BRUSELAS (EFE). El Parlamento Europeo y los países de la Unión Europea (UE) llegaron este miércoles a un acuerdo provisional que permite coordinar los sistemas nacionales de seguridad social de los Estados miembros con el objetivo de facilitar la movilidad laboral dentro de la UE, tras casi una década de negociaciones fallidas.
Esta reforma pretende que el país donde se trabaja y se cotiza asuma el pago del desempleo de los trabajadores transfronterizos -que viven en un país y trabajan en otro-, siempre que hayan cotizado allí entre 18 y 22 semanas.
Bajo la normativa vigente, es el país de residencia el que paga esas prestaciones aunque el trabajador nunca haya cotizado allí.
La reforma también amplía de tres a seis meses el período mínimo garantizado de exportación de prestaciones por desempleo para los trabajadores móviles que han trasladado su residencia a otro Estado miembro.
El borrador fija además un plazo de tres días para notificar el desplazamiento de trabajadores -con reglas más estrictas para la construcción- y refuerza el control sobre las 'empresas buzón', sociedades registradas en países con cotizaciones bajas pero sin actividad real allí.
"La conclusión de este expediente, después de más de 10 años, marca un logro importante de la Presidencia chipriota que puso la agenda social en el centro de su mandato de seis meses. El derecho de los ciudadanos de la UE y sus familias a circular libremente y residir en cualquier país de la UE es una de las cuatro libertades fundamentales en los tratados de la UE", dijo un portavoz de la presidencia del Consejo de la UE que ostenta actualmente Chipre.
La reforma busca corregir la asimetría que permite a países como Luxemburgo o Austria beneficiarse de los aportes de trabajadores que cotizan en sus sistemas, mientras que otros Estados asumen el coste de su desempleo.
La propuesta, impulsada por la Comisión Europea en 2016, llevaba casi una década bloqueada tras dos intentos fallidos de acuerdo, en 2019 y 2021.
La ponente del expediente en el Parlamento Europeo, la alemana Gabriele Bischoff, se había declarado el martes "prudentemente optimista" ante la prensa, aunque cautelosa ante "dramaturgias" similares a las que torpedearon las negociaciones en ocasiones anteriores.
Seguridad Social en la UE
En 2024, 10,1 millones de ciudadanos de la UE en edad de trabajar vivían en un país distinto al de su nacionalidad y 1,87 millones eran trabajadores transfronterizos, un 46 % más que en 2012, según un informe de febrero de la Comisión Europea.
Alemania es el principal país de destino, con 3,2 millones de ciudadanos comunitarios (32 % del total). España ocupa el segundo lugar, con 1,25 millones de trabajadores móviles de la UE en 2024, y anota además el segundo mayor flujo de retorno, con 101.000 regresados en 2023.
Rumanía es el principal país de origen, con el 26 % de los trabajadores móviles, seguida de Polonia (11 %) e Italia (10 %).
Luxemburgo, donde el 45 % de la fuerza laboral es transfronteriza, tendrá hasta siete años para adaptarse, frente a los dos del resto de países.
Ahora, el acuerdo provisional deberá ser refrendado por el Consejo y el Parlamento. Posteriormente, será adoptado formalmente por ambas instituciones tras una revisión jurídico-lingüística.