ALICANTE. El gerente del Parque Científico de Alicante (PCA), Esteban Pelayo, ha presentado esta semana en Sofía, Bulgaria, el modelo de innovación con participación ciudadana desarrollado por el PCA en el marco del proyecto europeo Co-Value. La presentación ha tenido lugar durante el 65.º Congreso de la European Regional Science Association (ERSA), uno de los principales encuentros internacionales sobre desarrollo y ciencia regional.
El congreso, celebrado del 25 al 28 de agosto bajo el lema Global Challenges and Regional Responses in a Transition Era, reúne a más de 600 investigadores, profesionales, responsables públicos y especialistas en desarrollo territorial procedentes de 55 países.
Durante su intervención, Pelayo ha dado a conocer los resultados de cinco experiencias piloto coordinadas por el Parque Científico de Alicante entre septiembre y diciembre de 2025. En ellas han participado más de 50 ciudadanos, seis empresas y la EGM Atalayas con el objetivo de incorporar las necesidades, experiencias y opiniones de los futuros usuarios desde las primeras fases del desarrollo de productos y servicios innovadores.
"La innovación alcanza un mayor impacto cuando incorpora desde el principio las necesidades y la experiencia de las personas a las que pretende dar respuesta. CCo-Value nos ha permitido ofrecer a las empresas un proceso estructurado para escuchar a la ciudadanía, contrastar sus propuestas y tomar mejores decisiones antes de llegar al mercado", ha destacado Esteban Pelayo.
Cinco experiencias de innovación con participación ciudadana
Los proyectos piloto presentados por el gerente del PCA en Sofía han abarcado sectores como la gestión del agua, la inteligencia artificial, la ciberseguridad, la economía circular, el reciclaje, los nuevos materiales sostenibles y las tecnologías basadas en drones y sensores.

Aguas de Alicante ha trabajado en el desarrollo de herramientas digitales destinadas a ayudar a los hogares a comprender mejor su consumo de agua, detectar posibles anomalías y adoptar medidas de ahorro. La participación ciudadana ha permitido incorporar hábitos y necesidades reales de los usuarios al planteamiento de estas soluciones.
En el ámbito de la inteligencia artificial, InferIA ha explorado la aplicación de asistentes virtuales y tecnologías basadas en datos en entornos urbanos. El diálogo con la ciudadanía ha aportado nuevas perspectivas sobre su utilidad, la confianza y la aceptación social.
Golden Owl, empresa especializada en el análisis y la prevención del fraude digital, ha incorporado la experiencia de personas que han sufrido intentos de fraude. Sus aportaciones resultan especialmente valiosas para comprender mejor cómo se producen estas situaciones y contribuir al diseño de sistemas de prevención más eficaces.
Por su parte, la startup Weitec ha centrado su experiencia en la aceptación social de las tecnologías basadas en drones y sensores. El proceso ha permitido abordar aspectos como la privacidad, la seguridad y la percepción ciudadana, factores decisivos para la implantación de estas soluciones en entornos urbanos.
El quinto proyecto piloto ha reunido a FYCH Technologies y Solublion, con la colaboración de la EGM Atalayas, para trabajar en torno a la economía circular, los sistemas de reciclaje, los hábitos ciudadanos y el desarrollo de materiales sostenibles. Solublion, spin-off de la Universidad de Alicante, desarrolla bioplásticos hidrosolubles a partir de materias primas naturales, mientras que FYCH impulsa soluciones tecnológicas para mejorar los procesos de reciclaje.
Una metodología para anticipar riesgos
La participación ciudadana no se ha limitado a encuestas o pruebas de satisfacción. Co-Value ha aplicado una metodología estructurada que combina grupos focales y entre tres y cuatro talleres de cocreación con cada una de las entidades participantes.
Las personas seleccionadas han intervenido en diferentes fases del proceso, desde la identificación del problema hasta el diseño y la validación de posibles soluciones. De este modo, las empresas han podido detectar con antelación cuestiones relacionadas con la privacidad, la seguridad, la facilidad de uso, las expectativas sociales o las posibles barreras para la adopción de sus tecnologías.
“Para una startup o una pequeña empresa, conocer estas cuestiones antes de realizar inversiones importantes puede marcar una diferencia fundamental. La ciudadanía no debe ser considerada únicamente como destinataria final de la innovación, sino también como una fuente de conocimiento, validación y creatividad”, ha señalado el gerente del PCA.
La iniciativa ha contado también con la colaboración de ImpulsAlicante, la agencia de desarrollo local del Ayuntamiento de Alicante, y de la EGM Atalayas. Su participación ha reforzado la conexión entre las empresas, la Universidad, las administraciones públicas y la sociedad civil, trasladando a la práctica el modelo de la cuádruple hélice.

Una experiencia alicantina con proyección europea
Co-Value acrónimo de Citizen-Oriented Valorisation for Advancement, Learning and Uptake in Europe, está financiado por el programa Horizon Europe y busca desarrollar metodologías transferibles a otros parques científicos, universidades, agencias de innovación y ecosistemas empresariales europeos.
La participación de Esteban Pelayo en el Congreso ERSA ha permitido situar la experiencia del Parque Científico de Alicante en uno de los principales foros internacionales dedicados al análisis del desarrollo regional y conocer las aportaciones de especialistas procedentes de diferentes países.
“La presencia del Parque Científico de Alicante en un encuentro internacional de esta relevancia demuestra que desde Alicante podemos generar modelos de innovación con capacidad para ser replicados en otros territorios europeos. Nuestro objetivo es que la participación ciudadana deje de ser una iniciativa puntual y se integre de manera estable en el desarrollo de nuevas soluciones”, ha concluido Pelayo.
Con sus cinco proyectos piloto y la implicación directa de empresas, instituciones y ciudadanía, el Parque Científico de Alicante consolida un modelo orientado a reducir riesgos, adaptar las innovaciones a las necesidades reales y aumentar sus posibilidades de aceptación y éxito en el mercado.