Triari Partners busca inversores y directivos sénior para dar relevo a las pymes valencianas

Empresas

La firma que dirige Borja Calero estudia operaciones en cocinas industriales, cámaras frigoríficas y maquinaria logística con un modelo que combina inversión y gestión

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VALÈNCIA. Conectar a empresarios que quieren dejar su negocio con inversores y directivos experimentados que puedan asumir su continuidad. Esta es la propuesta de Triari Partners, una firma que busca abordar el relevo generacional de las pymes valencianas y, al mismo tiempo, abrir nuevas oportunidades profesionales al talento sénior. El proyecto, que dirige Borja Calero, pone el foco en pequeñas compañías cuyos propietarios no quieren seguir al frente o carecen de un sucesor que tome las riendas. Para ello, plantea reunir a inversores para adquirir estos negocios e incorporar a profesionales con experiencia que asuman su gestión y participen también en su capital.

La iniciativa parte de una doble necesidad que sus impulsores han identificado en el mercado: empresas que necesitan una alternativa para mantener su actividad y profesionales con una larga trayectoria que encuentran dificultades para continuar en el mercado laboral. "Pensamos que podíamos ayudar a que no se perdiera tejido industrial en la Comunitat Valenciana", explica el que también fuera cofundador de los locales Begreen. El objetivo, señala, es preservar tanto la actividad y el empleo como el conocimiento acumulado en las empresas familiares. La firma busca oportunidades en el ámbito de las pequeñas compraventas empresariales, con un planteamiento inspirado en el modelo de los search funds, al que añade la incorporación de talento sénior para dirigir las compañías.

Triari Partners lleva alrededor de un año de desarrollo y se constituyó el pasado julio. Actualmente la compañía estudia, entre otras posibilidades, operaciones con una empresa de cocinas industriales, otra de cámaras frigoríficas y una tercera de maquinaria logística. Las dos primeras están ubicadas en la Comunitat Valenciana, su mercado prioritario por proximidad y conocimiento del tejido empresarial, aunque también analizan oportunidades en otras autonomías. 

Directivos que también sean socios

La incorporación de gestores con experiencia es una de las piezas centrales del modelo. Calero explica que buscan profesionales con trayectorias contrastadas, incluidos perfiles que han dirigido grandes departamentos o trabajado en compañías internacionales y que, pese a su experiencia, se están quedando fuera del mercado laboral. "Nosotros tenemos la oportunidad de reubicar a este talento en empresas que están afrontando este relevo generacional", apunta. La propuesta también se dirige a directivos que siguen en activo y quieren asumir un proyecto empresarial propio en una nueva etapa profesional, una inquietud que, según relata, han encontrado entre algunos de los perfiles con los que mantienen contacto.

Su participación no se limitaría a una relación salarial. Una de las condiciones que plantea Triari Partners es que los responsables de gestionar las compañías tengan una participación en su capital. "Tienen un sueldo y un equity, porque buscamos compromiso y motivación", explica Calero. Con esta fórmula, la firma pretende vincular a los gestores con la evolución del negocio y ofrecerles la posibilidad de convertirse en socios. El planteamiento incorpora, además, a profesionales jóvenes que puedan trabajar junto a estos directivos y adquirir experiencia. "Recuperar esa figura de maestro y aprendiz", resume. La intención es que esa convivencia facilite la transmisión de conocimientos y permita preparar una nueva transición cuando el perfil sénior decida desvincularse de la compañía.

La propia denominación de la firma responde a esa apuesta por la experiencia. Según explica Calero, los triarii eran los soldados veteranos de las legiones romanas, una referencia con la que los socios han querido identificar a los profesionales que buscan incorporar a sus proyectos. El propósito es aprovechar un conocimiento que consideran valioso para las pymes y que puede quedar desaprovechado cuando estos trabajadores encuentran dificultades para acceder a un nuevo empleo. Al mismo tiempo, el modelo busca ofrecer a los inversores oportunidades vinculadas a la continuidad de la industria, los puestos de trabajo y la economía local.

Un fondo propio como objetivo

Por el momento, Triari Partners articula las operaciones mediante la agrupación de inversores para cada oportunidad, un esquema en el que también prevé participar la propia firma. Su aspiración es constituir un fondo propio cuando alcance un volumen de negocio e inversión suficiente. "Cuando adquiramos el volumen mínimo, haremos un fondo. Pero aún no hemos llegado a ese nivel", señala su consejero delegado. El proceso comienza con una valoración de la compañía, un servicio por el que cobra al propietario y que permite establecer una primera referencia para la operación. A partir de ahí, el empresario decide si continúa y, en ese caso, la firma plantea un mandato de venta en exclusiva y una remuneración variable vinculada al cierre, que puede percibir en dinero o mediante una participación en el capital.

El análisis incluye una revisión del negocio y de su situación financiera, pero también de las personas que lo han gestionado y de las necesidades que plantea su continuidad. Calero insiste en la importancia de acompañar al propietario durante una decisión que tiene una dimensión económica y también emocional. Su propia trayectoria, sostiene, le ayuda a entender ese proceso: tras trabajar en auditoría financiera y banca, emprendió con los restaurantes Begreen, un proyecto del que salió mediante una venta al cumplir una década. Posteriormente pasó por la consultoría y comenzó a trabajar por su cuenta antes de unirse a otros profesionales con experiencia complementaria en operaciones, industria y gestión.

"He creado un proyecto, lo he hecho crecer y lo he vendido", recuerda. Esa experiencia le permite reconocer las dudas de quien afronta el traspaso de su empresa y comprender que el asesoramiento va más allá de los aspectos técnicos de una compraventa. "Muchas veces el empresario no busca que le digas cómo funciona su negocio, sino que quiere otro punto de vista", añade. En este sentido, defiende la utilidad de aportar prácticas que han funcionado en otras compañías y de acompañar al propietario a lo largo del proceso para que pueda valorar las alternativas de futuro de su negocio.

Consultoría, formación y digitalización

La compraventa de empresas constituye el núcleo del proyecto, pero Triari Partners ha organizado su actividad en cuatro líneas: finanzas y operaciones corporativas, consultoría, formación y soluciones digitales. La consultoría surge de las mejoras que prevé acometer en las compañías en las que participe, desde cambios organizativos y metodologías de trabajo hasta inversiones en herramientas y maquinaria. La firma ha abierto también este servicio a terceros, incluidos empresarios que no se plantean vender. Además de diversificar sus ingresos, esta actividad le permite conocer compañías desde dentro e identificar posibles operaciones. "Para nosotros, esa no solo es una línea de negocio, sino una herramienta de prospección comercial y está funcionando bien", explica Calero. La formación completa esta vertiente de acompañamiento, apoyada también en su experiencia docente en centros como ESIC y EDEM.

En el ámbito tecnológico, ha desarrollado Senia, una herramienta que, según Calero, combina funciones de cuadro de mando con un asistente de inteligencia artificial llamado Robin. La solución está concebida para conectarse a los sistemas de gestión de las empresas y realizar tareas relacionadas con la facturación, los vencimientos o el seguimiento comercial. "Lo bueno es que no solo es un chat conversacional, sino que lo puedes poner a hacer cosas", señala. No obstante, el directivo advierte de que incorporar estas herramientas exige un trabajo previo sobre la información de cada negocio. "Antes hay que hacer un diagnóstico de la trazabilidad del dato", apunta. Así, muchas pymes necesitan ordenar sus datos y preparar los sistemas que permitirán utilizarlos antes de avanzar en la automatización de sus procesos.

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