ALICANTE.- La reestructuración de Verne Technology Group tras su concurso de acreedores suma un nuevo capítulo. Sociedades vinculadas a los grupos empresariales PetroAlacant (o Avanza Energy, propiedad del empresario Vicente Barceló) y Mucho Cartucho (Atramentun, de la familia Montoro) se han hecho con los inmuebles que hasta ahora albergaban la principal sede operativa de la tecnológica alicantina en el polígono industrial de Las Atalayas de Alicante, una operación que completa la liquidación de parte del patrimonio inmobiliario de la compañía meses después de la venta de su unidad productiva a la multinacional vasca Dominion.
La adquisición comprende los inmuebles situados en la calle Libra del polígono alicantino, donde Verne ha desarrollado buena parte de su actividad durante los últimos años. La operación incluye dos de los principales activos inmobiliarios que permanecían en la masa concursal: una parcela con nave industrial de 7.095,3 metros cuadrados, cuyo precio de salida en la subasta ascendía a 1,48 millones de euros, y un complejo formado por dos naves de oficinas y almacén, con 3.249 metros cuadrados de superficie y un precio inicial de 2,69 millones. En conjunto, ambos inmuebles, ubicados en la calle Libra del polígono de Las Atalayas, partían de una valoración de 4,17 millones de euros. Se desconoce por cuánto se han cerrado ambas operaciones.
La operación inmobiliaria no supondrá, sin embargo, cambios inmediatos para la actividad de la compañía. Según ha podido saber Alicante Plaza, Dominion continuará ocupando las instalaciones como arrendataria durante un periodo mínimo de tres años, en línea con los compromisos de continuidad asumidos durante la adquisición de la unidad productiva aprobada por el Juzgado de lo Mercantil.

- Instalaciones de Teleco (que pertenecía a Verne), en las Atalayas de Alicante. -
- Foto RAFA MOLINA
Ese compromiso garantiza que el centro de trabajo de Las Atalayas seguirá siendo uno de los principales polos operativos del negocio adquirido por la multinacional vasca, que formalizó la compra de la unidad productiva de Verne el pasado marzo tras obtener la autorización judicial en enero. La operación permitió asegurar la continuidad del negocio de telecomunicaciones, así como la subrogación de una parte significativa de la plantilla.
La venta de los inmuebles responde así a una fase distinta del procedimiento concursal. Mientras Dominion asumió el negocio operativo, los contratos y los activos necesarios para garantizar la continuidad de la actividad, los bienes inmobiliarios permanecían integrados en la masa concursal a la espera de su transmisión para maximizar la recuperación de los acreedores.
Como ya publicara Alicante Plaza, el concurso afectó a la matriz Verne Technology Group y a cinco filiales del grupo. Según los informes de la administración concursal, la matriz cerró el ejercicio previo al concurso con un activo superior a los 65 millones de euros, mientras el procedimiento buscó preservar la actividad mediante la venta de la unidad productiva y maximizar el retorno para los acreedores con la liquidación del patrimonio no incluido en esa operación.