CALP.- Orobianco pone fin a su etapa como restaurante de alta cocina en Calp después de más de una década de trayectoria marcada por el reconocimiento gastronómico nacional e internacional. Situado en las colinas de la localidad, con vistas al Mediterráneo y al Peñón de Ifach, el restaurante ha desarrollado una propuesta que ha unido la tradición culinaria italiana con el producto y la cultura mediterráneos.
Durante estos años, Orobianco ha obtenido una estrella Michelin y un Sol Guía Repsol, además de figurar en el ranking 50 Top Italy – The Best Italian Restaurants Outside Italy. Bajo la dirección gastronómica de Paolo Casagrande y con Andrea Drago al frente de la cocina, el establecimiento ha construido una identidad propia y ha contribuido a dar visibilidad a la alta cocina italiana en España.
El cierre de esta etapa marca también un cambio de rumbo para Grupo Orobianco, que sitúa Barcelona como principal eje de desarrollo empresarial y gastronómico. La ciudad acoge Osteria Condal, el proyecto con el que el grupo traslada su experiencia a un concepto diferente, centrado en una interpretación contemporánea de la osteria italiana y en una propuesta pensada para compartir.

Liderado por Paolo Casagrande, Osteria Condal combina influencias italianas y catalanas a través de una cocina basada en el producto, la temporalidad, el vino y la hospitalidad. Ubicado en el Paral·lel de Barcelona, el restaurante cuenta con una bodega de cerca de 300 referencias y un espacio inspirado en la luz, el movimiento y la estética mediterránea.
Osteria Condal no busca reproducir el modelo de Orobianco, sino trasladar parte de la experiencia acumulada en Calp a una nueva fórmula de restauración, adaptada al contexto barcelonés. La apuesta refleja la voluntad del grupo de seguir desarrollando su actividad mediante conceptos diferenciados y nuevas formas de acercarse a la gastronomía italiana.
«Orobianco ha sido un proyecto muy especial para nosotros y para todas las personas que han formado parte de él. Calp ha sido una plataforma fundamental para construir el grupo, desarrollar nuestra manera de entender la cocina italiana y poner en marcha muchas ideas que hoy forman parte de nuestra identidad. Nos vamos de esta etapa con un enorme agradecimiento por todo lo que hemos vivido y construido allí», señala Paolo Casagrande.
Por su parte, Inna Skriabina, CEO de Grupo Orobianco, destaca el papel que ha desempeñado Calp en el desarrollo de la compañía y apunta a Barcelona como escenario de sus próximos proyectos. «Calp nos ha dado muchísimo y ha sido el lugar en el que hemos podido crear, aprender y desarrollar Grupo Orobianco. Ahora sentimos que ha llegado el momento de avanzar y concentrar nuestro foco en Barcelona, donde queremos seguir desarrollando nuevos proyectos junto a Paolo y llevar nuestra esencia a nuevos formatos y propuestas», afirma.
El final de Orobianco como restaurante de alta cocina no supone, sin embargo, el cese de toda la actividad del grupo en Calp. O•B Rooftop prevé continuar su actividad la próxima temporada, bajo la misma propiedad y con parte del equipo que ha acompañado al proyecto durante estos años.