MADRID (EFECOM). La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) inició su actividad en diciembre de 2007 para la investigación técnica de los accidentes graves e incidentes cuya investigación pueda ayudar a obtener conclusiones que permitan la mejora de la seguridad ferroviaria.
La CIAF, que es un órgano colegiado especializado, se creó como un organismo independiente pero adscrito al entonces Ministerio de Fomento, hoy de Transportes y Movilidad Sostenible, concretamente a la subsecretaría.
La citada comisión defiende su independencia funcional respecto de la autoridad responsable de la seguridad y de cualquier regulador ferroviario y subraya en su web que en el desempeño de sus funciones, ni el personal ni los miembros del pleno podrán solicitar o aceptar instrucciones de ninguna entidad pública o privada.
Además, señala que es independiente en su organización, estructura jurídica y capacidad decisoria respecto de los administradores de la infraestructura, de las empresas ferroviarias, o de cualquier organismo interesado.
Previamente, el encargado de dichas investigaciones era la dirección general de ferrocarriles.
A la hora de realizar dicha investigación técnica, el procedimiento establece que se constituya un equipo de investigación integrado por un investigador encargado y, en su caso, por los investigadores que sean asignados al mismo, que deberán ser independientes.
Este organismo actúa en pleno, que está integrado por el presidente, actualmente Ignacio Barrón de Angoiti; cinco vocales (uno de los cuales actuará como vicepresidente) y un secretario (que participará en las reuniones con voz pero sin voto).
Adscritos orgánicamente a la Secretaría de la Comisión actuarán los equipos de investigación, compuestos por los investigadores y el personal administrativo y técnico preciso.
De esta forma, una vez realizada la investigación el encargado elabora una propuesta de informe técnico que el secretario lleva al pleno, que tras su análisis lo aprueba como informe final, especificando las recomendaciones de seguridad definitivas si las hubiera.
Este informe, según recoge la documentación del organismo, se hará público en el plazo más breve posible y en principio en el plazo máximo de doce meses desde la fecha del suceso.
Últimas investigaciones
Este organismo fue el encargado de investigar uno de los accidentes más graves de la historia reciente ferroviaria española, el descarrilamiento del tren del tren Alvia en Santiago de Compostela que causó 79 muertos y más de 150 heridos. La plataforma de víctimas ha cuestionado en España y en Europa la independencia de la CIAF.
Entre los últimos accidentes que investiga la CIAF se encuentra el descarrilamiento en octubre de 2024 de un tren en el túnel de alta velocidad que une las estaciones madrileñas de Atocha y Chamartín.
Precisamente, los datos de la última memoria de la CIAF publicada en 2024, señalan que en dicho año se notificaron a este organismo 128 sucesos; uno de ellos fue un accidente grave (dicho descarrilamiento en el túnel); 97 accidentes; 29 incidentes y uno resultó descartado.
En concreto, en 2024 la CIAF decidió iniciar la investigación formal de cuatro sucesos: dos ocurridos durante el año, otro ocurrido a finales de 2023 (objeto de estudio preliminar previo) y un cuarto que sucedió en los últimos días de 2024, de modo que la decisión de investigarlo sólo se pudo formalizar ya en enero de 2025.
En 2024, también se produjo un cambio normativo respecto a la investigación técnica de accidentes e incidentes ferroviarios, al aprobarse en el Congreso la ley para la creación de la Autoridad administrativa independiente para la investigación técnica de accidentes e incidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil.
Esta ley tiene como objetivo crear un organismo único multimodal que asuma las competencias de investigación técnica de accidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil, hasta ahora atribuidas a las tres comisiones adscritas al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.