Creatividad con IA

Plaza Innovación

La IA, como ninguna otra tecnología, viene a reemplazar la mente humana, sino a transformar las herramientas con las que creamos de la misma manera que lo hicieron, por ejemplo, los sintetizadores para la música

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VALÈNCIA. Urge desmontar el mito de que la inteligencia artificial (IA) acaba con la originalidad creativa. La IA, como ninguna otra tecnología, viene a reemplazar la mente humana, sino a transformar las herramientas con las que creamos de la misma manera que lo hicieron, por ejemplo, los sintetizadores para la música. Aún así, hay quien sigue sosteniendo que el uso de la IA daña la reputación de los artistas.

De fomentar el “diseño perezoso” y de homogeneizar el mercado visual fue acusada en sus orígenes Freepik, nacida como banco de imágenes y recursos gráficos y renombrada ahora como Magnific después de haber comprado una startup murciana con el mismo nombre y reconvertirse en plataforma de imágenes con IA generativa. Con más de un 900.000 suscriptores de pago, más de 175 millones de imágenes y vídeos generados mensualmente y 230 millones de dólares de ingresos anuales, la startup nacida en Málaga en 2010 compite ahora de tu a tu con los grandes de la industria. 

“En el futuro haremos películas de la misma forma que escribimos libros. Una persona con una visión y las herramientas para ejecutarla” afirmaba Joaquín Cuenca, CEO y fundador de Freepik. A desarrollar estas herramientas se dedican ellos. Productos como Spaces, que forma parte de la suite creativa de Magnific, permiten a los equipos cinematográficos colaborar en tiempo real en sus flujos de trabajo e iterar con rapidez en el storyboarding, las variaciones de concepto, los cambios de ángulo de cámaras, el escalado y la generación de secuencias y efectos visuales hasta ahora imposibles.

Los productos de Magnific han sido ya utilizados para producciones cinematográficas de alto nivel como la película Here, de Robert Zemeckis, la serie de Amazon Prime House of David o, más recientemente, The Great Reset, el primer largometraje producido íntegramente con IA que obtuvo la calificación oficial de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas para los Premios Oscar. Si nos trasladamos al entorno musical, la tecnología de Magnific está detrás del videoclip del single de Quevedo titulado ‘Ni borracho’ en el que colaboró Clara López como AI artist (un nuevo cargo) y responsable de VFX (efectos visuales) e IA. El resultado fue un video que mezclaba el rodaje tradicional con generación y edición mediante IA.

La confluencia de la IA con el mundo físico

También Álvaro Rey, CEO y fundador de Andtonic, está convencido de que el futuro de la creatividad con IA está en la confluencia con el mundo físico. Esta unión supera las limitaciones de las pantallas y permite que el software inteligente colabore con la materia, el espacio o el cuerpo humano. Definir lo que es Andtonic no es fácil dado que escapa a cualquier etiqueta convencional. Dentro del denominado brand entertainment, operan en tres grandes territorios: cines y series (gestión de lanzamientos y campañas de adaptación local para estudios de la talla de Warner, Netflix, Disney o Amazon GMG), música (activaciones en festivales y grandes conciertos) y en el área deportiva. Bajo un mismo paraguas combinan ingeniería, creatividad y un taller propio de producción donde materializan sus ideas ‘locas’, como el coche de Fórmula 1 que consiguieron que llegase rodando por los raíles del metro hasta la estación Madring, la parada para llegar al circuido de Madrid inaugurado el pasado mes de junio. Así es como transmitieron a todos el mensaje de la EMT de que la única forma de llegar al circuito es en metro.

Asegura Álvaro Rey que la IA les “ayuda a generar proyectos muy bonitos”. Uno de ellos fue una app llamada Irati para el último festival Bilbao BBK Live con la que procuraban a los asistentes la información más variopinta, desde dónde encontrar comida para celiacos hasta aconsejar sitios reservados para irse con la pareja. La misma aplicación la llevarán ahora al festival de Sitges con el nombre de Alex y el próximo año la llevarán a más de 60 festivales de la mano de Repsol, adaptada siempre a cada entorno.

 

También en los procesos internos dicen utilizar mucho la IA. Toda la plantilla de Andtonic tiene suscripción premium a Claude, de Anthropic, aunque usan casi todas. Para formar en IA a las 40 personas que integran el equipo de llevaron expertos al estudio con dos días de entrenamiento orientado a cada departamento: creatividad, diseño y producción. Miedo a la IA no tienen porque ellos construyen cosas físicas para el vertical del ocio y el entretenimiento, un campo al que se le prevé un crecimiento exponencial el día que los robots trabajen por nosotros. Asimismo, “aunque suene duro, también creemos que la IA podría cargarse a un montón de competencia”, dice el CEO.

Un proceso de creatividad diferente

En cualquier caso, los expertos en IA consideran que el proceso creativo de una IA es muy diferente respecto al de un humano.  “El humano crea desde la intención y decisiones conscientes, la IA es predicción estadística que recombina patrones. El matiz está en que cuando metes el concepto creativo encima, por ejemplo en HeyDiga, ajustando el tono de un agente de voz o cómo expone una respuesta según el cliente, ahí ya hay decisión humana”, sostiene David Zafra, cofundador de Heydiga.

También Pablo Pascual , CEO y cofundador de Vixiees, considera que el proceso es “profundamente diferente”. Coincide con Zafra al señalar que “el proceso creativo humano no es solo producción de resultados. Es intención, experiencia, memoria, criterio, contexto, intuición, riesgo, sensibilidad y responsabilidad. Cuando una persona crea, no se limita a recombinar información: interpreta el mundo, decide qué quiere decir y asume las consecuencias de esa decisión”. Aclara, no obstante, que esto no significa que la IA no tenga valor creativo. “Lo tiene, y cada vez más. Pero su creatividad es instrumental, no subjetiva”.

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