BRUSELAS (EFE). La Comisión Europea ha dado luz verde a la solicitud de España para obtener la flexibilidad presupuestaria que contemplan las reglas fiscales hasta 2028 para poder aumentar el gasto público en el ámbito de la seguridad y la defensa, tal y como solicitó el Gobierno en abril.
No obstante, la decisión del Ejecutivo comunitario recoge que España se compromete a adoptar las medidas necesarias una vez expire dicha flexibilidad para garantizar la sostenibilidad de sus finanzas públicas y acomodar un gasto en defensa que será "estructuralmente" mayor.
El Ejecutivo comunitario da luz verde a esta medida en un documento fechado el pasado viernes, 22 de mayo, en el que se permite a España "desviarse y exceder las tasas máximas de crecimiento del gasto neto" entre 2025 y 2028.
Se trata de una recomendación de Bruselas que ahora deben aprobar el resto de ministros de Finanzas de los Veintisiete en un paso que está previsto para su reunión del día 12 de junio, según detallaron a EFE fuentes comunitarias.
Durante esos cuatro años, España podrá saltarse la senda fiscal que pactó con las instituciones europeas en 2024 sin que se abra un expediente sancionador por hacerlo, siempre y cuando el exceso del gasto en seguridad y defensa con respecto a 2024 no sea superior a un 1,5 % del PIB.
España cursó esta solicitud el pasado 13 de abril, según consta en el documento, aunque no fue hasta el 28 de ese mismo mes cuando el Gobierno lo anunció, en el marco de la presentación del informe anual de progreso.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, expuso en aquella rueda de prensa que el aumento del gasto público neto en 2025 creció un 4,5 % en 2025, muy por encima del incremento máximo del 3,7 % comprometido con la Unión Europea (UE).
Esta flexibilidad está recogida en las normas presupuestarias de la UE desde su última reforma y permite a los países exceder sus compromisos fiscales para invertir en nuevas infraestructuras o equipamientos militares, contratar a más personal de las fuerzas armadas o mejorar su formación.
Hasta ahora había sido activada por 17 Estados miembros, grupo al que se sumará España una vez su solicitud sea validada por el resto de socios comunitarios.
Ajustes después de 2028
En el documento, la Comisión Europea explica que España solicitó la activación de la cláusula porque la guerra de Rusia contra Ucrania sigue requiriendo un "aumento significativo" del gasto en defensa, al tiempo que recuerda que Europa "necesita ser más soberana y responsable de su propia seguridad y defensa" para afrontar de manera "autónoma" los "retos y amenazas futuras".
Bruselas advierte de que la deuda y el déficit públicos aumentarán 1,5 puntos y 1,1 puntos respecto al PIB, respectivamente, si España utiliza todo el margen fiscal que concede la cláusula de escape, un escenario que "requeriría probablemente un ajuste fiscal adicional tras el período de activación" para cumplir con las reglas presupuestarias de la UE.
"España reconoce que de cara al futuro, un gasto en defensa estructuralmente mayor puede requerir políticas para preservar la sostenibilidad fiscal y el cumplimiento de las reglas fiscales a medio plazo", sostiene el texto, en una fórmula que se repite en el resto de decisiones que otorgan este margen presupuestario a otras capitales.
Aun así, Bruselas señala que el "limitado" aumento previsto de los niveles de déficit y deuda y "el compromiso de España de aplicar el ajuste necesario para cumplir todos los requisitos del marco fiscal en el próximo plan garantiza que la sostenibilidad fiscal se mantenga a medio plazo".