MADRID (EP). El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha aseverado que es "falso" que el Gobierno haya engañado a la Unión Europea con el cambio del sistema LZB por el ERTMS en la línea Madrid-Sevilla en la que se ha producido el accidente de Urda (Toledo).
En una rueda de prensa en el Ministerio, Puente ha explicado en rueda de prensa los motivos del retraso en la sustitución del sistema LZB por el ERTMS en la línea Madrid-Sevilla, que se contrató en 2021 y estaba prevista para abril de 2026.
Puente ha rechazado categóricamente las acusaciones de que se haya engañado a la Unión Europea sobre la implementación del ERTMS y ha dicho que aunque ese contrato se firmó en 2021 con la intención de implantar el nuevo sistema en 2026, simplemente se ha producido un retraso en la ejecución y la previsión es que esté implantado en abril de 2027.
"A la Unión Europea no se le engaña, se le aportan certificados de finalización de obra", ha dicho Puente que ha remarcado que los trabajos de inmigración del nuevo sistema no han tenido "nada que ver con el accidente", zanjando así las especulaciones sobre una posible incidencia de las obras de modernización en el siniestro ferroviario.
Faltan superar algunas pruebas
El titular de Transportes ha aclarado que, aunque el sistema está implementado físicamente en toda la línea, aún no está en funcionamiento porque para ponerlo en funcionamiento hay que superar dos fases, una de prueba y comprobación de laboratorio y otra de permiso de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.
El ministro ha enfatizado que España ha optado por "compatibilizar la prestación del servicio con las obras de reforma o mejora de todas las líneas", explicando que "la instalación del ERTMS II se ha producido mientras se prestaba el servicio" y que "no se ha interrumpido en ningún caso para realizar las obras de implantación del servicio".
Puente ha detallado que los trabajos de implementación se realizan "fundamentalmente por las noches en banda de mantenimiento y en el caso de las pruebas, por las noches en fin de semana", lo que ha permitido mantener la operatividad de la línea durante todo el proceso de mejora.
Sobre las especulaciones acerca de si se estaban realizando pruebas del ERTMS en el momento del accidente, el ministro ha sido tajante al afirmar que "esas pruebas ya habían concluido y estaban en el laboratorio" en el momento del siniestro.
Puente ha subrayado que "no se estaban realizando pruebas con el ERTMS ni se estaban realizando en ese momento ninguna obra relacionada con el mismo que haya podido incidir en la causación o concurrir en la causación del accidente", descartando así cualquier relación entre los trabajos de implantación y el suceso.
El ministro ha recordado que el contrato para la sustitución del sistema "se suscribe o se licita en el año 2021, se adjudica a una empresa" que "comienza a desarrollar la implementación del sistema, que es una implementación a lo largo de 470 kilómetros complejísima, puesto que hay que sustituir elementos físicos".
"Vamos con algo de retraso (...) es un contrato a cinco años, complejo, que se ejecuta con el servicio en funcionamiento y que bueno, necesita un periodo de prueba, verificación en laboratorio y permisos de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria", ha zanjado.
Todo acorde a la ley
El titular de Transportes también ha querido pronunciarse por haber sido ese contrato considerado al inicio como una oferta en "baja temeraria", que en la Administración Pública son aquellas ofertas en licitaciones que son sospechosamente bajas por su importe.
Puente ha explicado que estas ofertas son "el pan nuestro de cada día" y que cuando aparecen, las empresas que quieren la licitación tienen que justificar por qué han ofrecido tan poco dinero y si es admisible.
"Hay casos en los que un técnico dice que no está justificada y hay otros en los que el técnico, o los técnicos en este caso que son cuatro, dicen que sí está justificada", ha argüido.
El ministro ha insistido en que este procedimiento es "normal" dentro de la Administración y ocurre por diferentes motivos, como por ejemplo que el licitador esgrima que pueda ahorrarse gastos de personal que ya están descontados de la oferta. "Eso lo examina un técnico y el técnico dice, pues está justificada y, entonces, ya no es temeraria y hay que adjudicársela porque es la más baja", ha dicho Puente.
Finalmente, el ministro ha recordado que el contrato se tiene que adjudicar a la oferta más baja porque si se adjudicara a la más alta, se estaría incumpliendo la legislación.