y contribuir a la actividad económica durante todo el año. Sin embargo, advierte de que el modelo necesita una profunda redefinición para garantizar su continuidad, ya que la renovación de los activos y la evolución de los costes hacen cada vez más difícil sostener las tarifas actuales; en su opinión, el viajero sénior seguirá viajando, pero lo hará a través de otros canales si el programa no se adapta.

El cliente internacional gana peso, pero el destino necesita equilibrar mercados

La creciente presencia del turista extranjero no constituye, por sí misma, ni una amenaza ni una garantía de éxito. Fernando Garijo, CEO de Alannia Resorts, considera que el estancamiento del mercado nacional responde fundamentalmente a las limitaciones de renta disponible de los hogares españoles, frente a una capacidad de gasto superior de buena parte del público europeo. A esta realidad se suma una tendencia demográfica especialmente relevante: el crecimiento de la población sénior en Europa, que abre importantes oportunidades para los destinos capaces de atraer viajeros durante los meses de menor actividad. Garijo advierte, no obstante, de que competir exclusivamente mediante tarifas reducidas puede terminar devaluando tanto el destino como los establecimientos, por lo que defiende una mayor estabilidad de precios y una estrategia que permita preservar el valor de la oferta hotelera.

Desde una perspectiva diferente, Amaia Echevarría explica que Asia Gardens Hotel & Thai Spa mantiene una estructura de demanda en la que el cliente nacional representa alrededor del 70%, aunque su capacidad de gasto se sitúa por debajo de la del mercado internacional de lujo. Esta circunstancia lleva al establecimiento a plantearse una mayor diversificación internacional, especialmente para ampliar su actividad fuera de la temporada estival y reducir la brecha de ocupación que todavía existe durante el invierno.

La regulación de los apartamentos turísticos, entre la competencia y la vivienda

La regulación de los apartamentos turísticos sigue siendo una asignatura pendiente para el sector hotelero, tanto por su impacto en la competencia como por sus consecuencias sobre el acceso a la vivienda. José Antonio González, director del Gran Hotel Bali, considera insuficientes las medidas actuales y reclama una mayor equiparación entre las obligaciones de los alojamientos turísticos y las de los establecimientos hoteleros, especialmente en materia de regulación y exigencias administrativas. A su juicio, parte del impacto sobre el destino resulta ya difícil de revertir.

Pablo Hernández, director general de RH Hoteles, coincide en que la regulación es necesaria, pero sitúa el principal problema en la falta de inspección y control municipal. Advierte, además, de que la proliferación de viviendas turísticas dificulta el acceso a la vivienda de los trabajadores en destinos como Peñíscola, donde la escasez de alojamiento residencial obliga a muchos profesionales a vivir en otras localidades, con desplazamientos que complican su actividad diaria. La cuestión, subraya, trasciende el debate turístico y exige encontrar un equilibrio entre la actividad económica y las necesidades de quienes viven y trabajan en el destino.

El talento hotelero exige formación, mejores condiciones y liderazgo... y vivienda para los trabajadores

La dificultad para captar y fidelizar profesionales se convierte en otro de los grandes desafíos de la industria, condicionado tanto por la falta de vivienda y transporte como por la necesidad de mejorar la formación y las condiciones laborales. Amaia Echevarría, directora general de Asia Gardens Hotel & Thai Spa 5*, explica que el establecimiento combina una plantilla de aproximadamente 400 personas con contratos indefinidos y discontinuos, y afronta la dificultad de encontrar perfiles especializados en el segmento premium. Para facilitar el acceso al trabajo, la compañía habilita transporte propio (junto a otras compañías que operan en la zona de influencia Terra Mítica, donde no existe transporte público) y alquila viviendas para sus empleados, al tiempo que refuerza la formación interna, las mentorías y los incentivos económicos, convencida de que el talento cualificado debe recibir una remuneración acorde. Echevarría ha puesto como ejemplo que su empresa paga un plus por reducir el absentismo y los retrasos horarios y que premia a los trabajadores con un seguro sanitario privado. 

Pablo Hernández, director general de RH Hoteles, pone el ejemplo de Peñíscola para ilustrar hasta qué punto la presión turística puede comprometer la habitabilidad de un destino. Aunque reconoce que se trata de una localidad de gran atractivo, advierte de que resulta cada vez más difícil vivir en ella por la escasez de vivienda residencial y el predominio de los apartamentos turísticos. «Es un destino precioso, pero difícil de vivir», resume, al señalar que la actividad turística ocupa prácticamente todo el espacio disponible sin garantizar un equilibrio entre quienes visitan la ciudad y quienes necesitan residir y trabajar en ella. Esta situación tiene consecuencias directas sobre el empleo hotelero. Durante el verano, muchos trabajadores se ven obligados a alojarse en poblaciones cercanas, con desplazamientos de alrededor de media hora y sin una red de transporte público adecuada para facilitar sus trayectos. Hernández considera que el destino todavía no mide ni resuelve suficientemente los espacios de convivencia entre residentes y visitantes, una cuestión que trasciende la gestión turística y afecta directamente a la sostenibilidad social de Peñíscola.

Fernando Garijo, CEO de Alannia Resorts, defiende que el cumplimiento de las condiciones laborales básicas constituye una herramienta fundamental para atraer profesionales y construir equipos estables. Su experiencia demuestra que respetar los descansos y las obligaciones contractuales permite mejorar la fidelización, al tiempo que recuerda que la precariedad dificulta a los trabajadores desarrollar un proyecto de vida y contribuye a alimentar la mala reputación histórica del sector.

La formación, sin embargo, no puede desligarse de la capacidad de las empresas para ofrecer oportunidades y condiciones atractivas. Diego Fernández, CEO de Port Hotels, reivindica la formación profesional como una vía de acceso al sector y reclama una mayor inversión en la capacitación de los equipos y en la dignificación de las profesiones hoteleras, desde la cocina y la restauración hasta los servicios de atención al cliente. También insiste en la necesidad de reconocer socialmente el valor del trabajo en hospitality y de mejorar las condiciones que permitan retener a los profesionales.

Modelo hotelero

En cuanto al modelo hotelero, Fernando Garijo, CEO de Alannia Resorts, ha apuntado que no es tan importante el número de estrellas, sino el valor diferencial que cada uno es capaz de ofrecer: “Llegará el momento en que las estrellas las determinará la singularidad de tus experiencias”, ha afirmado. En esta misma línea, Amaia Echevarría, directora general del Asia Garden Hotel & Thai Spa 5*, ha definido el peso que tiene una reforma en la en la percepción y satisfacción del cliente: “Es importante reformar desde un punto de vista responsable. No solo tener en cuenta los hoteles, sino las calles, los comercios y las infraestructuras de la ciudad. Así es como eres capaz de ofrecer una experiencia de calidad conectada con el entorno”.

Por su parte, José Antonio González, director del Gran Hotel Bali, ha señalado el papel de las instituciones en este proceso: “Las instituciones deben acompañar la renovación del destino. Cuando el hotel y la ciudad ofrecen una experiencia de calidad, el visitante disfruta de una imagen coherente y positiva del entorno”.

 

 

Recibe toda la actualidad
Alicante Plaza

Recibe toda la actualidad de Alicante Plaza en tu correo