XÀBIA. En un contexto marcado por el cambio climático y la creciente presión sobre los recursos hídricos, Xàbia se ha consolidado como un ejemplo de planificación, resiliencia y gestión eficiente del agua. Así lo explica Rosa Cardona, alcaldesa de Xàbia, con motivo del Día Mundial del Agua, poniendo en valor el modelo desarrollado en el municipio durante las últimas décadas.
Un sistema preparado para los picos de población
Xàbia no es un municipio cualquiera en términos de gestión hídrica. Su población se multiplica en épocas clave como el verano, lo que obliga a dimensionar todo el sistema no en base a la media anual, sino a los momentos de máxima demanda.
En este escenario, la empresa pública Amjasa juega un papel esencial. Su control directo del ciclo integral del agua permite actuar con rapidez, anticiparse a las necesidades y adaptar las infraestructuras a una realidad cambiante. La clave, explica Cardona, no está solo en disponer de recursos, sino en gestionarlos con eficiencia y previsión.

- La alcaldesa de Xàbia, Rosa Cardona. -
- Foto: PLAZA
La desaladora: una decisión estratégica que marca la diferencia
Si hay un elemento que define el modelo hídrico de Xàbia es su planta desaladora. Construida hace más de 20 años, cuando la presión sobre el agua no era tan evidente como hoy, supuso una apuesta pionera que ahora se revela fundamental.
Gracias a esta infraestructura, el municipio no depende exclusivamente de acuíferos ni de aportaciones externas. Esto garantiza el suministro incluso en periodos de sequía, reduce la presión sobre los recursos naturales y evita problemas como la intrusión salina.
Pero su impacto va más allá del ámbito local. En determinados momentos, Xàbia puede generar excedente de agua y colaborar con otros municipios, reforzando así su papel como referente en la gestión hídrica a nivel territorial.
Conciencia ciudadana: cada gota cuenta
La gestión del agua no depende únicamente de infraestructuras. La implicación de la ciudadanía es otro de los pilares fundamentales del modelo de Xàbia.
Campañas como “Cada gota cuenta” han contribuido a reforzar una conciencia social cada vez más extendida. Hoy, prácticas como la jardinería adaptada al clima mediterráneo, la mejora en los sistemas de riego o el uso eficiente en piscinas son cada vez más habituales.
Aun así, desde Amjasa insisten en un mensaje clave: disponer de recursos garantizados no debe llevar a la relajación, sino a una mayor responsabilidad colectiva.
Empresas y tejido económico: aliados en la eficiencia
En un municipio turístico, el papel de las empresas es determinante. Sectores como la hostelería, la jardinería o la agricultura tienen un impacto directo en el consumo de agua.
Por ello, Amjasa trabaja junto al tejido empresarial a través de asesoramiento técnico, control de consumos y promoción de buenas prácticas. Destaca también el papel del Observatorio del Agua, un espacio de participación que reúne a profesionales, administración y ciudadanía para avanzar hacia una gestión más sostenible.
Además, contar con un suministro garantizado aporta estabilidad económica, permitiendo planificar inversiones y crecimiento con mayor seguridad.
Hacia el ciclo integral del agua
El futuro de la gestión hídrica en Xàbia pasa por cerrar el ciclo del agua. Esto implica no solo garantizar el abastecimiento, sino también mejorar la depuración, la reutilización y la eficiencia del sistema.
Entre las actuaciones en marcha destacan la modernización de la red de abastecimiento, la digitalización de los sistemas, la reducción de fugas y el desarrollo del tratamiento terciario, que permitirá reutilizar el agua regenerada para riego o limpieza.
Cooperación territorial: un reto compartido
El agua no entiende de fronteras administrativas. Por ello, Xàbia apuesta por reforzar la cooperación con otros municipios de la Marina Alta.
La experiencia acumulada y la capacidad técnica de AMJASA permiten no solo gestionar con eficacia el recurso, sino también compartir conocimiento y colaborar en el suministro cuando es necesario. Iniciativas conjuntas con organismos como el Consorcio de la Marina Alta o la Confederación Hidrográfica del Júcar apuntan hacia un modelo más coordinado y solidario.
2026: consolidar un modelo de referencia
De cara al futuro, el principal reto es seguir mejorando un sistema que ya es sólido. La digitalización, la sensorización de instalaciones, la eficiencia energética y la plena gestión pública de la desaladora son algunas de las líneas estratégicas. En este sentido, cabe destacar que el actual gobierno, presidido por Rosa Cardona, lleva trabajando desde 2023 para que la desaladora se convierta a una gestión 100% pública y todo apunta que va a ser así en breve.
Todo ello con un objetivo claro: mantener a Xàbia como un referente en la gestión del agua.
Un mensaje claro: cuidar el agua es responsabilidad de todos
En el marco del Día Mundial del Agua, el mensaje que se lanza a la ciudadanía es directo: el agua es un recurso esencial, limitado y estratégico.
Xàbia ha demostrado que la planificación, la inversión y la gestión pública funcionan. Pero también que el futuro depende de un compromiso colectivo.
Porque, como recuerda Rosa Cardona, cada gota cuenta.