La IA ya está en las empresas de Alicante, pero solo el 18,5% la integra en procesos clave

Empresas

El primer Barómetro de Inteligencia Artificial de la Provincia de Alicante, impulsado por Terciario Avanzado y presentado en CEV Alicante a partir de 211 respuestas empresariales, constata una adopción extendida pero todavía poco integrada, y una base sobre la que trabajar y ver la evolución de la tecnología en la provincia

  • Mariano Torres en la presentación del Barómetro de IA en Alicante.
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

ALICANTE. La inteligencia artificial ya ha cruzado la puerta de buena parte de las empresas de la provincia de Alicante. Lo ha hecho llegando a departamentos de marketing, despachos, hoteles, industrias, comercios y constructoras, aunque entrar no significa todavía formar parte de la estructura del negocio. Esa es una de las principales conclusiones del primer Barómetro de Inteligencia Artificial de la Provincia de Alicante, impulsado por la Asociación de Empresas de Servicios Terciarios Avanzados y presentado en la sede de CEV Alicante. El estudio, elaborado a partir de las respuestas de 211 empresas, dibuja una provincia donde el 83,9% de las participantes ya utiliza alguna herramienta o solución basada en IA, pero solo el 18,5% la ha integrado en procesos clave. La distancia entre ambos porcentajes marca el reto de pasar del uso individual y la experimentación a una implantación organizada, medible y vinculada a los objetivos de cada compañía.

El presidente de Terciario Avanzado, Mariano Torres, ha analizado y desgranado el informe. Las 211 respuestas proceden de empresas de turismo, industria, comercio y distribución, inmobiliario y construcción y servicios avanzados y, aunque, en sus palabras, "no constituyen una muestra probabilística que permita trasladar automáticamente cada porcentaje al conjunto del tejido empresarial alicantino", sí ofrecen, defiende, una fotografía coherente con las tendencias que la asociación viene observando entre empresas, profesionales y organizaciones sectoriales.

En este sentido, la tecnología está avanzando más deprisa que la organización necesaria para incorporarla. El 32,7% de las empresas describe todavía un uso individual por parte de alguna persona del equipo y otro 8,5% lo limita a un departamento. Además, únicamente el 19,9% considera que dispone de una estrategia clara de IA. La entrada de estas herramientas se está produciendo, por tanto, en buena medida de abajo arriba, con profesionales que encuentran una utilidad concreta, comienzan a utilizarla y posteriormente trasladan ese aprendizaje a su trabajo.

"Las herramientas se han extendido más que las decisiones empresariales para organizarse", explicaba Torres durante la presentación. Para el presidente de Terciario Avanzado, el paso pendiente consiste precisamente en convertir ese aprendizaje individual en una capacidad de empresa, para conocer qué se está utilizando, para qué sirve, qué merece extenderse al resto de la organización y cómo encaja con los objetivos del negocio. 

  • César Quintanilla en la presentación del Barómetro de IA en Alicante. -

En la presentación previa, la apertura con el presidente de CEV Alicante, César Quintanilla, ha puesto sobre la mesa el barómetro como una herramienta para bajar el debate sobre la inteligencia artificial a la realidad empresarial de la provincia. Según  ha explicado, cuando Mariano Torres presentó meses atrás el proyecto ante la junta directiva de CEV Alicante, la propuesta despertó interés porque, pese a la proliferación de estudios, cifras e información sobre IA, faltaba conocer con detalle "qué está pasando aquí en la provincia de Alicante".

En este sentido, ha afirmado que el análisis provincial confirma, en cualquier caso, una tendencia que Quintanilla considera similar a la observada en el conjunto de España, que más del 80% de las empresas participantes ya utiliza IA, menos de una de cada cinco la ha incorporado a procesos clave y apenas alrededor de un 3% mide de manera rigurosa qué le está aportando. "La IA ya ha entrado a formar parte de nuestras empresas, lo que todavía no hemos conseguido es convertirla en nuestra forma de trabajar", ha resumido el presidente de CEV en la provincia alicantina. 

"Mucho ahorro de tiempo y poca medición"

¿Y qué están consiguiendo las empresas que ya utilizan estas herramientas? De momento, el beneficio está en el trabajo diario, según los datos recopilados. Así, el 51,7% señala el ahorro de tiempo o la mejora de productividad; un 42,2% apunta a mejoras en la toma de decisiones y un 29,9% a la atención al cliente. Más abajo aparecen impactos directamente económicos, como un 22,3% que cita reducción de costes y un 12,8% con mejora comercial o incremento de ingresos.

Aquí, el problema es comprobar cuánto de esa percepción se convierte realmente en resultados. Solo el 3,3% dispone de métricas formales y contrastadas. Así, el barómetro puede constatar que las empresas perciben utilidad en la IA, pero no concluir de manera general que esa utilización haya producido ya una reducción demostrada de costes, una mejora de márgenes o un aumento de ingresos. Torres pone el acento en la diferencia de que ahorrar tiempo no supone automáticamente elevar la productividad. Las horas liberadas tienen que traducirse en mayor capacidad, mejor servicio, menos errores, menores costes o nuevas oportunidades de ingresos. Sin indicadores, resulta más difícil conocer el retorno y decidir dónde merece la pena seguir invirtiendo.

La base digital existe, pero falta gobernanza

El barómetro encuentra, además, un contraste entre la digitalización previa de las compañías y las reglas con las que están incorporando la nueva tecnología. Un 73,9% considera que dispone de las herramientas digitales necesarias, el 65,4% tiene un ERP total o parcialmente implantado y el 63% afirma disponer de datos ordenados y accesibles. La base digital obtiene una puntuación media de 3,76 sobre cinco. La gobernanza de la IA, en cambio, se queda en 2,18. Asimismo, el 23,7% dispone de personas o áreas con responsabilidad definida sobre IA; el 13,3% tiene criterios o protocolos internos; el 20,4% ha formado a su equipo en uso responsable; el 11,4% mide sistemáticamente los proyectos y el 28% controla específicamente el empleo de datos sensibles o personales.

En cuanto a formación, un 38,6% identifica la falta de formación interna como barrera, solo por detrás de la falta de tiempo y recursos, y también es el destino de inversión futura más señalado. Aun así, el 32,7% de las empresas todavía no sabe en qué invertirá. Para Torres, la respuesta no pasa únicamente por comprar licencias, sino que dirección, mandos y equipos necesitan conocimientos diferentes para decidir dónde y cómo utilizar la tecnología. 

Cinco sectores y cinco velocidades

El análisis pone sobre la mesa, también la implantación vista en IA en cinco sectores y sus retos. 

En turismo, el 94,8% de las empresas participantes declara utilizar IA. Sus usos se concentran especialmente en generación de contenidos, traducción y comunicación multilingüe. Ahora, el reto por llevar esa experiencia a ámbitos como demanda, reservas, precios, experiencia del cliente, reputación u operaciones, y seleccionar aquellos casos capaces de generar productividad, servicio o rentabilidad, según la conclusión de Terciario Avanzado.

En industria, el 65,9% declara utilizar IA y el 34,1% la integra en procesos clave. Conviven empresas que permanecen en usos individuales con otras que ya la han llevado a control de calidad, planificación de la producción, logística, previsión de demanda o diseño de producto. En este ámbito, Torres apuesta por "menos foco en sensibilizar y más en hacer proyectos". En seleccionar problemas industriales concretos, probar las soluciones y medir resultados mediante indicadores que la empresa ya maneja, desde mermas y rechazos hasta paradas o cumplimiento de plazos.

En comercio y distribución, el 51,5% declara utilizar IA, pero ese uso es exclusivamente individual entre las empresas participantes. Al mismo tiempo, el 100% considera que la tecnología transformará de manera significativa o profunda su sector. El planteamiento del barómetro pasa aquí por buscar puertas de entrada asumibles como campañas, información de producto, fidelización o reducción de tareas administrativas antes de avanzar hacia aplicaciones más complejas. 

En inmobiliario y construcción, todas las empresas de la muestra manifiestan algún uso, pero son pocas las que lo trasladan a procesos clave. Un 71,4% lo emplea en generación o revisión de documentación técnica, mientras pierde presencia en seguimiento de obra, control de costes o gestión de activos. El reto señalado durante la presentación es desplazar la IA desde el apoyo documental y comercial hacia el núcleo técnico de los proyectos. 

Los servicios avanzados, por su parte, presentan una cuestión diferente. El 87,5% identifica ahorro de tiempo, frente al 51,7% del conjunto. Para Torres, esa ganancia obliga también a revisar qué se ofrece al cliente. "Nuestro valor no puede consistir en hacer exactamente lo mismo, solo que más rápido". El tiempo liberado, señala, debería dirigirse a aportar análisis, criterio, acompañamiento, calidad y nuevos servicios. 

Una Agenda IA para Alicante

Además de los datos, el evento ha dejado paso a una mesa redonda moderada por Dani Compaño, presidente de la Comisión de Digitalización e Innovación de Terciario Avanzado, con José Medina, de Medina Hoteles; Mari Cruz Martínez, de Brandty; Ignacio Estevan, de Aitana Construcciones; y Raúl Asencio, de Panettone Asencio. Los cuatro trasladaron experiencias sobre la incorporación de estas herramientas desde el turismo, los recursos humanos, la construcción y la producción alimentaria. 

Y, asimismo, Torres ha presentado una propuesta de Agenda IA Alicante con la que convertir las necesidades detectadas en actuaciones y resultados. La primera prioridad sería impulsar diagnósticos y planes directores de IA para que cada empresa pueda conocer su punto de partida, revisar estrategia, procesos, datos, talento, gobernanza y recursos y terminar con una hoja de ruta de casos de uso priorizados. 

La segunda plantea crear un banco de casos y demostradores sectoriales. La idea es que una empresa pueda conocer qué problema trató de solucionar otra compañía próxima a su actividad, qué recursos necesitó y qué dificultades encontró. Las asociaciones empresariales tendrían aquí un papel para identificar problemas compartidos, apoyándose en empresas especializadas, institutos tecnológicos, universidades y otros centros de conocimiento. 

La tercera pata sería ofrecer acompañamiento para preparar y ejecutar los proyectos, desde la definición de un alcance asumible y la búsqueda de financiación hasta la formación de las personas que utilizarán la solución y la medición de sus resultados durante la implantación. 

Y es que, según el barómetro, el 71,1% de las empresas considera que la IA transformará de manera significativa o profunda su sector durante los próximos cinco años. La propuesta es que CEV Alicante y Terciario Avanzado ejerzan una función de coordinación entre empresas, asociaciones, administraciones, universidades, proveedores y centros tecnológicos. 

La clausura ha corrido a cargo del secretario autonómico de Innovación, Eduardo Pascual, que asegura que "el momento de la especulación sobre la IA ha terminado. Ya estamos de lleno en el momento de la ejecución". Pascual apunta entre los cuellos de botella "la escasez de talento, la madurez digital, la gobernanza del dato y la ciberseguridad", y defiende que el barómetro funcione como punto de partida y no como una "fotografía estática". 

Recibe toda la actualidad
Alicante Plaza

Recibe toda la actualidad de Alicante Plaza en tu correo