DÉNIA.- La falta de suelo industrial y de energía suficiente amenaza el crecimiento de las empresas y la llegada de nuevas inversiones a las comarcas de la provincia de Alicante y al resto de la Comunitat. Esta ha sido la principal conclusión del Foro Conversa Marina Alta, celebrado en Dénia este viernes 16 de octubre.
En el acto se han citado hechos concretos, como la marcha de Alcoy, en los últimos años, de hasta cuatro compañías de entre 50 y 200 trabajadores, por falta de espacio. También se ha citado el caso más alarmante de la Marina Alta. La salida de Ale-Hop tuvo un fuerte impacto y parte de la plantilla tiene ahora que desplazarse a otras comarcas hasta su puesto de trabajo. Este hecho se ha calificado en el encuentro como un hecho “traumático".
Son ejemplos de un problema que preocupa al empresariado alicantino y que se ha puesto sobre la mesa. El Foro Conversa Marina Alta ha estado organizado por CEV Alicante y financiado por la Diputación de Alicante. Se ha abordado la falta de terrenos disponibles, las limitaciones energéticas y la lentitud de los trámites administrativos. A todo ello se suma la dificultad para encontrar trabajadores con la formación que necesita la industria.

- César Quintanilla. Foto RAFA MOLINA
El presidente de CEV Alicante, César Quintanilla, ha recordado que Alicante es la cuarta provincia española por población y la quinta por producto interior bruto, pero sigue teniendo dificultades para generar nuevo suelo industrial.
Según los datos expuestos por CEV Alicante, la provincia cuenta con unos 75 millones de metros cuadrados calificados como industriales, aunque solo una parte puede utilizarse realmente. Quintanilla ha reclamado menos burocracia, más coordinación entre administraciones y seguridad jurídica. Como ejemplo de desarrollo industrial, ha citado Parc Sagunt, con 2,5 millones de metros cuadrados.
Pero tener terreno sobre el papel no es suficiente. Las empresas necesitan también carreteras, servicios y capacidad energética para instalarse y crecer. Si los plazos se alargan demasiado, ha advertido, las inversiones pueden terminar en otros territorios.
La nueva ley urbanística, la esperanza
El director general de Industria de la Generalitat Valenciana, Julio Delgado, ha señalado la nueva ley urbanística que se tramita en Les Corts como una posible vía para desbloquear suelo industrial. También ha recordado las ayudas del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE), destinadas a mejorar los servicios de las áreas industriales que ya existen.

- Julio Delegado, director general de Industria. Foto RAFA MOLINA
La energía ha ocupado buena parte de su intervención. Delgado ha explicado que algunos de los grandes proyectos industriales que llegan a la Comunitat Valenciana pueden necesitar alrededor de un millón de metros cuadrados y una elevada potencia eléctrica. A su juicio, las renovables por sí solas no bastan para cubrir toda esa demanda, por lo que ha defendido que la central nuclear de Cofrentes siga formando parte del sistema de suministro.
También ha advertido de que las comunidades energéticas locales no siempre pueden cubrir las necesidades de las grandes instalaciones. Por eso, ha insistido en que el suelo y la energía deben planificarse conjuntamente, para evitar que la falta de suministro frene nuevas inversiones.
Faltan soldadores, carpinteros y programadores
La responsable del proyecto ‘Industria Ocupa’ de CREAMA, Ana Rivera Baydal, ha presentado un estudio sobre la industria de la Marina Alta. El trabajo identifica 373 empresas industriales y 12 áreas empresariales. Sin embargo, de los 16 institutos analizados, solo cuatro ofrecen formación profesional relacionada con las necesidades del sector.

- Ana Rivera Baydal. Foto RAFA MOLINA
El estudio señala una diferencia entre lo que se enseña y lo que buscan las empresas. Faltan soldadores, carpinteros, técnicos, personal especializado en costura y programadores, entre otros perfiles.
A esa dificultad se suma la imagen negativa que todavía arrastra la formación profesional. Para tratar de cambiarla y acercar estos estudios a los jóvenes, el proyecto ha elaborado tres vídeos.
Las empresas piden espacio para crecer
Tras estas intervenciones, la mesa redonda «¿Qué soluciones pueden desbloquear el suelo industrial?» ha reunido a Julio Delgado; Raquel Rosique, representante de FEPEVAL; Juan Carlos Juan, vicepresidente de CEDMA; Natxo Gómez, representante de FEDAC, y Pedro Oliver, de IBIAE, la asociación empresarial de la Foia de Castalla.
Raquel Rosique ha advertido de que la falta de suelo afecta a distintas comarcas de la provincia. Para atraer inversiones, ha dicho, no basta con disponer de parcelas: hacen falta buenas conexiones, servicios y energía suficiente. Si una empresa no encuentra esas condiciones, puede llevarse su proyecto a otro lugar.
Juan Carlos Juan ha defendido la creación de “parques industriales supramunicipales” capaces de dar servicio a varios municipios. CEDMA está impulsando entidades de gestión y modernización para mejorar las áreas industriales de la Marina Alta. Según ha explicado, algunas empresas de la comarca ya han tenido que buscar suelo y servicios en territorios vecinos.

- -Participantes en la mesa de debate. Foto RAFA MOLINA
Estabilidad para atraer inversión
Juan ha insistido en que la industria necesita estabilidad para invertir y ha resumido esa idea con una frase: «Toda sociedad que gire en torno al trabajo necesita certidumbre». También ha defendido la diversificación económica para que la comarca no dependa tanto del turismo.
Pedro Oliver ha reclamado una estrategia industrial con un horizonte mínimo de diez años. Muchas áreas están saturadas y, si no se crean nuevos espacios, considera necesario ampliar los existentes. Ha advertido de que la falta de suelo y energía puede llevar a las empresas a trasladarse a otras comunidades autónomas o incluso a otros países. En materia energética, ha puesto como ejemplo a Francia y su apuesta por la energía nuclear, que considera más previsora ante las necesidades de suministro.
Fuga de empresas
Natxo Gómez ha puesto el foco en Alcoy, donde alrededor del 80 % del término municipal está protegido, lo que limita las posibilidades de desarrollar nuevas áreas industriales.
Según ha explicado, cuatro empresas de entre 50 y 200 trabajadores han abandonado Alcoy en los últimos años por falta de suelo. Su marcha no afecta solo a las propias compañías: también repercute en las empresas auxiliares y en el empleo que generan. Mientras tanto, otras siguen instaladas en zonas urbanas donde el acceso de camiones y tráileres resulta complicado.
Una de las posibles salidas es el proyecto Alcoy Sur, que sigue pendiente de los últimos informes. Gómez espera que sean favorables y permitan desarrollar una nueva zona industrial en beneficio de la ciudad, sin más trabas administrativas.
Durante el debate, Delgado ha defendido el papel de la industria como fuente de empleo durante todo el año, más allá del sector servicios. Ha citado a Assevi y Rolser, implantadas en la Marina Alta, para señalar la importancia de anticiparse a sus posibles necesidades de expansión y garantizar que encuentren suelo donde crecer.
El director general también ha insistido en la necesidad de formar a trabajadores cualificados. Incluso ha contado, en tono distendido, que algunos empresarios le han propuesto un programa de televisión al estilo de MasterChef, pero dedicado a los oficios técnicos, para despertar el interés de los jóvenes.

El riesgo energético: “Al borde del apagón”
El presidente de CEDMA, Benito Mestre, ha cerrado la jornada con una petición clara: “Más áreas industriales supramunicipales, suelo de promoción pública y menos demora en los trámites urbanísticos”. La promoción pública, ha defendido, ayudaría a desarrollar nuevos espacios y a evitar suspicacias entre los distintos actores empresariales.
Mestre también ha destacado la formación profesional dual, que permite combinar los estudios con la experiencia en una empresa. Como ejemplo, ha citado el caso de Pedreguer, donde una compañía forma a estudiantes mientras cursan sus estudios.
La energía ha centrado otra de sus advertencias. Mestre ha alertado de la vulnerabilidad de la Marina Alta y ha llegado a decir que la comarca está «al borde de un apagón». Confía en que la nueva ley urbanística ayude a desbloquear proyectos y permita crear suelo industrial con mayor rapidez.
La jornada ha dejado una preocupación compartida por los participantes: sin suelo disponible, energía suficiente y una planificación que se adelante a las necesidades, las empresas pueden buscar otros destinos. La consecuencia no sería solo la pérdida de inversiones, sino también de puestos de trabajo y de actividad industrial en las comarcas alicantinas.