Test Plaza con Manuel García-Portillo: "La sociedad tiene el reto de integrar al mundo rural"

Foro Plaza

FORO PLAZA
  • Manuel García-Portillo.
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

El empresario agroalimentario y presidente del instituto tecnológico Ainia, Manuel García-Portillo, forma parte del elenco de los expertos del Grupo de Trabajo 1 de Foro Plaza, dedicado a pensar sobre el territorio de la Comunitat Valenciana y la Región de Murcia como "materia prima" para el desarrollo. Con él arrancamos la publicación del cuestionario Test Plaza, en el que nos acercamos a referentes de la economía y la sociedad para conocer en profundidad su visión.


1. ¿Cuál es su actividad principal?

Mi actividad principal siempre ha estado muy relacionada con el mundo agro, pero éste es muy amplio. En POGARMA, compañía propiedad 100% de MGP, se están haciendo inversiones para recuperar y desarrollar el territorio desarrollando diversas actividades: producción y comercialización de la materia prima, como uva y olivas; producción, industrialización y comercialización de vinos, aceites y otros productos; rehabilitación de Casas Rurales para poner en valor y alquilar, como se hace con el inmobiliario urbano del que también disponemos; y actividades y servicios en el área del Conocimiento, como son  experiencias y jornadas formativas y actividades de todo tipo, como se hace en los hoteles de ciudad, pero en el medio rural.

Tenemos también empresas compartidas con otros socios: Agrofresh (agroquímica), Óleos Dels Alforins (producción y comercialización de aceites), Wine Luthier (laboratorio enológico), Macarena (restauracion), Aula Vinícola (formación rural y vinícola) y Vía-Ecomed (editorial). El grupo MGP yo lo defino como un grupo empresarial ‘multipyme’, de base agro y diversificado, con actividades en el inmobiliario urbano o en el financiero. Realizamos también actividades agro, pero con participaciones accionariales con otros socios y equipos.

 

2. ¿Cuál es el valor fundamental que su organización aporta para diferenciarse en el mercado?

El humanismo con mayúsculas. Junto a ello, el valor personal y el riesgo económico. Es muy importante señalar que cuando uno tiene una idea no puede esperar a las subvenciones o ayudas de la administración para ponerla en práctica, si no que, si está seguro y cree en ella, debe desarrollarla con sus propios recursos y patrimonio. Practicamos también la filantropía y el mecenazgo, dentro y fuera de la empresa, aunque no se entienda. Creemos que “si la sociedad, crece crecemos todos”, y estamos convencidos de que “no hay nada imposible si tienes las personas adecuadas”. En la empresa tenemos interiorizada la idea de “haz bien y no mires a quién”.

 

3. ¿Cuáles son las grandes tendencias de cambio en su sector? 

Diría que son, sin duda, estas y con mayúsculas: Sostenibilidad; Innovación; Tecnología y Digitalización; Colaboración Público-Privada; Transformación; y Transición. La sociedad actual tiene muchos retos, pero uno de ellos es ser capaces de integrar al mundo rural, que supone alrededor de 80% del territorio (ciudad-costa-mundo rural) o fracasará. Porque buena parte de los productos esenciales se producen en el medio rural: agua, energía, alimentos y hasta el aire que respiramos. 

 

4. ¿Qué estrategias está aplicando para adaptarse a los cambios?

Demostrar intelectual y económicamente que hay que arriesgar no solo donde es fácil conseguir rentabilidades rápidas. Y dedicar mucho esfuerzo a que las administraciones públicas modifiquen las legislaciones para regular menos donde todo está regulado y permitan hacer actividades económicas donde todo está abandonado y derruido.

Está tan abandonado que no se acercan ni a ver qué se podría hacer mejor para dar vida al mundo rural haciendo políticas activas público-privadas.

Desarrollar ciudades y desarrollar pueblos con costa, no impide diseñar estrategias para impulsar las comarcas y pueblos con campos y sierras, para dar vida y desarrollar nuevas actividades en entornos maravillosos.

No hace falta que, de 100 millones de visitantes que van a las ciudades y costa, pasemos a 125 millones, para de prisa y corriendo planificar, por ejemplo, el turismo de interior en España.

 

5. ¿Qué herramientas serán fundamentales en el medio plazo en su actividad? 

En el mundo de interior cualquier herramienta que digan será buena y necesaria porque está todo por hacer. Desde formar a los políticos para que cambien el discurso y digan "sí se puede", hasta que los empresarios se tomen en serio que no solo lo fácil genera siempre beneficios. No podemos creer que siempre el beneficio estará en legislar, en que en las ciudades y costas se restrinja el espacio para comprar solares, para construir casas escasas, pequeñas, caras y muy mal construidas en insonorización y con un consumo energético insostenible en vez de sostenible.

Está claro que el modelo actual de más y más urbano puede ser legal, y más con las distintas administraciones, que son incapaces de hacer nada para planificar y cambiar las distintas legislaciones, para darle vida al conjunto de los habitantes de todos los territorios. Para eso hace falta una visión de 20-30 años y no de 4 en 4 años.

 

6. ¿Cómo valora la respuesta del resto de actores privados de la Comunitat Valenciana y de la Administración a esas tendencias de cambio?

La Administración está encantada de que los actores capaces de generar cambios vayan a ellos a suplicarles que les permitan modificar alguna letra de la legislación para desarrollar actividades económicas. Ni unos ni otros somos capaces de crear un nuevo marco de colaboración público-privado más próximo a realidad actual. Somos muchos en las ciudades y no se trata de ampliar un poco más la superficie construible y por lo tanto de abrir espacios comerciales…

No es posible que la respuesta a que hay pocas viviendas sea que se alquilen habitaciones en las casas de forma indigna, sin que los hoteles digan nada por esa competencia, y que se permita habitar edificios familiares o de oficinas como pisos turísticos de grupos difíciles de ordenar. Y para colmo que la propiedad privada pueda ser ocupada. Pero ¿qué sociedad es esta? 

 

7. ¿Qué iniciativas de colaboración con otros actores públicos y privados valora más?

Acabo como empecé. Menos mal que aún siguen quedando personas en la sociedad en su conjunto, bien sea en la política, en la Administración, en las empresas, en las universidades, en las organizaciones de vecinos de las fincas urbanas, etcétera, pero no existen organizaciones respetadas por el conjunto de la sociedad para hacer propuestas inteligentes que mejoren la vida de los ciudadanos y pueblerinos.

Somos muchos opinantes, pero no hay ninguna organización, ni pública ni privada, que consiga en un documento sencillo hacer entender a todos que un mundo mejor es posible si cambiamos actitudes y si somos capaces de volver a crear un modelo fácil de entender por todos de “principios, valores y creencias”.

Principios que mamamos en casa y en la escuela. Valores universales como, confianza, generosidad, esfuerzo, ética, responsabilidad. Y creencias individuales y compartidas. Yo creo en la sociedad, en el aprendizaje y la formación continua, este mundo es maravilloso si ponemos cada uno de nuestra parte, creo en la propiedad privada, en el bien común y en el apoyo al discapacitado, en la empresa, en el trabajo bien hecho…

Creo que hemos hecho una sociedad de especialistas. Yo sé matemáticas, soy tecnólogo o mecánico, ahora especialistas en IA. Nos hemos olvidado de construir personas humanas desarrollando el conjunto de capacidades, desarrollando el liderazgo individual para gestionar equipos líderes y éticos.

Recibe toda la actualidad
Alicante Plaza

Recibe toda la actualidad de Alicante Plaza en tu correo