Plaza Innovación

El nuevo ADN del emprendimiento joven

Según el XI Informe Young Business Talents, el 34,5% de los jóvenes españoles entre los 15 y 21 años edad quiere ser emprendedor como primera opción profesional

  • Patricia Aymà, CEO de Benviro.
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. Muchos jóvenes prefieren emprender antes que trabajar por cuenta ajena. Según el XI Informe Young Business Talents, el 34,5% de los jóvenes españoles entre los 15 y 21 años edad quiere ser emprendedor como primera opción profesional. Frente a estos, alrededor de un 19% declara su intención de opositar para ejercer como funcionario y un 33,9% señala no tener aún definido su futuro profesional. 

El estudio se interesa también por los motivos que hay detrás de esos jóvenes que se decantan por el emprendimiento. Un 35% de los encuestados señala que la razón principal es dedicarse a aquello que realmente les apasiona. Les siguen los que desean ser su propio jefe (29,3%,) y los que sueñan con gestionar su propio tiempo sin rigideces de espacio ni horarios (23,5%).

Claro que la intención es una cosa y la acción otra. La brecha la pone de relieve el informe GEM 2024/2025 donde, en el análisis de la Actividad Emprendedora Temprana (TEA), sitúa en un 4,3% el porcentaje de jóvenes de entre 18 y 24 años que han arrancado un proyecto emprendedor.

En cuanto a los que finalmente se animan, se observa también un cambio en la narrativa. Siguen en el horizonte la intención de ‘disrumpir’ y la angustia por la financiación, pero en lugar del garaje o el tobogán ahora hablan más de impacto, de sostenibilidad, de responsabilidad social y de tecnología, sobre todo de la IA. 

De la sostenibilidad a la salud

La ambición de Benviro es acabar con el plástico procedente del petróleo y reemplazarlo con alternativas biodegegradables y biocompatibles. La intencionalidad es doble. Quieren, por un lado, eliminar este residuo contaminante de la tierra y, por otro, combatir un problema de salud pública que, a juicio de la CEO, Patricia Aymà, será la próxima ‘pandemia’ mundial: la acumulación de microplásticos en los seres vivos presentes ya en órganos vitales para los humanos como el cerebro, el hígado, los riñones o los pulmones.

Hasta ahora, el problema del plástico se había abordado exclusivamente desde la perspectiva de la sostenibilidad, no como un problema de salud pública. La consecuencia es que se han promovido prácticas como el reciclaje que, a la larga, se han demostrados más perniciosas para la salud que el producto original. La solución que articulan desde esta startup es un bioplástico de última generación hecho de residuos orgánicos, 100% biodegradable, compostable y libre de microplásticos. Benviro la cofundó Patricia Aymà, último Premio Princesa de Girona en la categoría Crea Empresa, a la edad de 25 años.

Tecnofilia temprana

Orga AI es una plataforma de inteligencia artificial multimodal que permite a las empresas crear agentes conversacionales de vídeo y voz en tiempo real, integrables en minutos. El objetivo, dicen, es” humanizar la atención al cliente mediante interacciones más naturales, fluidas y cercanas”.

El proyecto de Orga AU comienza impulsado por Marc Revert quien, desde muy joven, mostró una vocación clara por la tecnología. Más adelante se uniría Julio Roldán, ejecutivo con más de 20 años de experiencia en el sector servicios y Máster en Inteligencia Artificial por Esade. Actualmente comparten el cargo de co-CEOs, aunque Revert tenga todavía 17 años. Asegura que siempre tuvo una curiosidad técnica poco común y una obsesión muy clara: “hacer que la tecnología fuera más útil y más natural para las personas”. Reconoce también que su mayor desafío en Orga AI “no ha sido técnico, sino humano: demostrar que la edad no define la responsabilidad, y que generaciones distintas pueden construir juntas si comparten ambición y valores”.

Precoz también en la tecnología fue Anas Andaloussi, un joven canario que, según afirma, a los 13 años creó su primer proyecto digital, un blog sobre Minecraft que le permitió aprender SEO y la monetización online. A los 17 años asegura que había ganado ya 65.000 euros.

A partir de ese momento fue explorando distintas áreas, desde el marketing digital hasta la inteligencia artificial. A los 18 fundó Escríbelo.ai, una herramienta de IA para generar contenido optimizado para SEO. Después lanzó QuickTok.ai, que permite crear vídeos profesionales para redes sociales de forma automatizada. El siguiente proyecto ha sido UDIA (Unión Digital de Inteligencia Artificial), una plataforma de formación en IA que ha democratizado el acceso al conocimiento en este campo. Con ésta firmó a finales del año pasado un acuerdo de colaboración con ESIC Business & Marketing School, después de haber suscrito antes otro convenio de cooperación con el Parlamento Centroamericano (Parlacen) con el objetivo de proporcionar formación gratuita en inteligencia artificial a 12 millones de jóvenes en los países miembros del organismo regional.

Con los tres proyectos, Andaloussi logró facturar en el primer año más de 3 millones de euros. Lejos de conformarse con esto, el joven emprendedor continúa explorando nuevas oportunidades en el sector al objeto de acabar liderando una empresa tecnológica global. “Mi objetivo es construir un ecosistema donde la IA no solo automatice tareas, sino que realmente potencie las capacidades humanas. También quiero seguir impulsando la educación en IA y consolidarme como referente en este sector”, concluye.

Armas de mujer con propósito social

Mejorar la seguridad personal, especialmente la de las mujeres, es lo que se propuso Julieta Rueff, ahora de 24 años, cuando concibió la idea de negocio de FlamAid. 

“FlamAid nació una noche volviendo sola a casa, con ese miedo que te obliga a mirar por encima del hombro. Esa noche entendí algo claro: Nadie debería vivir con miedo”, explica la CEO la motivación que la llevó a emprender. La originalidad de la idea combina hardware con software en una solución conocida como la ‘granada pacífica’ dado que evita la agresión física. Se trata de un pequeño dispositivo diseñado con forma de granada conectado con una alarma de 110 decibelios y alertas de localización GPS en tiempo real. Valga el de Rueff como ejemplo de emprendimiento nuevo enfocado a solucionar un problema social real haciendo uso de una tecnología innovadora.

Recibe toda la actualidad
Alicante Plaza

Recibe toda la actualidad de Alicante Plaza en tu correo