ALICANTE. Ozohal cumple su primer año de actividad en la provincia de Alicante con un el objetivo de introducir el uso del ozono como alternativa en el tratamiento del agua en sectores como la industria alimentaria, la agricultura o los servicios. La empresa, fundada por Alejandro Lahoz, ha centrado este primer ejercicio en dar a conocer una tecnología que, según explican, aún tiene escasa implantación en la Comunitat Valenciana.
"Ha sido un año de mucho aprendizaje en un mundo que no conocíamos y en el que hemos ido avanzando poco a poco", resume Lahoz sobre el inicio del proyecto. La compañía sostiene que el recorrido realizado hasta ahora confirma que el planteamiento es viable, aunque reconoce que el proceso es progresivo y que una parte relevante del trabajo ha sido de carácter divulgativo.
Cabe recordar que la empresa tiene un acuerdo como distribuidora exclusiva de la ingeniería ZonoSistem en la Comunitat Valenciana. Se trata de una empresa con más de 20 años de trayectoria y presencia internacional, con instalaciones en más de 25 países. Para Ozohal, este acuerdo supone disponer de una base técnica y de desarrollo para abordar proyectos en distintos ámbitos.
Un cambio en el tratamiento del agua
La implantación de esta tecnología se produce en un entorno donde el uso del agua tiene un peso relevante, especialmente en provincias como Alicante y Murcia. Según explica Lahoz, el ozono permite plantear un cambio en la forma de tratar este recurso, al reducir o eliminar el uso de productos químicos.
"El ozono no deja residuo y en algunos procesos sustituye completamente al químico y en otros lo reduce", señala el fundador de Ozohal. Esta característica sitúa la propuesta en un escenario distinto al de los sistemas tradicionales, lo que, según apunta, implica también una adaptación por parte de las empresas y de las administraciones.
Desde la compañía describen este proceso como un cambio de modelo que requiere tiempo. En este sentido, apuntan que la tecnología está regulada en Europa desde hace tres años, aunque su implantación es desigual según territorios.
Aplicaciones en alimentación, agricultura y agua
El uso del ozono se está desarrollando principalmente en tres ámbitos. En la industria alimentaria, Ozohal trabaja en la aplicación de sistemas que permiten eliminar productos químicos en procesos de limpieza y desinfección. Según detallan, esto incide en la conservación de los alimentos y en el control de riesgos microbiológicos asociados a la producción.
En el ámbito agrícola y ganadero, el ozono se utiliza tanto en el riego como en tratamientos sobre el cultivo. La empresa señala que su uso permite reducir la dependencia de fitosanitarios en un contexto marcado por restricciones regulatorias. Además, apuntan que su aplicación contribuye al estado de la planta y al desarrollo del cultivo.
Por otro lado, la tecnología también se plantea para el tratamiento de aguas públicas, tanto potables como residuales. Según explican, el ozono permite mejorar la calidad del agua tratada y facilita su reutilización dentro de los propios procesos industriales.
Implantación desigual y reticencias
A pesar de estas aplicaciones, la implantación no es homogénea. Desde la empresa indican que, mientras en el ámbito privado existe mayor disposición a analizar nuevas soluciones, en el ámbito público el avance es más limitado.
"En muchos casos no hay conocimiento o no se plantea la posibilidad de introducir estos sistemas", apuntan. En este sentido, señalan que han mantenido contactos con distintas entidades, aunque el desarrollo de proyectos depende de procesos administrativos y decisiones técnicas. La empresa sitúa parte del reto en el hecho de que se trata de una tecnología que modifica los procedimientos habituales. "No es solo instalar un equipo, implica cambios en protocolos de trabajo y en la forma de gestionar el agua", explican.
Foco en la industria agroalimentaria
Durante este primer año, Ozohal ha centrado su actividad en la industria agroalimentaria, tanto por la experiencia previa de su equipo como por el peso de este sector en Alicante y Murcia. La empresa ha trabajado con compañías de transformación alimentaria y producción agrícola, desarrollando protocolos específicos para la aplicación del ozono.
Según detallan, el proceso comienza con la presentación de la tecnología y continúa con pruebas y análisis técnicos antes de una posible implantación. "Es un proceso largo, porque requiere validación y adaptación a cada caso", señalan.
Además, la compañía mantiene abiertas otras líneas de trabajo en ámbitos como el tratamiento de agua en instalaciones turísticas o comunidades de regantes, donde también han iniciado contactos y proyectos.
Próximos pasos
De cara a los próximos meses, la empresa prevé consolidar su presencia en Alicante y Murcia y avanzar hacia una expansión nacional. El objetivo es ampliar la implantación en la industria alimentaria y continuar desarrollando proyectos en otros sectores relacionados con el uso del agua.
Desde Ozohal consideran que la adopción por parte de empresas de mayor tamaño puede influir en el ritmo de implantación. "Cuando una empresa relevante lo implemente, puede generar un efecto arrastre en el resto del sector", indican. El desarrollo del proyecto se ha realizado hasta ahora con recursos propios, en un contexto en el que, según explican, no han contado con financiación externa relevante. Eso sí, la empresa mantiene su hoja de ruta centrada en la difusión de la tecnología y en la ejecución de proyectos en el ámbito industrial.