ALTEA. Altea da un paso más hacia la deseada tranviarización de la línea ferroviaria a su paso por el municipio. La localidad acoge los días 27 y 28 de octubre unas jornadas de trabajo del proyecto europeo EUI FOOTPRINTS, una iniciativa cofinanciada por la Unión Europea que permitirá seguir avanzando en la búsqueda de soluciones para mejorar la integración del ferrocarril en el entorno urbano, reforzar la seguridad y favorecer la conexión social y territorial entre Altea de Dalt y Altea de Baix, actualmente separadas por las vías del tren.
El encuentro, celebrado en la Casa de Cultura de Altea, reúne a representantes institucionales, expertos y socios europeos para intercambiar experiencias, analizar los desafíos de la movilidad urbana y desarrollar propuestas que contribuyan a configurar un municipio más accesible, conectado y sostenible.
El proyecto cuenta con un amplio respaldo del Ayuntamiento de Altea y un marcado carácter transversal, al implicar a diferentes áreas municipales en una estrategia común de transformación urbana y turística. Las jornadas han contado con la presencia del alcalde, Diego Zaragozí; el concejal de Urbanismo, José Orozco; la concejala de Turismo, Xelo González; y el concejal de Proyectos Europeos, Germán Manjón, evidenciando la importancia que el consistorio concede a una iniciativa que conecta la planificación urbanística, la movilidad, la sostenibilidad y el turismo.
Germán Manjón ha destacado la importancia de continuar trabajando en la tranviarización, “una actuación estratégica para el futuro de la localidad en la que ya se han producido avances, entre ellos los trabajos relacionados con la memoria del proyecto”.
La transformación de la infraestructura ferroviaria permitiría mejorar la permeabilidad urbana entre ambas zonas de Altea, reducir el efecto barrera que actualmente generan las vías y recuperar espacios de convivencia y socialización para los vecinos. Se trata de una línea de trabajo que el municipio ya ha abordado a través de su participación en el programa europeo URBACT y que encuentra continuidad en las iniciativas que actualmente impulsa el Ayuntamiento.
Cuatro acciones para definir la Altea del futuro
El proyecto EUI FOOTPRINTS contempla cuatro acciones de prueba o testing actions destinadas a identificar necesidades, plantear soluciones y obtener información útil para la planificación urbana.
La primera se centra en la socialización y sensibilización ciudadana, dando a conocer los problemas que genera la actual configuración ferroviaria y promoviendo el debate sobre sus consecuencias para la movilidad, la seguridad y la convivencia.
La segunda acción busca identificar posibles mejoras y soluciones que permitan superar estas barreras urbanas y avanzar hacia una mayor integración de los diferentes barrios del municipio.

- Un momento de la primera jornada sobre la tranviarización de Altea -
- Foto: AYTO. ALTEA
La tercera consiste en planificar y coordinar las actuaciones vinculadas a los distintos proyectos europeos en los que participa Altea, aprovechando las experiencias y buenas prácticas de otras ciudades para definir el modelo de municipio al que se aspira.
Finalmente, la cuarta acción incorpora una vertiente tecnológica y turística. Se pretende desarrollar nuevas funcionalidades en una aplicación (app) existente para recuperar y aprovechar datos sobre la ocupación y afluencia de visitantes en espacios emblemáticos como la plaza de la Iglesia de Altea.
Esta información permitiría ofrecer recomendaciones a turistas y visitantes para distribuir mejor los flujos de personas, reducir su huella de carbono y fomentar alternativas al vehículo privado, como el uso de aparcamientos disuasorios.
Un ferrocarril con mayor protagonismo en la movilidad comarcal
Germán Manjón también ha puesto el acento en la necesidad de aprovechar mejor las posibilidades del transporte ferroviario, tanto en Altea como en el conjunto de la comarca.
Desde el Ayuntamiento se considera que el tren está actualmente infrautilizado, con una frecuencia de paso de aproximadamente una hora que resulta insuficiente para convertirlo en una alternativa realmente competitiva frente al vehículo privado.
En este sentido, la obtención y análisis de datos objetivos sobre la movilidad y las necesidades de los usuarios puede contribuir a justificar mejoras en el servicio, incrementar su utilización y reducir la dependencia de los desplazamientos en coche.
Esta estrategia conecta con otro de los objetivos fundamentales de FOOTPRINTS: reducir la huella de carbono asociada a la actividad turística y facilitar que residentes y visitantes disfruten del patrimonio cultural de Altea de una manera más sostenible.
El respaldo de Invat·tur y Turisme Comunitat Valenciana
Las jornadas han contado también con la participación de Jordi Bataller, director de Invat·tur, y Ester Valero, representante de Turisme Comunitat Valenciana, quienes han expuesto el apoyo que ambos organismos prestan a las estrategias de desarrollo turístico de los municipios integrados en la Red de Destinos Turísticos Inteligentes (DTI) de la Comunitat Valenciana.
Sus intervenciones han permitido contextualizar el proyecto FOOTPRINTS dentro de las políticas autonómicas de innovación turística, sostenibilidad y gestión inteligente de los destinos, poniendo de relieve la importancia de disponer de herramientas, conocimiento y datos que permitan mejorar la experiencia de los visitantes y, al mismo tiempo, preservar la calidad de vida de la población residente.
En este sentido, Altea busca aprovechar su participación en los programas europeos y su apuesta por el modelo DTI para avanzar hacia una gestión turística más equilibrada, capaz de compatibilizar el atractivo de su patrimonio con una movilidad más sostenible.
Un paseo crítico para identificar oportunidades sobre el terreno
Las jornadas incluyen también actividades prácticas para trasladar el debate técnico a la realidad urbana del municipio. Durante la primera jornada se ha desarrollado un paseo crítico (Critical Walk) por diferentes puntos de Altea, una actividad de observación y análisis destinada a identificar retos, oportunidades y buenas prácticas relacionadas con la movilidad, el turismo y la configuración de los espacios públicos.
La actividad ha contado con la coordinación de Paloma Verdú, técnica de EuroAltea, la Oficina de Proyectos Europeos del Ayuntamiento, quien ha participado activamente en la organización y desarrollo de las sesiones de trabajo.
El recorrido ha incluido el entorno de Altea de Dalt y la plaza de la Iglesia, uno de los principales referentes patrimoniales y turísticos del municipio. La actividad ha permitido examinar sobre el terreno cómo compatibilizar la conservación y puesta en valor del patrimonio con una gestión más equilibrada de los flujos turísticos y una mayor calidad de vida para los residentes.
El encuentro reúne asimismo a representantes de la ciudad italiana de Rávena y a los equipos de Eurotopian y ART-ER, que participan en el intercambio de experiencias y en el desarrollo de las diferentes líneas de trabajo del proyecto.
La segunda jornada, este miércoles 28 de octubre, ha estado dedicada a compartir los avances de las acciones de prueba de los diferentes socios, establecer los próximos pasos del proyecto y realizar una visita cultural y territorial por Altea.
En próximas acciones el Ayuntamiento de Altea prevé “seguir avanzando para lograr esta tranviarización, tan necesaria para nuestro municipio”, concluyó Germán Manjón.
