VALÈNCIA. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha convocado elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. En una comparecencia desde La Moncloa, el dirigente socialista ha confirmado este lunes el adelanto electoral tras un fin de semana de reflexión después de que el pasado viernes decayesen en el Congreso de los Diputados los dos decretos de vivienda por el voto en contra de PP, Vox y Junts.
La decisión de Sánchez se produce además tras jornadas de intensas protestas por el derecho a la vivienda que han recorrido este fin de semana la mayoría de las ciudades españolas, elevando la presión social e institucional sobre el Ejecutivo.
"Sé también que nosotros mismos hemos cometido errores y no hemos logrado hacer todo lo que nos habíamos propuesto. Para ello necesitamos ampliar el apoyo de la gente", ha admitido, apuntando también a que "aún quedan muchas injusticias que corregir, muchas metas sociales que conquistar y muchos problemas que resolver, sobre todo en los ámbitos de la desigualdad, de los servicios públicos y del acceso a la vivienda".
Para ello, es necesario, ha esgrimido "renovar y ampliar el apoyo de la gente" y obtener en el Parlamento "una mayoría mucho más amplia progresista con la que doblegar a las élites, conquistar nuevos avances sociales y seguir transformando España". "Ha llegado el momento para que los españoles y españolas decidáis qué futuro queréis para nuestro país", ha dicho el presidente al anunciar que ya ha comunicado al Rey Felipe VI su decisión de disolver las Cortes y convocar elecciones para el último domingo de noviembre. De hecho, esta misma mañana de lunes se celebrará un Consejo de Ministros extraordinario.
Así las cosas, ha subrayado que está en manos de los españoles decidir si desean sumarse "a esa ola ultraderechista que involuciona allí donde gobierna" o por contra desean que "España continúe siendo un valor de apertura y de justicia social y de responsabilidad medioambiental". "Ha llegado el momento de que los españoles y las españolas decidáis qué futuro queréis para vosotros mismos y para vuestro país", ha apostillado.
"El gobierno no ha dejado de trabajar y con él España no ha dejado de avanzar", ha dicho Sánchez en un repaso por los grandes "desafíos" de la legislatura y por las medidas que a su juicio ha conseguido su Ejecutivo. "Hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos para defender el bienestar de los españoles y españolas", ha asegurado. Tras sacar pecho de los buenos resultados obtenidos por el Gobierno de coalición en los últimos tres años, Sánchez ha reconocido que hay "insatisfacción" entre la mayoría social, a la que "les indigna ver cómo sus intereses son pisoteados en el Parlamento en beneficio de unos pocos".
Sánchez ha defendido su gobierno en contraposición a una oposición "sin sentido de Estado" que "cuestiona nuestro sistema electoral". "Hay quienes han confundido pactar con traicionar", ha reprochado.
En un discurso con tono preelectoral, el presidente ha afirmado que España se ha convertido en un "referente mundial de paz, feminismo y prosperidad", algo que "no es una opinión", ha defendido. En este punto, Sánchez ha señalado que a lo largo del mandato su gobierno ha tenido que "batirse con élites económicas muy poderosas" y a retos como las consecuencias de la vuelta de las guerras a Europa y a Oriente Medio.
El presidente ha concluido su comparecencia asegurando que van "a dejarse la piel" para "volver a ganar". "Si queréis que nuestro país retroceda o continúe avanzando, si preferís tener un gobierno que trabaje por el interés de la mayoría social o preferís entregar las riendas del país a una coalición ultraderechista que no ha propuesto nada y cuyo único objetivo es derogar y recortar los derechos y las libertades que hemos venido construyendo durante estos últimos ocho años para beneficiar siempre a una minoría privilegiada", ha incidido.