DÉNIA.- El proyecto de renaturalización del puerto de Dénia impulsado por Baleària está incrementando de forma significativa la biodiversidad, la biomasa marina y la capacidad de fijación de CO2 en sus primeros seis meses de instalación. Así se desprende de los primeros resultados científicos del proyecto, lanzado de la mano de la compañía tecnológica Ocean Ecostructures, que instaló 10 microarrecifes biomiméticos -Life Boosting Units® (LBUs).
Los resultados obtenidos gracias a esta solución de rehabilitación marina, única en el mundo, muestran un incremento del 114% en la riqueza de especies en el puerto de Dénia tras la instalación de esta nueva tecnología regenerativa. Se han identificado cerca de 30 especies autóctonas distintas entre ellas, Diplodus vulgaris, Flabellina affinis y Diplosoma spongiforme, junto con una distribución más equilibrada de los grupos funcionales, lo que indica ecosistemas más robustos y resilientes. Además, esta tecnología ha permitido generar hasta 56 kg de vida marina adherida, lo que supone un 18 % más de biomasa en comparación con zonas del puerto sin esta intervención, una diferencia que previsiblemente seguirá aumentando con el tiempo. En paralelo, también se observa un aumento en la fijación de CO₂, un parámetro directamente relacionado con la biomasa, que indica la cantidad de dióxido de carbono equivalente (CO₂) capturado por los organismos que colonizan las estructuras y que, hasta el momento, ha aumentado un 14 %.
Además, la monitorización ha permitido detectar juveniles de diversas especies comerciales de peces, confirmando el papel de estas estructuras como refugio y zona de desarrollo para la fauna marina.
Compromiso con la sostenibilidad marina
El proyecto se enmarca en la estrategia de sostenibilidad y compromiso de Baleària con la protección del entorno marino y, como explica Georges Bassoul, director general de la naviera: “Este proyecto demuestra que es posible integrar la actividad portuaria con la renaturalización de los ecosistemas marinos, obteniendo resultados reales y medibles en un corto periodo de tiempo. Para Baleària supone un paso más en nuestro compromiso con la sostenibilidad y con el desarrollo de iniciativas alineadas con las políticas europeas de biodiversidad”.
Los primeros resultados posicionan esta iniciativa como un modelo replicable en otros puertos, capaz de combinar innovación tecnológica, ciencia aplicada y colaboración entre empresas e instituciones.
Rafa Sardà, investigador del CSIC, afirma que “los arrecifes artificiales son hoy una solución basada en la naturaleza con un gran potencial para restaurar la vida marina y mejorar la salud de los ecosistemas costeros. Cuando se diseñan e implementan con rigor científico, permiten reconstruir hábitats degradados y generar beneficios reales y medibles para el medio marino”.
La tecnología biomimética con impacto medible
Este proyecto se ha podido llevar a cabo gracias a la innovadora solución multitecnológica de la compañía española Ocean Ecostructures, especializada en la renaturalización de infraestructuras portuarias y offshore.
Sus microarrecifes biomiméticos Life Boosting Units® (LBU®) incorporan la tecnología Bio Boosting System® (BBS), única en el mundo y avalada por la comunidad científica internacional. Son estructuras que replican el funcionamiento de un arrecife natural y generan beneficios tanto ambientales como socioeconómicoss, alineando crecimiento económico y sostenibilidad.